Por: Luis Lauro Carrillo17/02/2011 | Actualizada a las 15:59h
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El
decreto de deducibilidad de impuestos de las colegiaturas de preescolar a
bachillerato en la educación privada, anunciado por el presidente Felipe
Calderón, constituye una propuesta de corte derechista, que tiende a transferir
recursos económicos del sector público al privado, que provocará más
desigualdad ymarginación social. La
fragmentación de la educación es una política llevada a cabo por el mismo
Estado desde hace años, ya que no sólo permite la existencia de Escuelas
privadas sino que ahora los financiaráa
través de las deducciones impositivas. La
desigualdad social es profunda. El país se va segmentando. El mensaje que
predomina en el decreto del ejecutivo contribuye a que la inequidad escolar se
haga más pronunciada. Los que "luchan" por educación privada son
elogiados y premiados; a los de la educación pública se les asigna recursos
solo para mantener los gastos más apremiantes. En
los hechos se trata de un proceso de privatización de la educación desde la
política pública del Estado, caracterizado por la concentración no sólo de la
riqueza, sino también de la educación, de la cultura y la información. A
partir de 2012 el contribuyente podrá deducir su educación, la de su cónyuge,
la de sus padres y las de sus hijos en niveles de preescolar a bachillerato o
equivalente y para esto, deberá hacer pago electrónico y o cheque nominativo y
exigir la factura mensual o anual a la institución educativa. En
tanto la Educación pública se hunde porel control sindical del SNTE, la
inoperancia de la SEP, las SE de los estadosy la corrupción generalizada en esos ámbitos. Peor aún, la enseñanza
pública obligatoria por ley y sostenida con recursos públicos no es, para las
familias que la usan, gratuita como lo establece la Constitución. La
educación que imparte el Estado que en teoría debería ser gratuita, pero se
convierte en gravosa desde la compra forzosa de uniformes y útiles pasando por
las anticonstitucionales y mal llamadas cuotas “voluntarias” obligatorias, de
inscripción y de otros rubros a lo largo del año lectivo. Circunstancias evidencian la incapacidad de
los gobiernos federal y estatal para darles a los alumnos instalaciones dignas,
cargas y contribuciones que obligan a los padres de familia a suplir al estado
en la función educativa. ¿A
quién beneficia la deducibilidad de las colegiaturas sobre el ISR por el orden
de 13 mil millones de pesos? Beneficia
a la educación privada que se pagará con el impuesto de todos los mexicanos. A los
que más tienen, a las familias de mayores ingresos de manera desproporcionada
quienes que son las que más
participan de la educación privada. Al
sector privado por el estimulo a la demanda por la educación particular,
ante el inminente crecimiento de escuelas privadas, muchas de ellas
“patito” que ofertarán gratuitamente sus servicios escolares. Al
sector clase mediero de este país que va poder acceder como ya lo hace a la
educación privada, en función de la gratuidad escolar, que constituye en el
fondo de la iniciativa el guiño electorero panista a este segmento de la
sociedad beneficiario d e los malabarismos financieros del calderonismo. ¿A
quién perjudica la deducibilidad de las colegiaturas sobre el ISR? Perjudica a la educación pública por la transferencia recursos económicos del
sector público al privado, porque esos recursos podrían ser destinados para las
escuelas que más lo necesitan, para resolver los problemas de infraestructura,
equipamiento,materiales escolares,
uniformes, útiles, bancas sillas pizarrones, libros baños etc. A los
que menos tienen y marginados sociales, ya que con dicho decreto se
profundizarála desigualdad educativa y
se acentuará la inequidad entre grupos sociales y regiones de nuestro país que
se refleja en el nivel escolar y que se caracteriza por escuelas que lo tienen
todo y escuelas que no tienen casi nada. Con
estas políticas cada vez se está más lejos la posibilidad de una escuela
pública como un espacio de todos, y cada vez está más cerca la de ser la
escuela de los sectores más marginados. Se pierde la idea de la escuela como
espacio democratizador en donde se comparten las diferencias sociales. Por
otro lado Beatriz Paredes Rangel, todavía dirigente del PRIen vez de debatir sobre el contenido del
decreto se quejó del pirateoque les
hizo Felipe Calderón de esa iniciativa. También resultaría interesante conocer
la opinión de los dirigentes del magisterio tamaulipeco y funcionarios de la SET. En
ese orden de ideas al hacer deducibles los servicios educativos se está
apoyando a quienes tienen más ingresos para enviar a sus hijos a educación
privada, y no pública, de forma que se acaba ayudando a quienes no son los más
pobres. En
definitiva, a la luz del decreto de deducibilidad de las colegiaturas, los
problemas educativos entonces no se deben a la falta de recursos, sino a la
decisión política ideológica de usarlos para sostener la escuela particular y como
consecuencia aumentar y profundizar la desigualdad social.Lo más sensato es la supresión de
subsidios del Estado a la educación privada. carrsot_l@hotmail.comTwiter: @luiscarrs
Luis Lauro Carrillo:
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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