Por: Carlos Santamaría Ochoa30/03/2011 | Actualizada a las 16:05h
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Cuando se habla de comicios se saca a
relucir el término de “tiempos electorales”, y surgen las amenazas de algunos
miembros de partidos políticos y autoridades del ramo en el sentido de no
permitir que los institutos o los virtuales candidatos hagan campaña y esas
cosas que en definitiva, siempre hacen. Decimos que es cuestión en enfoque:
porque la actividad proselitista puede tener varias vertientes, según el cristal
con que se observe; Vicente Fox, quien ocupara la presidencia de la República
estuvo prácticamente seis años en campaña; durante su gestión como gobernador
de Guanajuato se dedicó a hacer proselitismo en el país. Igual vemos que sucede con autoridades
federales: la campaña es impresionante y cuesta un mundo de dinero, porque ya
no tenemos gobierno de la República, sino un gobierno panista, y en casos de
los estados, priístas, panistas o perredistas. ¿Qué debe hacer la autoridad? Somos de la idea de que, en primera
instancia, no deben estar manejando los términos antes señalados: los que
votamos en los últimos comicios lo hicimos por uno de los candidatos; Calderón
fue el ganador y debiera entenderse que es el presidente de 110 millones de
mexicanos, es decir, no únicamente de los que votaron por él, sino de quien
emitió un sufragio en contra. La democracia así lo indica. En el caso de Tamaulipas, hemos visto
que el gobernador Egidio Torre Cantú ha establecido una línea de gobierno que a
algunos no gusta mucho que digamos, pero que tiene sus particularidades: es
fuerte, tiene decisión para hacer las cosas, y no le importa si los
beneficiarios son de tal o cual partido: Torre Cantú está gobernando para 3.5
millones de seres humanos, tamaulipecos todos, sin importar su color o simpatía
partidista. Miguel González Salum, como alcalde de
Victoria, también ha puesto en marcha muy interesantes programas de
mejoramiento de la infraestructura urbana: pavimentación, alcantarillado,
alumbrado y muchos otros más, pero cuando vemos las cuadrillas trabajar
pensamos que lo hacen para todos, y no seleccionan a quienes habrán de
disfrutar la obra: toda obra es para todo ciudadano, que es la idea que
queremos plasmar. Graves problemas tenemos en México, por
ejemplo, en materia de salud: la obesidad nos convierte en un país con riesgos
enormes, dado que este problema es detonante de otros más graves aún: diabetes,
hipertensión y muchos más. Los programas que se hacenen Tamaulipas los maneja la secretaría de
Salud, y el doctor Norberto Treviño García Manzo establece las directrices a
las que se tienen que ajustar sus colaboradores para plasmar en realidades los
resultados esperados. Al día de hoy no hemos escuchado que digan que son para
priístas o para quienes votaron por Torre Cantú. El ejemplo debe prevalecer en todo nivel
y ámbito, porque cada habitante de esta entidad debe recibir los privilegios o
consecuencias, positivas o negativas, de la actual administración que encabeza
el ingeniero Egidio. No concebimos que un presidente del país
se dedique a resaltar que el gobierno “panista” hace tal o cual cosa, o que los
gobiernos priístas no hacen tal o cual cosa; nada tiene que ver lo anterior,
porque como servidores públicos tienen la obligación moral y profesional de
encaminar sus esfuerzos a todo mundo, todo nivel. Y sobre las campañas, podemos decir que
los miembros de las administraciones del país hacen una campaña permanente:
mire que si un gobierno trabaja bien, definitivamente nos convence de seguir
apoyando sus siglas, su partido, su corriente; en caso contrario, cuando las
cosas salen mal, es obvio que no votaríamos más por esos que nos llevan al
fracaso. Tamaulipas tiene una intensa campaña en
favor de quienes encabezarán las planillas priístas en el resultado de las obras
que se cristalizan a diario, y un punto de crítica cuando no se obtienen los
resultados esperados. Es natural, y lógico que suceda así. Imagine el lector qué pensará, por
ejemplo, la gente que vive en cierto municipio y es objeto del beneficio de programas
como patios o sanitarios, o que son objeto de un crédito para que sus cultivos
no se pierdan. Ellos seguramente estarán contentos con el gobierno en cuestión
y el voto en los próximos comicios será para éstos. Si las acciones de educación o salud se
incrementan, la gente pensará que hay un gobierno con la fuerza necesaria para
resolver los inconvenientes que se presentan a diario, para mejorar y avanzar,
y por ende, el voto también será para quienes pertenezcan al partido al cual
pertenece Egidio Torre Cantú y sus colaboradores. Suponemos que la mejor manera de hacer
política es desprenderse de la camiseta de cada partido, enfundarse la del
gobierno estatal o municipal o federal en su caso, y hacer por la gente lo que
están llamados a realizar, día con día, porque es la mejor de las campañas
políticas que podemos tener: plenas de beneficios y que despejará dudas cuando
haya necesidad de ir a votar. Olvidemos un poco los colores y pidamos
a cada uno de los integrantes de la llamada clase política, que hagan sus
campañas, sin logotipos ni colores, en bien de todos nosotros, que buena falta
hace. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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