El México que veía Colosio hace 17 años, lo seguimos viendo muchos
Por: Carlos Cortez García22/03/2011 | Actualizada a las 22:33h
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Un
año más… Hoy se cumplen exactamente 17 años de aquel 23 de marzo en Lomas
Taurinas, en donde perdiera la vida Luis Donaldo Colosio Murrieta, el entonces
candidato del PRI a la Presidencia de México. Y de ese momento a hoy, las dudas
se mantienen sobre quien y por que. No hay claridad de los motivos, no hay
claridad alguna… Las investigaciones se mantienen estancadas y Mario Aburto, el
que dicen que fue, sigue encarcelado. A
17 años de distancia, su hijo, Luis Donaldo Colosio Riojas,en una conferencia dictada en Villahermosa,
Tabasco, se refirió al magnicidio del ex candidato presidencial sentenciando
que “Yo sé que Colosio fue y será uno de los más grandes priistas que tuvo este
país. A México le quitaron un candidato. A mí me quitaron un padre”,
puntualizó. 17
años después del cobarde asesinato de Colosio, en el ambiente siguen
respirándose las mismas preguntas relacionadas con el homicidio de Lomas
Taurinas: ¿Cuánto tiempo más habrá de pasar antes de explicar a la sociedad que
fue lo que verdaderamente pasó? ¿Quién lo mando matar? ¿por qué? Cómo
recordar el 23 de marzo sin recordar ese memorable discurso pronunciado por
Luis Donaldo Colosio el 4 de marzo de 1994, durante el aniversario de la
fundación del PRI, que, retrataba al México de ese momento, tal como
seguramente ese mismo discurso retratará al México de hoy, 17 años después. Colosio
dijo “veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las
exigencias de justicia, de dignidad y de progreso…”. “Veo
un México de campesinos que aún no tienen las respuestas que merecen. He visto
un campo empobrecido, endeudado, pero también he visto un campo con capacidad
de reaccionar, de rendir frutos si se establecen y se arraigan los incentivos
adecuados”. “Veo
un México de trabajadores que no encuentran los empleos ni los salarios que
demandan; pero también veo un México de trabajadores que se han sumado
decididamente al esfuerzo productivo”. “Veo
un México de jóvenes que enfrentan todos los días la difícil realidad de la
falta de empleo, que no siempre tienen a su alcance las oportunidades de
educación y de preparación. Jóvenes que muchas veces se ven orillados a la
delincuencia, a la drogadicción; pero también veo jóvenes que cuando cuentan
con los apoyos, que cuando cuentan con las oportunidades que demandan,
participan con su energía de manera decisiva en el progreso de la Nación.” “Veo
un México de mujeres que aún no cuentan con las oportunidades que les pertenecen;
mujeres con una gran capacidad, una gran capacidad para enriquecer nuestra vida
económica, política y social”. Veo
un México de empresarios, de la pequeña y la mediana empresa, a veces
desalentados por el burocratismo, por el mar de trámites, por la discrecionalidad
en las autoridades. Son gente creativa y entregada, dispuesta al trabajo”. “Veo
un México de profesionistas que no encuentran los empleos que los ayuden a
desarrollar sus aptitudes y sus destrezas. Un México de maestras y de maestros,
de universitarios, de investigadores, que piden reconocimiento a su vida
profesional, que piden la elevación de sus ingresos y condiciones más
favorables para el rendimiento de sus frutos académicos; técnicos que buscan
las oportunidades para aportar su mejor esfuerzo.” Y
ese 4 de marzo, Colosio coronó su pieza oratoria con una frase que al día de
hoy aún retumba en todos los rincones del país, desde las oficinas públicas y
privadas hasta los hogares más modestos de la geografía nacional. “Veo un
México con hambre y con sed de justicia.” Lamentablemente,
como lo dijo su viuda, Diana Laura Riojas de Colosio frente a su féretro, en
Magdalena de Kino, donde el sonorense fue sepultado, “las balas del odio y del
rencor mataron a Luis Donaldo… El
México que vio Colosio estaba enfermo, pero había esperanza de que recuperara
la salud. El México de hoy que vemos Usted y yo, está en terapia intensiva. Es todo por hoy en el Hipódromo. Cualquier
comentario será bien recibido en carlos.cortesg@hotmail.com.
O en www.lineaagata.com
Carlos Cortez
Columnista.
Su colaboración Hipódromo Político es publicada en diversos medios de Tamaulipas
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