Al enterarnos por Alfredo González Fernández que hay 30 mil jóvenes tamaulipecos, que hicieron estudios universitarios...
Por: Melitón Guevara Castillo11/02/2010 | Actualizada a las 17:43h
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Al enterarnos por Alfredo González Fernández que hay 30
mil jóvenes tamaulipecos, que hicieron estudios universitarios, sin ninguna
alternativa laboral, la pregunta es inminente: ¿Qué futuro le estamos heredando
a las nuevas generaciones? Es cuando, también, nos acordamos de ese concepto,
muy rimbombante: desarrollo sustentable.
Hay momentos en que, reflexionando, nos preguntamos ¿Cómo
fue que llegamos a esta situación? El salario mínimo, por ejemplo, tuvo un
incremento de dos pesillos; que se fueron, de inmediato, con el aumento
precisamente de dos pesos al kilo de las tortillas. Y no se considera, aun, la
ristra de aumentos: la luz eléctrica, la gasolina, el transporte público, los
abarrotes; sin soslayar el incremento en los impuestos. Son realidades concretas. ¿Por qué hay 30 mil jóvenes
tamaulipecos, con estudios profesionales, que no tienen empleo? Alfredo González
Fernández explica la estrategia: reforzar la orientación vocaciones de los
jóvenes; para que estudien las carreras que ofrezcan mejores posibilidades de
ingresar al mundo laboral. Dejar atrás, quizá, aquellas que ya están saturadas. El problema, creo, también puede ser visto de otra
manera: por la capacidad que posea el Estado Mexicano (del cual Tamaulipas es
parte) para crear empleos. Obvio, hacerlo a través de las políticas públicas de
promoción y fomento a la inversión, como medio para ofertar empleos. Pero hay
realidades laborales y de empleo que se evidencian en las ya famosas ferias del
empleo: las empresas no buscan, en su gran mayoría, profesionistas; pero si
técnicos y empleados. En este momento se cuentan 30 mil profesionistas sin
alternativa real de empleo. Falta agregar a los que, sin haber estudiado, también
están desempleados. Por otra parte, en este momento, el problema ya tiene una
magnitud o dimensión, basta conocer el grado de eficiencia terminal de los
centros de educación superior: las estadísticas muestran que muy apenas se
rebasa el 50%. Si la eficiencia terminal fuera mayor, luego entonces, sería
mayor el número de profesionistas que están sin oportunidad laboral. Jesús Medina Castro, como director de desarrollo social
en la capital, no explica el origen de las cifras que proporciona; mismas que
nos pintan la realidad socioeconómica de la capital: que en el 2009, un total
de 12 mil victorense perdieron su empleo; y pronostica que, para el 2010, la
cifra puede incrementarse a los 15 mil. Pronósticos de incremento del
desempleo, pese a que el gobierno estatal y el municipal anuncian inversiones y
más inversiones, que generan nuevos empleos, tal y como sucederá con los que
Liverpool próximamente ofertara en la capital. Es difícil pensar, imaginar el destino de niños y jóvenes
que ven como se construye su futuro: sin bases para un desarrollo sustentable.
En términos generales, la culpa es de todos; en términos estrictos, del Estado
Mexicano: ha sido incapaz de crear políticas de gobiernos, proyectos y
programas, que saque a la población del bache del subdesarrollo; de la pobreza
y marginación que, ha dicho Felipe Calderón, cada vez se incrementa. Más
pobres, menos ricos. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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