Por: Carlos Santamaría Ochoa09/03/2011 | Actualizada a las 17:24h
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La frase aplica a los que quieren quedar
bien con el rector en turno; tiene décadas de existir y todos dicen lo mismo:
es un informe pleno de realidades, donde se plasma el avance… bla, bla, bla…
Pero este año fue distinto: el informe número uno del segundo período rectoral
de José María Leal Gutiérrez fue exactamente eso: un informe pleno de
realidades, sin que tenga que ver el comentario falso y desconocedor de
políticos o servidores públicos que ni idea tienen de lo que sucede dentro de
las aulas y departamentos de investigación de nuestra Alma Mater.
Es una universidad de nuestro tiempo, una institución educativa que quiere
seguir creciendo y fortaleciendo ciertas líneas de acción entre las que se
destaca la docencia, la investigación y el crecimiento de la sociedad en
diversos rubros que tienen que ver con un adecuado desarrollo.
Leal Gutiérrez estuvo acompañado del gobernador Egidio Torre Cantú y habló de
lo que se ha hecho en la UAT: pasado y presente, así como las expectativas a
futuro dentro de las líneas de desarrollo que constituyen el plan maestro de
desarrollo universitario.
Un tema que también tocó fue el de los dineros: no hay crecimiento sin recurso:
miente quien diga que no se necesita más recurso para crecer: la investigación
cuesta y mucho dinero, la preparación de profesores con niveles necesarios
también tiene un coste elevado y todo eso surge de los recursos que recibe la
UAT tanto del estado como de la Federación, de cuotas e ingresos propios y de
donde se pueda escarbar, porque de todos es sabido que cada día cuesta más
encontrar fuentes de recursos.
Las crisis económicas mundiales y nacionales han hecho estragos en todo, y la
UAT no está ajena a ese “todo” del que hablamos.
Y Chema reconoce que hay que trabajar a marchas forzadas en investigación, que
se tiene que acelerar el paso para estar acordes a los tiempos que necesita
México y el mundo. La investigación ha sido históricamente una de las “patas de
palo” de las instituciones educativas superiores del país.
Hay poca investigación, y es ahí donde se destaca la convocatoria universitaria
a aquellos que tienen investigación y tesis en todos niveles: los premios que
año con año se entregan son un aliciente importante en el fomento de esta
actividad que, en México en general está muy mal pagada, de ahí la carencia de
investigadores.
Han surgido cambios importantes en los últimos meses en la entidad y han
impactado en la UAT en varias de sus áreas medulares. ¿Qué queda? Hacer un
enorme esfuerzo por seguir creciendo, dejando a un lado los espejismos
académicos que hablan de una serie de instituciones de calidad determinada
cuando todos sabemos que si bien es cierto que hemos avanzado, todavía nos
falta mucho para ser lo que decimos o queremos ser.
La UAT se encuentra en pleno desarrollo, y eso lo sabemos los tamaulipecos, por
eso respaldamos la iniciativa rectoral para que haya eficiencia en el gasto,
fomento a lo que debe incrementarse como son los salarios académicos y la
investigación en casi todas las áreas.
Muchas cosas se entretejen en torno a la universidad tamaulipeca, desde el
hecho de que hay conflictos económicos hasta que se va el rector, rumores que
ocasionan un enorme y grave daño a la institución, y de paso, hacen pedazos la
reputación de la casa de estudios tamaulipeca.
El documento que el rector presentó ante la Asamblea Universitaria es el
resumen de todo lo que se hizo, bien o mal, pero que ahí está, latente en una
realidad que vivimos quienes tenemos algún nexo con la UAT.
No compartimos la opinión del doctor Tuirán
en el sentido de que las universidades son fábricas de desempleados, porque hay
gente muy brillante que estudia e la UAT y ha obtenido un buen puesto laboral,
ganado, a diferencia de muchos recomendados o parientes, con una gran capacidad
y profesionalismo, de esos que surgen en las aulas año tras año.
Sí hay calidad, aunque hayvarios
tumores que debieran extirparse de una sola vez, sin tentarse porque son
familiares de tal o cual tamaulipeco que comparte alguna responsabilidad en el
Ejecutivo, el Judicial o el Legislativo. Hay que extirparlos de una sola y
buena vez, para que, en su lugar, se encuentre gente que tiene la capacidad
necesaria que le permite seguir creciendo.
Y corresponde a los universitarios y a la sociedad hacer una seria evaluación
para saber si se está en el camino correcto, pero con una actitud crítica que
no de paso a susceptibilidades y esas cosas, sino a la aceptación de una
crítica constructiva que nos permita que la UAT crezca, que siga subiendo
escalones en el contexto de las acreditaciones a sus planes de estudio, pero
sobre todo, para que la sociedad entienda que el dinero que gastan en ellos
está bien empleado, y que damos de comer no a uno o dos personas que ejercen
malamente la docencia o un cargo universitario, sino a toda una comunidad.
Somos los universitarios factores de cambio, y Chema dijo algo de eso en su
informe…
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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