Por: Lorena Illoldi03/04/2011 | Actualizada a las 19:58h
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…que querían “Pecsi”. No sé usted, apreciable lector, pero a
mí no me agrada para nada ver cómo la televisión no solo exacerba, sino que
valida y estimula que la gente diga “dijieron” en vez de “dijeron” y acepta que
cambien el nombre de los productos con tal de que los sigan consumiendo. Por si fuera poco, son toda la serie de
atributos negativos que ellos mismos relacionan con ese tipo de habla, y que en
sus arquetípicas historias de telenovela se encuentran asociados a los
segmentos sociales menos favorecidos, vulgo, más “jodidos”, los que me acaba de
mover a reflexión. Para que no quepa duda de cuál es el
lugar que corresponde a tales personas, la misma televisión nos vende como historias
de éxito a cualquiera que rompa con ese destino y escale las alturas de la
fama, el amor y la fortuna, siempre en una extraña historia de buena suerte, de
esas que solo suceden… en las telenovelas. Consciente estoy de que la lengua es
algo vivo y cambiante, y no es sino el manipuleo de la industria televisiva lo
que me incomoda; esa doble moral que no tiene empacho en orquestar una campaña
en contra del magnate más famoso de México, y antes de que nombren a otro,
mejor aclaro queme refiero a Carlos
Slim. Toda un ataque mediático en contra del
empresario tan solo porque ellos también quieren una tajada del pastel de las
telecomunicaciones, en una complicada batalla legal y económica que se libra en
el set de las altas finanzas, de esas de las que usted y yo nunca entenderemos
y a lo sumo sentimos reflejado en el oscuro y lastimero deslizamiento del
precio de la gasolina y en cuánto nos aumentan las tortillas. Nosotros, los de a pie, los que dicen
“dijieron” y los que lo decimos “bien”, aspiramos a completar los gastos, a
solventar las deudas, a no perder la esperanza y lograr vencer el miedo, ese
miedo que nos implantan desde las más altas cimas del poder, a las cuales
ciertamente mucho les conviene que las masas teman y manejen ese nivel de
lenguaje… Como dice un amiga, al menos prefiero a
Slim porque me regresa algo de lo que nos cobra en espectaculares obras como el
Museo SOUMAYA -sitio comparable al Guggenheim en Europa- con millares de piezas
distribuidas en 16 colecciones dignas de cualquier gran museo en el orbe, y
todo esto, sostenido en un esquema de organización que permitiría replicar este
tipo de esfuerzos en cualquier lugar… siempre y cuando se deseara hacerlo. O
sea, donde otro filántropo se moche, pues ya se sabe que los gobiernos e industrias
suelen preferie inversiones en otros rubros más redituables antes que en la
educación, la cultura y el deporte, precisamente las herramientas que nos
pueden sacar adelante… Ay, pero ya sabe: eso digo yo. CAJÓN DE LO QUE NO DEBERÍA ESCRIBIR Y
SIN EMBARGO ESCRIBO… 1.- LA FRASE: “Las consecuencias de la
cólera son muchísimo más nocivas que las causas que las producen”. Marco
Aurelio. 2.- UN TROZO DE POESÍA: “Señor, yo te
amo/ porque juegas limpio;/ sin trampas —sin milagros—;/ porque dejas que
salga,/ paso a paso,/ sin trucos —sin utopías—,/ carta a carta,/ sin cambios,/
tu formidable/ solitario”. León Felipe. 3.- MISCELÁNEOS: Sigue en pie el proyecto “EL
RING DE LA PALABRA” avanzando hacia las semifinales; la cuarte emisión donde se
jugó el último boleto del repechaje arrojó como vencedoraMircea Ruido quien venciera a Alejandro
Betancourt y a Eyra Wong en el ánimo del público asistente en el Ágora de la
Unidad Académica d Ciencias de la Educación en la UAT, escenario de este
encuentro, donde alternaron con grandes ídolos del pancracio loca, como Rocker
Boy, Fuego Latino, Johny el Pulpo y Red Dragon, entre otros. Aún faltan dos
funciones más para sacar a los escritores finalistas que se darán cita en la
Villa Olímpica de Tamatán, así como representantes de las diversas disciplinas
deportivas que se han exhibido en escuelas de esta localidad.
Lorena Illoldi,
tampiqueña de origen y victorense por adopción, es actriz, poeta, dramaturga, directora de teatro y promotora cultural independiente.
Parte del colectivo artístico EL ALEPH, colabora en medios electrónicos con su columna DIGO YO..
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