Por: Carlos Santamaría Ochoa24/03/2011 | Actualizada a las 18:43h
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Hoy
en día, todos estamos inmersos en lo que se conoce como nuevas tecnologías: la
comunicación se ha simplificado y tenemos acceso por diversos medios a ella,
sean fáciles o complejos. Aplicaciones
como Facebook, Twiter, Messenger o el correo electrónico están en nuestras
manos todo el día, y solamente basta con un pequeño esfuerzo para lograrlo. En
este sentido, los teléfonos celulares se han convertido en el auxiliar
fundamental de casi todos: igual hablamos a alguien que checamos el correo
electrónico o un mensaje por SMS, de la misma forma que actualizamos las
aplicaciones del Facebook o el Twiter, que son las más comunes y nos ofrecen la
versatilidad de enviar mensajes de toda índole en forma inmediata. Con
la aparición de los teléfonos Blackberry todo cambia: hoy tenemos un Messenger
exclusivo de esta marca y nos permite comunicarnos con los que como nosotros
tienen planes similares, de forma tal que el aparato celular se convierte en el
auxiliar número uno. ¿Estamos listos para ello? Llama
la atención el hecho de que algunas personas utilizan estas aplicaciones como
publicidad o forma de desahogo, aunque hay muchos aún que lo emplean para cosas
completamente vanas e intrascendentes. Conceptos como el decir que estamos
aburridos o que tenemos sed llegan a diario. Estos sinceramente, poco o nada
aportan a la comunicación. Claro
que tienen sus inconvenientes; en la experiencia docente universitaria
encontramos a muchos jóvenes distraídos en la clase, enviando mensajes a sus
amigos y charlando de todo menos del tema en cuestión. Otros, también, hábiles
para estos menesteres, los ocupan para hacer “acordeones” que no son más que la
forma más deshonesta para presentar una evaluación. Ya
ahora hacen el documento y lo guardan en forma de presentación o comprendiendo
diversos folios para poder encontrar lo que nos preguntarán, y de esa forma
garantizar una buena calificación en la evaluación. Es
probable que hayamos menospreciado a la tecnología de la información del nuevo
milenio y estemos cayendo en un estado de rechazo hacia los instrumentos que
hoy tenemos. Pero
no todo son “acordeones” académicos: gracias a la utilización de esta tecnología
tenemos una comunicación mucho más eficaz. Hoy, podemos estar en cualquier
parte del mundo y estar enviando fotografías o actualizando un portal de
Internet desde cualquier punto de la geografía. Es realmente fácil establecer
contacto con país alguno, lo que nos ubica en una posición muy ventajosa. También,
en situaciones de angustia y solidaridad está la tecnología al servicio de la
humanidad. Todo
lo anterior sigue maravillando a propios y extraños; este día 25 de marzo sale
a la venta el nuevo Tablet Ipad 2, que es la versión más moderna del aparato
que vino a revolucionar, -como suele suceder con lo que presenta Steve Jobs- el
mundo de la tecnología. Posterior
a este desarrollo en su primera versión, las firmas del mundo comenzaron a
lanzar sus tablets y a ofertar sistemas y presentaciones diversas a grado tal
que hay una versión mexicana que todavía no se posiciona en el mercado como nos
gustaría verlo, pero va por buen camino. Los
empleados de Televisa que transmiten fútbol –que no se les puede llamar
comentaristas ni cronistas- criticaban a Carlos Reynoso, el técnico del equipo
América porque las indicaciones a sus pupilos las realiza en una Tablet de este
tipo. Diversos
usos, diversos modelos, diversos precios… Sin
embargo, hay ocasiones en que uno llega a pensar que el avance tecnológico se
minimiza en sus aplicaciones. Vemos a diario en Facebook comentarios tan
simples como un “me acabo de levantar” o un “no sé qué desayunar”. Entristece
la manera en que se emplea en ciertos grupos sociales que, por presumir estar a
la moda, abren sus aplicaciones en los sistemas más comunes -Facebook y
Twuiter y se dedican a inundar los de sus amigos o conocidos para emitir ese
tipo de comentarios que nada bueno dejan, aunque nada malo, pero sí ocupan un
espacio precioso. Otra
de las grandes ideas en torno a estas aplicaciones ha sido el llamado
“periodismo ciudadano”, porque hoy en día vemos noticias de toda índole en
sistemas y métodos diversos, sin que haya necesidad de esperar a la versión de
un medio establecido. Todo lo anterior tiene sus pros y sus contras, claro
está. ¿A
dónde llegaremos con todo lo anterior? Seguramente
habrá aplicaciones que no sobrevivan a la vorágine tecnológica o a los
caprichos de los millones de usuarios, pero otras, con toda certeza, estarán
ahí, al día para todos nosotros. Esperamos
que quienes las emplean tengan conciencia de la valía que tiene cada una de
ellas y podamos dar el valor que realmente tienen; emplear la tecnología al
servicio del ser humano es prioritario, pero hay que tratar de hacerlo con
responsabilidad. Por
lo pronto, estar atentos a lo que pueda surgir esta o la próxima semana,
actualizarnos y permitir que la comunicación fluya para bien de todos nosotros. Comentarios:
entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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