Bien dice aquel refrán que “la zorra no se ve la cola, ni el zorrillo su…”, y aplica perfectamente para ilustrar las declaraciones vertidas por el Partido Acción Nacional...
Por: Carlos Santamaría Ochoa11/02/2010 | Actualizada a las 14:41h
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Bien dice aquel refrán que “la
zorra no se ve la cola, ni el zorrillo su…”, y aplica perfectamente para
ilustrar las declaraciones vertidas por el Partido Acción Nacional, y que
fueron plasmadas en un boletín mal escrito, el que atribuye a Francisco Javier
Garza de Coss lo anterior, aunque en el cuerpo del texto nunca menciona al
personaje en cuestión.
Es, claro, cosa de
que, con unas clases de redacción pudieran dar la versión oficial escrita de
forma tal que no tenga dudas para la ciudadanía. Cierto es que los periodistas
interpretamos, pero un comunicado donde no se menciona el nombre del dirigente
es difícil de avalar.
Pero la carencia de
técnicas de redacción no tiene que ver con el título de la colaboración: dicen
en el escrito que el PAN condena a las “Juanitas”, haciendo alusión a aquellas
féminas que llegaron a una diputación y la dejaron a sus maridos.
Curiosamente, estos
casos se dieron en todos los institutos políticos, incluyendo Acción Nacional.
Sabemos que ese partido se ha distinguido por dar espacios a ambos géneros,
pero lo cierto es que éstos se presentan en todos los partidos.
Ahí tiene usted a la
diputada Diana Chavira del PRD, o a Lupita Flores de Suárez en el PRI,
secretaria general; casos y nombres abundan, y no es sano, o al menos, eso
consideramos, que se quiera hacer una campaña a base de descalificaciones.
Claro, habrá que ver
la experiencia del dirigente estatal blanquiazul que cae ahora en las mismas
prácticas añejas y desgastadas de sus antecesores: difamar, calumniar, mentir,
inventar. Por eso, aquí al menos, la oposición sigue siendo eso, y no tiene la
confianza de la gente: estamos cansados, la verdad, de escuchar como estrategia
electoral la descalificación de los del frente.
Sucede lo mismo que
con las inundaciones del Valle de México, donde los gobiernos federal y
capitalino, lejos de comenzar a ayudar, estaban más preocupados por
justificarse y echar la culpa al otro que en apoyar a quienes quedaron
prácticamente son nada.
Da mucha flojera,
sinceramente, ver la desgastante forma en que se hace “política”, de pueblo, de
rancho, de un sitio donde no hay expectativas mayores que la de decir que el
otro es de tal o cual reputación.
Imagine el lector
que interesante sería que algún candidato, para contestar a aquel que promete,
-por ejemplo- conjurar la falta de escuelas, con un discurso en el que exponga
esta carencia y diga que hará institutos de primer mundo.
Es un burdo ejemplo,
pero lo que deseamos poner de manifiesto es que quienes votamos ya nos cansamos
de esa forma “chicharronera” de hacer política a base de insultos y golpes
bajos.
Es casi como lo que
vemos en el deporte, cuando la gente simula cosas o inventa argumentos
inexistentes.
Hay que tener
carácter, formación política, valores fundamentados y honorabilidad para decir
lo que se tiene que decir sin difamar a los demás.
Cuando uno hace bien
las cosas, sobra que se digan más allá: la gente misma sabe que es o no cierto
y toma su opinión que, seguramente, se reflejará en las elecciones.
Dice Garza de Coss
que el PAN le tiene confianza a la mujer, y nosotros nos preguntamos cuál es la
opinión del gobierno estatal, donde hay una directora del registro civil y
donde existen innumerables directoras, subdirectoras, jefes de área y
colaboradoras cercanas al mandatario. ¡Vaya!, un claro ejemplo es la directora
de Compromisos y Relaciones Públicas Rocío Pérez Cantú, ejemplo de
profesionalismo y de la confianza que se tiene en el sexo femenino.
No es válido el
argumento del dirigente panista, porque no aplica en muchas entidades, en
dependencias o niveles de gobierno.
Cuando están
preocupados por buscar alianzas con sus más acérrimos enemigos políticos e
ideológicos, cuando les renuncia un señor de la política como el secretario de
gobernación Gómez Mont, en congruencia con sus postulados y dignidad personal,
cuando tienen en sus filas al diputado más faltista de la legislatura actual,
cuando no han dado a Leonor Sarre su sitio como encargada de la bancada
albiazul en el Congreso, es entonces cuando se descalifican los gritos que emiten
desde el Comité Directivo Estatal.
Criticar a los otros
partidos, además de ser una estrategia añeja, vetusta, pasada de moda, estéril
y anormal, no deja de constituirse como el recurso de los que no saben. Algo
así como el que al verse rebasado en el discurso le recuerda el “10 de mayo” al
de enfrente o lo reta a golpes.
Hoy, el PAN ha
convertido su alegato feminista en una declaración sin fundamento. Mañana,
probablemente quiera retar a Sosa Pohl o a Gamundi a golpes para ganar la
elección.
Bien dice el refrán:
“la zorra no se ve la cola, ni el zorrillo su…” así que, mejor ponerse a
trabajar en lo personal, lo propio, que perder el tiempo en infiernitos como el
anterior, sinceramente, que los ciudadanos lo vamos a agradecer.
Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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