Por: Luis Lauro Carrillo25/03/2011 | Actualizada a las 18:24h
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Representantes
de 700 medios de comunicación firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa
de la Violencia, proyecto impulsado principalmente por el Gobierno federal y el
duopolio Televisa - Televisión Azteca, en el marco del lanzamiento de la
convocatoria para la segunda edición "Iniciativa México 2011", Este evento ha generando reacciones
típicas y
encontradas, propias de un país dividido y con una democracia incipiente. De
ahí que más allá de las finalidades e intenciones que tengan que ver con la
cuestión periodística y de inseguridad, ronda la sospecha acerca de un probable
acto de autocensura. En
los hechos habría de tratarse de una respuesta disfrazada a la petición del
presidente Felipe Calderón de hablar bien de México, o posiblemente podría ser
una sutil especie de alineamiento con la presidencia de la República, para la cobertura de la violencia delincuencial y, para
otros asuntos de mayor envergadura. La
estridencia de los medios suscriptores del Acuerdo está induciendo a un gran
sector de la sociedad mexicana a manifestar su consentimiento, sector integrado
por quienes si creen en las dos corporaciones televisivas, porque les han
impuesto una cultura mediatizadora. En
efecto pretenden hacer pensar cándidamente a la gente que una campaña de
propaganda disfrazada como la del Acuerdo, los niveles de violencia van a
disminuir por arte de magia y los actos delincuenciales que se presentennos van a parecer normales o cotidianos. Por
otro lado tanto los medios que no fueron invitados como los ciudadanos que a
través del Facebook y Twiter ven con suspicacia el tal acuerdo y hasta con cierta
sorna el decálogo de buenas intenciones. Llaman
la atención que los medios firmantes declaren de que, ahora sí, van a actuar
con responsabilidad y profesionalismo por lo que no era necesario armar todo un
ritual para expresar lo que es una obligación profesional de los medios
informativos. La
exclusión y la ausencia de los demás medios de comunicación en el acto de la
firma del acuerdo para la cobertura informativa, que no aceptaron la censura
disfrazada a conveniencia de los tres socios mayores de esta nueva campaña, Televisa,
TV Azteca y el gobierno federal, la verdad seguirá publicándose en cumplimiento
al derecho a la información y la libre expresión de las ideas. . La
pregunta que surge es: ¿A quienes pretenden engañar las televisoras y los
medios pactantes que con maquillar la información, la violencia por ese solo hecho dejara de existir o la
misma se reduciría o con no publicar los narco mensajeso fotografíasde ejecutados van a lograr que cesen estas prácticas delincuenciales? La
libertad de pensar, de decir lo que se piensa, es una de las libertades
irrenunciables, no podemos someter la libertad de expresión a ninguna otra
divisa, a ninguna otra condición, es una de las libertades que México ha
conquistado y que tenemos que seguir cuidando y perseverando para fortalecerla. En
definitiva de lalectura del Acuerdo para la Cobertura Informativa
de la Violencia se desprende que la auto censura inducida y la desinformación
al ciudadano, es lo que en el fondo pretenden en todo caso Televisa, TV Azteca
y el gobierno federal. carrsot_l@hotmail.comTwiter: @luiscarrs
Luis Lauro Carrillo:
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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