Por: Luis Lauro Carrillo25/02/2011 | Actualizada a las 08:28h
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La
instalación de parquímetros en el centro de la capital tamaulipeca fue una de
tantas herencias dejadas por el cuestionado ex presidente Municipal de Victoria
Arturo Diez Gutiérrez, al concesionar con el aval del congreso del estado la
instalación y operación de los estacionómetros a la empresa particularVictoria Meters.
El resultado final de esta decisión es la molestia para los victorenses que
deben pagar seis pesos la hora y multas excesivas a criterio de la
concesionaria por violar el tiempo, lo que conlleva previamente a la anticonstitucional
inmovilización del automóvil por medio del artefacto conocido como “La Araña”.
De ahí que Rafael Rodríguez y Moisés Orozco Ramos, Secretario y Director
jurídico del Ayuntamiento de Victoria respectivamente, se han visto muy menores
para los tiempos y los puestos que ocupan, haciendo enormes esfuerzos por
tratar de clarificar conceptos como legalidad, constitucionalidad y concesión.
En efecto Moisés Orozco Ramos señaló “‘Victoria
Meters es una persona moral, y en este caso se le concesionó el servicio y al
momento de concesionárseles son los que
lo operan y, desde luego, ante la recurrencia en el pago de una multa viene
lo que es la inmovilización”.
Ni
Cantinflas llego tan lejos con estas aseveraciones: “No es que actúen como una
autoridad, sino que son un ente administrativo”. Además el director jurídico
del ayuntamiento de Victoria también admitió que en base al reglamento los
representantes de la empresa pueden designar personal para hacer uso de la
instalación de “arañas” en las llantas de los autos.
Por
su parte Rodríguez Salazar señaló que actualmente operan 290 parquímetros, pero
en dos etapas más la cifra pudiera superar los 400 aparatos, que generan un
ingreso adicional para la administración municipal por arriba de 130 mil pesos
mensuales. ¿Por tampoco sacrificaron a los victorenses?
“Como
los comerciantes han aumentado sus ventas con los parquímetros, a petición de
ellos se aumentaran los mismos. En cuanto a que muchas personas se verán
afectadas con los nuevos estacionómetros el cabildo estudia la posibilidad de
ayudarlos”.
“La
idea es considerar a estas personas en todo lo que represente esta situación
para ellos.
Al fin de cuentas la banqueta y la vía pública no son propiedad particular,
desde luego entiendo la situación, por eso se estudia conceder algunos
beneficios”
No cabe duda que para asumir estos cargos públicos aparte de la falta de
talento hay que hacerla también de pinocho, pero lo más grave, es que estos
servidores están convencidos que la ciudadanía se chupa el dedo. Tal parece que
carecen de las dos sustancias indispensables para la administración pública: competencia
y sensibilidad.
La concesión es un
acto administrativo público unilateral por medio del cual el municipio llamado
concedente faculta a un particular llamado concesionario, para que administre y
explote en su provecho en forma regular y continua por un tiempo determinado un
servicio público con el finde
satisfacer un interés colectivo, mediante una ley preconcebida y un contrato
formulado por las partes.
La concesionaria Victoria Meters es un particular que no debe ni puede tener el
carácter de autoridad para imponer sanciones ni mucho menos realizar actos
privativos de desposesióne impedir la
libertad de circulación al inmovilizar vehículos , aun cuando en el contrato o
en el acto administrativo de la concesión le hayan delegado indebidamente esas
facultades.
En ese orden de ideas la empresa Victoria Meter avalada por el ayuntamiento
victorense, con su actuación al imponer sanciones e inmovilizar vehículos, estaría
incurriendo en los delitos de usurpación de funciones públicas y privación de
derechos y garantías constitucionales.
En teoría el ayuntamiento de Victoria solo debió reservarse el derecho
de vigilar el buen funcionamiento y operación eficiente del servicio público
concesionado pero no delegarle atribuciones a la concesionaria, teniendo en
cualquier tiempo el derecho de reincorporar el servicio de estacionómetros concesionados
mediante la expropiación, conocida como municipalización.
Por otro lado el cabildo que presideMiguel González Salum que padece hambruna de liquidez, proyecta ampliar
el número de parquímetros a más de 400, en los hechos se interpreta como un
proceso irrefrenable de privatización de las callesde ciudad Victoria.
Por otra parte las autoridades pasadas y las actuales del municipio capitalino
no han expresado cuál fue el costó la concesión; adonde va a parar el recurso
que se obtiene, ni dónde se está aplicando o en qué condiciones esté
funcionando, manteniéndose en la opacidad.
La colocación de los estacionómetros, en el tiempo
que llevan establecidos los ciudadanos no han visto mejora alguna de orden
colectivo por la entrada de recursos que se obtiene por la concesión de la colocación
y operación de los parquímetros.
En definitiva la instalación de los estacionómetros por parte de la concesionaria
Victoria Meters ha provocado molestias, arbitrariedades e inconformidad en la
ciudadanía victorense, siendo su actuación violatoria dederechos humanos consagrados en la
constitución de la republica, cometiendo delitoscon la complacencia y coparticipación del
Ayuntamiento.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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