La cercanía de Francisco Javier Mayorga Castañeda con el presidente Felipe Calderón Hinojosa, está fuera de toda duda...
Por: Juan Sánchez-Mendoza08/02/2010 | Actualizada a las 22:04h
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Cambios climatológicos acaban con cultivos y
animales Resulta necesario sepultar la demagogia y tanta
mentira Membretes que han provocado la debacle agropecuaria De León Orti dedica más tiempo a ‘organizar’
cabalgata La cercanía de Francisco
Javier Mayorga Castañeda con el presidente Felipe Calderón Hinojosa, está fuera
de toda duda.
No así su
conocimiento de la problemática inherente a la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) que actualmente atiende, y
desde donde se presume trata de alentar simpatías a favor del Partido Acción
Nacional (PAN) en este año electoral, merced a su participación en grupos
fascistas.
Le refiero lo
anterior porque el funcionario federal hoy enfrenta a las organizaciones
campesinas que en la calle le exigen no retrasar más la aplicación de ningún
programa, ya que los cambios climatológicos de los últimos meses han
siniestrado millones de hectáreas en todo el país y matado miles de
semovientes.
Esto me lleva a
deducir que la grave crisis que enfrenta el campo mexicano de ningún modo podrá
aliviarse echándole la culpa a los propios agricultores y/o ganaderos, dando
todas las facilidades a los productores extranjeros como se contempla en el
Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ni perdiendo el tiempo buscando
culpables de este deplorable fenómeno provocado por el mismo hombre –durante
los regímenes priístas o no priístas--, para dar paso al análisis que permita
encontrar soluciones tangibles que contribuyan a recuperar parte de lo perdido
y, sobre todo, ofrecer que se revisen los términos del acuerdo comercial que
ponen en desventaja a los agricultores de este lado del río Bravo.
Pero esto sólo
se lograría con disposición; cuando el interés comunitario en verdad rebase los
intereses personales, de grupo o de partido, y se esté convencido de que sólo
beneficiando a los que menos tienen es la mejor manera de avanzar juntos para
enfrentar la globalización que amenaza con aniquilar el campo mexicano.
Durante los
últimos días, una y otra vez, se han escuchado voces que invitan a defender los
intereses del sector agropecuario.
Pero son pocas
las que plantean cómo y cuándo hacerlo, sin que se piense que sus emisores lo
hacen única y exclusivamente para llamar la atención; buscar los reflectores o
simple y llanamente por mera demagogia, como podrían ser los casos de los
dirigentes partidistas –de todos los partidos políticos, sin excepción--, que nada
coherente plantean al respecto y sí, por el contrario, coinciden en señalar que
el campo mexicano no puede esperar más.
No sólo porque
ya se ha esperado demasiado, casi un siglo, sino porque el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte, en lo que respecta a la agricultura y ganadería,
ha activado una verdadera bomba de tiempo. Falta de oficio
político Algunos
analistas refieren que Francisco Javier Mayorga Castañeda, hasta el momento
(como funcionario federal), ha evidenciado falta de oficio político, pues desde
que se estrenó en el cargo (en septiembre de 2009) no muestra avances en la
aplicación de ningún programa federal relacionado con el campo.
Y más: su
carencia de sensibilidad para evitar la confrontación con los agricultores y
ganaderos, que tildan su presencia en el gabinete como un acto de provocación,
pues éste no descansa en recriminarles no aceptar, como suya, toda la culpa por
la crisis que atraviesa el campo.
Cito lo anterior
por creer que el funcionario, con ésta su actitud, trata de aminorar los
reclamos contra el señor de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa, quien ya vive
en carne propia el descontento de los agricultores.
De cualquier
forma no se puede soslayar que los membretes campesinos, durante décadas, han
causado serios estragos al sector. Y cabe recordar que hasta 1970 el tipo de
organización social, política y económica que manipulaba a los hombres del
campo se ajustaba al corporativismo del PRI.
Bajo este
esquema, precisamente, operaban las confederaciones Nacional Campesina (CNC),
Nacional de la Pequeña Propiedad (CNPP), y la Nacional Ganadera (CNG), que para
el priísmo cumplían métodos de control político y autoritario sobre los
ejidatarios y propietarios rurales.
Pero todo por
servir se acaba, reza un refrán popular, y a fin de no perder control por el
descrédito en el que habían caído esos membretes, el mismo PRI –cuando estaba
enquistado en el poder--, financió el surgimiento de otros grupos dizque
defensores del agrarismo, como la unión General de Obreros y Campesinos
Mexicanos (UGOCM), la Confederación Campesina Independiente (CCI), y la Central
Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).
Con tres metas
bien marcadas:
La regulación
del acceso a los recursos naturales;
La legitimación
de la representación social en las comunidades, los municipios y los estados; y La planeación de
la producción agropecuaria mediante el control de precios, la comercialización
y la asesoría técnica.
Es obvio que el
esquema resultó un fiasco, porque fuera de teorías y palabrería barata, en la
práctica los campesinos resultaron mayormente explotados y se les ha utilizado,
de entonces a la fecha, como carne de cañón en los procesos electorales. Propuestas para
la reactivación Hay analistas
que sugieren que fuera de criticar el daño que se le ha hecho al campo se
adopten medidas que contribuyan a su recuperación, como una política
hemisférica en pro de la seguridad alimenticia de los países firmantes del
TLCAN para enfrentar los nuevos tiempos.
Incluso han ido
más allá, al sugerir que lejos de sumirnos en lamentos por las políticas
neoliberales, es necesario hacer planteamientos inteligentes para resolver del
todo la situación del agro.
Esto ante la
embestida de los mercados estadounidense y canadiense, por un lado, y, por
otro, merced a la preocupación generada por la nueva ley agrícola de la Unión
Americana , que otorga un subsidio directo de 18 mil millones de dólares
anuales a los agricultores de los Estados Unidos, mientras el presupuesto
nacional apenas alcanza los 2 mil millones de dólares en el mismo lapso.
En fin, habrá
qué esperar los planteamientos que Mayorga Castañeda (como responsable del
sector del Gobierno Federal) haga a los protestantes que amenazan con marchar
multitudinariamente en la Ciudad de México, pa’ entonces sí realizar un
análisis más apegado a lo que podría esperar el campo mexicano con el nuevo
funcionario que ya cumplió cinco meses en el cargo y nomás no da una. La cabalgata Hay quien dice y asegura que Víctor de León Orti ocupa todo su tiempo en
la organización de la cabalgata de las huastecas, por ser especialidad suya
cuanto tiene qué ver con los equinos.
Por ello, también, hay quien justifica su apatía para atender otras
responsabilidades inherentes a su cargo, mientras que los agricultores y
ganaderos del estado ya no sienten lo duro, sino lo tupido…
Basta voltear los ojos hacia el municipio que Usted guste y mande para
confirmar los estragos causados por las heladas y precipitaciones pluviales de
los últimos meses. Y al mismo tiempo se dará cuenta de que a los campesinos y
ganaderos se les mantiene en el olvido. Al menos por lo que toca al titular de Desarrollo Rural. Pobreza doméstica En el documento “Mapa de la pobreza y el servicio social en México”, elaborado
por la Asociación de Universidades e Instituciones de Educación Superior
(ANUIES), se refiere que Tamaulipas tiene una región prioritaria de atención
inmediata para el combate a la pobreza integrada por cinco municipios, y con un
número de habitantes superior a los 55 mil.
En la entidad son las localidades del llamado Cuarto Distrito las que
mayores rezagos sociales presentan, hasta el grado de que una gran cantidad de
sus habitantes tienen que emigrar a los Estados Unidos en busca de oportunidades
de empleo que les permita sobrevivir.
Resulta obvio, entonces, que en la entidad, aunque se aplican programas
destinados a combatir la marginación, persisten fuertes desigualdades sociales
tanto en el campo como en las ciudades.
Por cierto, aquí también aplica la tendencia que se ha observado a nivel
federal, de querer aprovechar la pobreza para inducir el apoyo a favor del PAN,
como ya se ha evidenciado con el centralismo en el manejo de los recursos
federales de asistencia social.
Se hace camino al andar
*** Ahí los ve Usted, quietecitos. E incluso negando abiertamente su
aspiración, pero en los días por venir no habrá poder humano que frene sus
ansias de aparecer en los medios de comunicación masiva, jugándose su última
carta en pos de las candidaturas a alcaldes y diputados locales. Em@il: jusam_gg@hotmail.com golpeagolpe@prodigy.net.mx
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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