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Sección: Editoriales / En la balanza
Egidio y su Gabinete
Por: Jorge Hiram Hernández Morales
02/03/2011 | Actualizada a las 21:41h
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La
evaluación que se puede hacer del primer bimestre del sexenio de Egidio Torre
Cantú y su gabinete. Resultaría tempranero y errado. Por la simple y sencilla
razón que todavía no acaban de acomodarse, bien a bien, en las secretarías
estatales. Además de que ha sido un inicio de sexenio atorado por los
presupuestos.
Por
una parte por la fusión de secretarias como la Sedet, que unifico a Economía y
Turismo, bajo una sola batuta. O porque los encargados de bajar el recurso con
la federación todavía están afianzando su relación.
Hubo
una pintada de raya, que dio el general encargado de la Secretaría de Seguridad
Pública Estatal aunque luego salió a borrarla y con que siempre no, ponía
plazos fatales para que le llegara el presupuesto que pedía. Por eso, se creía
sería el primer secretario del gabinete que renunciaba. Por aquello de los
presupuestos.
El
SNTE toco los tambores de guerra aunque al final Arnulfo Rodríguez Treviño
líder de la Sección 30 opto por la negociación con el Gobernador. Y hoy el
encargado de aterrizar los acuerdos es Diódoro Guerra Rodríguez aunque se tuvo
que llegar al extremo de casi paralizar la educación pública tamaulipeca para
que el titular de la SET supiera que podía tratar por las buenas o por las
malas.
En
este primer bimestre la única presencia que ha hecho la naturaleza fue con el
frente frío de días pasados, que impacto con sus heladas en diferentes cultivos
y municipios del estado. Lo bueno es que no se está en temporada de huracanes.
Cuando
se tiene que actuar antes y a la par de estos fenómenos naturales impredecibles
en sus rutas. Y lo bueno, porque una coordinación entre secretarías estatales
se podría ver todavía media aplatanada o lenta.
Una
de las relaciones importantes de cualquier gobierno, es con los medios de
comunicación. Aunque el primer acercamiento fue ríspido, en aquél ya memorable
y anecdótico desayuno. Lo cierto es que a un bimestre de un sexenio al que le
quedan por delante más de 34 bimestres, pues resultaría tempranero y errado
hacer una evaluación.
Lo
que si se ha visto en este bimestre, es que queda claro que el reto de gobernar
Tamaulipas nunca ha sido, no es, ni será sencillo. Lo que queda claro, es que
con el correr del tiempo tanto alcaldes, como gobernadores y hasta el
presidente siempre le dan sacudidas a sus respectivos gabinetes.
Lo
que queda claro, es que en el sexenio de Egidio, la excepción a la regla no
escrita sería, que su gabinete estuviera estático y sin cambios. Aunque hay
quienes creen, aun en este tempranero y agotado bimestre, que el gobernador va
a hacer cambios antes de que termine el 2011. Pero para evaluar eso tiene que
correr el tiempo.
Por
lo pronto una buena evaluación del inicio de este sexenio se podría hacer en el
2012. Ya cuando haya tenido la oportunidad de arrancar y arraigarse en los 43
municipios el Plan Estatal de Desarrollo –PED- que está planeado para aplicarse
al menos todo el presente sexenio (2011-2016).
Imposible
saber si el próximo gobernador seguirá con este plan. Porque si los de un mismo
color cambian rutas y perspectivas políticas domésticas –Enrique Cárdenas
González, Emilio Martínez Manautou, Américo Villarreal Guerra, Manuel Cavazos
Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba, Eugenio Hernández Flores-.
Todos
y cada uno han sido evaluados a nivel doméstico. Por una evaluación que hace el
propio pueblo de Tamaulipas. Unos salen bien, otros salen mal y otros peor. La
única coincidencia entre todos esos exgobernadores, es que cada uno, no hizo,
lo que hizo el anterior. Y en el presente sexenio se cumple esa misma forma de
hacer política desde la gubernatura.
Lo
que sí se puede evaluar de Egidio. Es que probablemente ya se dio cuenta que a
un Gobernador lo buscan no por su carisma, su encanto, su dureza, su oratoria,
o las perlas que le adornen a cada político como persona. A un Gobernador lo
buscan porque en el estado todos van a ir a pedirle algo.
Lo
mismo la clase política estatal de diferente color, que empresarios,
inversionistas, grupos sociales, organizaciones cívicas, y el pueblo en
general. No importa si se es rico o pobre, pero al Gobernador en turno se le
busca para pedirle, lo que cada quien necesite.
Por
eso el PED es importante porque parece ser un eje sobre el cuál girara parte
importante de las políticas públicas que planean en Tamaulipas por todo el
presente sexenio.
Lo
que sí se puede evaluar, con certeza, porque el cambio ha sido radical en un
bimestre. Es que a pesar del aparato de seguridad que rodea a Egidio Torre
Cantú. Este se ha dado la oportunidad de tener acercamiento no solo con los
reporteros. También con la gente que le pide el saludo, la foto, el abrazo o
solucionarle alguna petición.
El
pasado 14 de febrero en la celebración del aniversario de su hermano Rodolfo en
el CDE del PRI donde estuvo toda su familia. Egidio convivió de manera cálida.
Se dio un baño de pueblo tricolor. Pero también en los municipios que ha
visitado, se han dado esos baños de pueblo, ese acercamiento con la gente se ha
hecho evidente.
LA
NOMENCLATURA
Y
eso políticamente es bueno, no solo para el Gobernador, si no para su partido.
Porque es obvio que un gobernador que no está cerca del pueblo que gobierna,
pues el pueblo no puede estar cerca del partido del Gobernador.
Y
eso se nota solo cuando hay elecciones. Dos casos contundentes de alejamiento
de la ciudadanía podrían ser las elecciones de Oaxaca con Ulises Ruíz y Puebla
con Mario Marín.
Perdieron
ante las alianzas del PAN y PRD, más que por la fuerza de sus candidatos, por
la torpeza y soberbia que mostraron como gobernadores ante sus gobernados
quienes les cobraron las facturas políticas. Dos estados que perdió el PRI
gracias a gobernadores del PRI.
jorhihem@prodigy.net.mx
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