Por: Alberto Guerra Salazar20/02/2011 | Actualizada a las 22:33h
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El Presidente
Felipe Calderón hizo una apasionada defensa de la participación de las fuerzas
armadas nacionales en la guerra contra la inseguridad, anunció medidas de apoyo
económico para ellos e hizo un llamado urgente a los Gobernadores para que
apuren la reconstrucción de sus policías estatales. Fue una fiesta
muy bonita la que encabezó el abogado Calderón el sábado en Reynosa con motivo
del Día del Ejército pero no pudo evitar darles un jalón de orejas a los
gobiernos locales cuando les recordó que la presencia de los militares en las
calles es temporal, sólo mientras ellos “hacen lo que tienen qué hacer”. El regaño no es
para menos pues los informes oficiales indican que algunos gobiernos estatales
le están jugando al tío Lolo pues reciben participaciones federales para
modernizar el sistema de seguridad y justicia pero meten el dinero en los
bancos. (No puede
quedarle el saco al ingeniero Torre porque ni siquiera le han tomado la medida,
es recién llegado, pero qué tal al que se fue, ese al que el Presidente
Calderón le preguntó públicamente para qué quería (tener en las manos) el
gobierno, cuando la fuga masiva e histórica de reos en Nuevo Laredo). Calderón Hinojosa
les pidió a los mandatarios que no usen la generosidad de los militares como
pretexto o coartada para incumplir su obligación de ser ellos los responsables
por la seguridad pública de sus entidades, pues el ejército está haciéndoles el
trabajo pero de manera subsidiaria y temporal. Anunció en
Reynosa el jefe del poder ejecutivo federal que a petición de autoridades de
Nuevo León y Tamaulipas autorizó la creación de cuatro batallones más (algo así
como 2,400 soldados) para que refuercen su presencia en ambos Estados. El presidente
municipal Everardo Villarreal Salinas aplaudió con su Cabildo la multiplicación
de los soldados en las calles de Reynosa pues ello se reflejará en una
disminución de las acciones anti-sociales. El Gobernador
Egidio Torre Cantú también disfrutó del breve paseo a bordo de un moderno vehículo
blindado que fue conducido por el Presidente Calderón por los patios del
cuartel militar de Reynosa. Un grupo de
panistas encabezado por su líder partidista Javier Garza de Coss se quedó con
las ganas de jugar a las guerritas pero la mortificación no les hizo borrar de
sus rostros la felicidad por haber apantallado a todo el mundo con su fácil
acceso al bunker presidencial. Garza de Coss
casi improvisa un mitin político a juzgar por el bullicio de su grupo en tanto
que otros políticos pero del PRI, traían caras adustas, serias, como de
invitados incómodos, entre ellos Amira Gómez Tueme, Edgar Melhem Salinas,
Baltazar Hinojosa Ochoa. Everardo
Villarreal, encantado de la vida, presenciando complacido desde el presidium
una ceremonia que distingue a Reynosa aunque todavía no está claro el por qué
pues ni modo que sea por el asesinato de la misionera estadounidense o por la
inhumación en la ciudad vecina de Matamoros, del policía federal del Tío Sam
emboscado en San Luis Potosí. Villarreal
Salinas aprovechó la venturosa presencia presidencial para dejar constancia de
la suma de voluntades y coordinación entre los tres órdenes de gobierno en el
cumplimiento del compromiso de mejorar la calidad de vida de los reyosenses. Felipe estuvo en
suelo fronterizo tres horas pero eso sí, bajo un resguardo impenetrable que lo
hizo sentirse relajado, sonriente, optimista, intercambiando misteriosos pero
alegres cuchicheos con el Gobernador Torre Cantú. Cuando el avión
presidencial surcaba el espacio de regreso al Distrito Federal, Torre, Everardo
y la comitiva gubernamental se encaminaron rumbo una colonia cercana al
cuartel, donde el Secretario de Salud Norberto Treviño García Manzo puso en
marcha la campaña nacional de salud. Atestiguaron y suministraron
a niños las primeras dosis la señora María del Pilar González y su esposo
Egidio. Lástima que el espectáculo se empañó por la rudeza innecesaria de
guaruras contra periodistas, especialmente dos damas. (Si ponen a
trabajar a los asesores del gobierno del Estado, la próxima visita presidencial
sí será cubierta por periodistas victorenses, esta vez no recibieron siquiera
el programa de actividades, ya no digamos una oferta de facilitación de
transporte. También es
recomendable que no se “cuelguen” del homenaje encabezado por el Presidente
Calderón, y el gobierno del Estado haga el propio al glorioso ejército
mexicano). El presidente
municipal de Río Bravo Juan Diego Guajardo Anzaldúa asistió a la ceremonia del
sábado en el cuartel militar en calidad de invitado y aplaudió la pieza
oratoria del abogado Calderón por hacerle justicia a los hombres y mujeres de
verde olivo. En Río Bravo,
Guajardo hizo el exhorto a los ciudadanos para que cumplan con el pago del
impuesto predial pues en la medida en que crezca la recaudación, en esa misma
medida aumentarán en número y calidad los servicios públicos. El titular de la
dependencia Fidel Salinas Flores reforzó la excitativa de Juan Diego con la
afirmación del que cada peso del predial que caiga en cajas, será canalizado
escrupulosamente al área de servicios municipales, como alumbrado, vigilancia,
bacheo, para beneficio de todos. A pedido de
Guajardo Anzaldúa, el cabildo autorizó que se aplique un descuento del 12 por
ciento durante febrero a los contribuyentes que paguen el impuesto. Hacemos un
paréntesis para quitarnos el sombrero frente al colega Jorge Rodríguez Treviño.
A lo mejor no escribe tan bien como presume pero tiene una capacidad de
convocatoria que ya la quisiera Gamundi para ganar de a de veras carros
completos. Vea el lector si
no: hizo Jorge el viernes una comida-cena en su casa con la asistencia de: Un Secretario del
Gabinete estatal, un ex senador de la República, el presidente estatal del PRI;
un ex presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado; dos ex
presidentes del PRI; un ex sub-secretario general de gobierno, un ex presidente
de la junta de coordinación política del Congreso local, un ex director de
CBTIS, un ex líder nacional de la CNOP, un Sub-secretario general de gobierno,
un ex secretario particular de Gobernador, el editor de un periódico, el
presidente nacional de la Fundación Colosio, más otros que se nos olvidan. Fue una
convivencia muy grata a propósito de nada donde campeó el buen humor, las
canciones, remembranzas y confidencias políticas inaccesibles para las libretas
de reportero. Hubo por supuesto
repetidos brindis y se quemó tabaco del ordinario y de puros. Los invitados que
trabajan comieron y se fueron. La lista incompleta es la siguiente: Marco Antonio
Bernal Gutiérrez, Diódoro Guerra Rodríguez, Rafael González Benavides, Lucino
Cervantes Durán, Felipe Garza Narváez, Herminio Garza Palacios, Guadalupe
Ibarra, Rafael Díez Piñeyro, Guadalupe Díaz Martínez, Humberto Zolezzi García,
Roberto Huerta Ramos, Genaro Arcos Navarro, Francisco Flamarique Torres. El alcalde
victorense Miguel González Salum no asistió porque se creyó la broma que le
inventaron en el sentido de que no se debe andar en las calles después de las
ocho de la noche. La verdad es que
trae el jefe de la comuna una carga de trabajo que apenas le queda tiempo para
ingerir sus sagrados alimentos en el propio palacio municipal. Miguel le está
poniendo especial atención a los servicios públicos para hacerlos de calidad. Sus colaboradores
fingen que no se cansan pero batallan para seguirle el ritmo de actividad.
González Salum revisa personalmente la restauración de pavimento (bacheo,
limpieza en áreas verdes como parques y jardines, reposición de luminarias. Pidió el alcalde
a los victorenses que le echen la mano para mantener limpia y amable a la
ciudad, como en sus mejores tiempos, cuidando de no tirar basura en las calles
y disfrutando en familia de los paseos públicos. Correo electrónico:
albertoguerra65@hotmail.com
Alberto Guerra Salazar, autor de la columna Crónicas Políticas, colabora en diversos medios de comunicación en el Estado.
Además es propietario de la Agencia de Noticias ASI
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