Por: Carlos Santamaría Ochoa20/02/2011 | Actualizada a las 16:39h
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Cuando llega alguien a un cargo de elección
popular para gobernar, tiene que considerar una serie de aspectos que le
permitan satisfacer las necesidades de una población muy diversa: gente de la
ciudad y del campo, personas con capacidad económica sobrada, suficiente,
justa, precaria y prácticamente nula. Todos queremos ver las acciones de gobierno
en beneficio para nuestras familias. Esa es quizá la labor más difícil:
conjugar esfuerzos, satisfacer a todos. Y decimos que no es nada fácil, poniendo el
ejemplo de la familia: cuando tenemos dos, tres, cuatro o más hijos, vemos que
todos quieren cosas distintas, todos tienen necesidades diferentes y
expectativas que no tienen muchas veces nada que ver con las de los hermanos. En ese sentido, el gobernador Egidio Torre
Cantú seguramente estará muy ocupado con sus colaboradores de primero y segundo
nivel, para poder establecer los planes de gobierno en la diversidad de
actividades que tienen lugar en un estado tan especial y rico como es
Tamaulipas: hay sector productivo diverso que tiene que ver con la pesca,
industria maquiladora, parques industriales, pequeña y mediana industria,
comercio, exportación, agricultura y ganadería, pero también está el comercio y
la burocracia, la iniciativa privada y los servicios que hay que otorgar a
todos: salud, educación, infraestructura, seguridad, atención ciudadana,
bienestar social y otros más, muchos más; nada fácil resulta pensar en todo
para todos con el dinero que se tiene, sabedores que el estado, como el país,
tiene una condición económica difícil que nos ubica entre los países llamados
“en vías de desarrollo”, anteriormente conocidos como del tercer mundo, o dicho
sea llanamente: países pobres. Entonces, sucede lo que con los jefes de
familia: si compran útiles escolares no habrá cine; si compramos ropa de
invierno, tenemos que pensar también en las necesidades de vestido para el
verano y otros climas que llegan sin aviso previo y en ocasiones propician
situaciones de emergencia, como suele suceder con la temporada de huracanes,
misma que desbalancea cualquier proyecto de gobierno por los daños que se
presentan y que, como todos entendemos, no estaban programados, pero hay que
cubrirlos. Es, insistimos, difícil hacer una
proyección que permita que todos quedemos conformes. En el caso de los
ayuntamientos, de repente vemos que nos dotan de infraestructura para aliviar
los problemas que se originan por los desperdicios: camiones de basura,
barredoras, personal y muchas cosas más, pero no estamos conformes porque en
nuestra comunidad no hay alumbrado o el pavimento es deficiente, entonces, ¿qué
pedir a la autoridad? ¿Qué es más importante o prioritario? También tenemos que entender que el dinero
del gobierno, producto de nosotros mismos a través de una exagerada carga
tributaria que no tiene pies ni cabeza en el país, resulta insuficiente para
cubrir toda la demanda existente. En salud, por ejemplo, habrá que atender a
gente con diabetes, pero no podemos dejar a un lado a los que sufren de
hipertensión, cáncer, Sida, accidentes u otras enfermedades que tienen menos
incidencia estadística pero existen y abruman a mucha gente. El sector tiene
que distribuir el dinero para que a todos nos toque un poco del beneficio del
gobierno. El ingeniero Egidio Torre está llevando a
cabo una serie de reuniones para establecer las directrices del Plan de
Desarrollo que será la guía para cumplir con las necesidades de todos, y los funcionarios
expondrán su punto de vista y analizarán el contenido para establecer las
necesidades, aunque también habrá que ver quién puede obtener el recurso para
cubrir todo lo que ha proyectado. Nada fácil se antoja, sinceramente, porque a
decir de la gente que vive en la entidad, todo es importante, nada es
secundario, porque, insistimos, cada persona, comunidad y ciudad tienen sus
necesidades particulares, y todas se deben atender. En ese sentido, no faltan las voces
inconformes que se quejan porque un rubro está atendido en forma deficiente
según su perspectiva, porque no han analizado que hay otras personas como ellos
que también tienen ilusiones y necesidades, y como en la familia, a todos hay
que beneficiar. No se puede tener un hijo consentido, lo
mismo que sucede con los ayuntamientos: somos 43 entidades municipales que, por
pequeñas o grandes que sean, deben ser escuchadas y atendidas. ¿Qué espera la ciudadanía del PND
2011-2016? Seguramente el sector de seguridad estará
en la prioridad de las autoridades de los tres niveles y en la mente de cada
uno de los prácticamente 3.5 millones de tamaulipecos, pero también está la
necesidad de mejorar la calidad de la educación, de propiciar una cobertura
total en salud, o de contar con un programa de pavimentación que pueda
representar el cambio entre lo que tenemos hoy y lo que debemos tener. También podemos pensar que se requiere un
buen sistema que logre una recolección de desperdicios sin jorobar el medio
ambiente, o un plan para que los productores tengan lo que necesitan. Todo eso
incluye el Plan Estatal de Desarrollo que construye Egidio Torre Cantú y su
equipo de gobierno. Ya veremos el PND y deseamos que cubra la
mayor parte de necesidades, para que beneficie a la inmensa mayoría, aunque,
como siempre, no faltará un pesimista que diga que no sirvió. Esos nunca
faltan, los renegados, pero son parte también de la entidad, pues. Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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