Por: Luis Lauro Carrillo15/02/2011 | Actualizada a las 09:04h
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La
función legislativa en nuestro país, incluido Tamaulipas está degradada hasta
el extremo. Los diputados tienen bien ganado el desprestigio. Son groseramente
caros y ordinariamente ineficientes. Es una función de tipo parasitaria muy
lucrativa, que los haceextremadamente
improductivos.
Los diputados son considerados lo peor de la clase política, según todas las
encuestas de percepción ciudadana. Es una imagen que arrastran desde hace años
y en el caso particular de la LX Legislatura del Congreso del Estado cuyas
funciones concluyeron en diciembre pasado, no pudo ser la excepción.
Viene a cuento lo anterior por lo expresado por la diputada Guadalupe Flores
Valdezante la red de mujeres periodistas:
“los nuevos legisladores de Tamaulipas trabajan para resarcir el deterioro de
su imagen ciudadana que en consulta recientelos ubica con mas descredito social, que policías, inclusoalcaldes y funcionarios estatales al grado de
sentirse reyesante los legisladores”,
cuestionando su intervención en la revisión de cuentas públicas.
La falta de transparencia, de rendición de cuentasy corrupción llevó a los ayuntamientos y a
dependencias estatales, no tan sólo a gastar más de lo que recibieron, sino a
comprometer ingresos futuros a través del endeudamiento de los que esperan
recibir en años venideros, amén de la posible desviación de recursos vía
corrupción.
Tamaulipas a finales de 2010 registró una deuda pública estatal por la cantidad
de 9 mil 500 millones de pesos, con un 63.5 por ciento de incremento, aunque
expertos la ubican la deuda real en el orden de 14 mil millones de pesos y de más
3 mil millones de pesos la deuda municipal en la entidad.
De ese endeudamiento partidos políticos, organismos de la sociedad civil y
medios de comunicación han denunciado presunto saqueo y despilfarro municipal
cobijado por la impudicia en la opacidad de las cuentas públicas, por la
probable coparticipación de la Auditoria superior de Congreso y dela Comisión de Vigilancia y diputados de la
LX legislatura, por las cuales exigen su revisión.
La LX Legislatura pasada aprobó entre otras cuentas públicas del año 2010: la del
municipio de Victoria el primer semestre; la de N. Laredo primer semestre: la de
Madero primer y segundo trimestre; la de Tampico primer y segundo trimestre; la
de Reynosa primer semestre; la de Matamoros primer semestre y la de Mante primer,
segundo y tercer trimestre, así como el 1º, 2º y 3ºtrimestre de los poderes Ejecutivo y
Legislativo. Todas cuestionadas.
De ahí que es políticamente correcto atender los reclamos de la sociedad civil,
investigando las posibles irregularidades en las cuentas públicas estatales y
municipales aprobadas o no y en su caso fincar responsabilidades legales.
De
existir voluntad política en forma separadalas contralorías del estado y municipios respectivamente deberían investigar
en términos de la ley de responsabilidades a aquellos
ex funcionarios estatales y municipales, que por los signos externos de
riqueza estos sean tan ostensibles y notoriamente superiores a los ingresos
lícitos recibidos.
Para
conocimiento de Gustavo Torres presidente de la Comisión de Vigilancia quien pide
denuncias con pruebas, habría que aclararle al vigilante que los denunciantes no
son investigadores, conforme la ley de fiscalización, es la Auditoria Superior
el órgano competente para investigar los actos u omisiones que pudieran
configurar alguna irregularidad o conducta ilícita en materia administración y
aplicación de recursos públicos.
La Auditoria Superior debe allegarse los medios probatorios necesarios para
determinar si existieron o no irregularidades en el gasto público, la denuncia
no debe confundirse con la acusación que es la imputación directa de una
conducta ilícita o antisocial y la denuncia es hacer del conocimiento bajo
protesta de decir verdad, determinados hechos u omisiones que pudieran
constituir alguna irregularidad o conducta ilícita.
El costo-beneficio de todos los legisladores de la pasada legislatura, reflejó una
carencia de mayores y mejores resultados legislativos, a pesar de los millones
de pesos invertidos en el sistema legislativo, las cientos de horas-diputados
empleadas para “legislar”, no se logro la eficacia parlamentaria. Resultó
carísima cada iniciativa de ley aprobada, cada cuenta pública aprobada, decreto
emitido y punto de acuerdo.
De todo hay y de todo ha pasado por ahí. Ingenieros, economistas, abogados,
médicos maestros, contadores, administradores, comunicadores, campesinos,
ganaderos, burócratas, júniors, dipsómanos, adictos, conversos, personas con
antecedentes dudosos y con presente o futuro delictivo; deportistas, luchadores
(sociales y del ring), historiadores y por supuesto, profesionales de la grilla
y gandayas.
Al menos Guadalupe Flores Valdez presidenta
de la actual Junta de Coordinación política ya tiene bases para que,
solucionadas las formas, los diputados se concentren en dar resultados. Sólo
así saldrán del sótano donde la opinión pública los tiene colocados.
En teoría los diputados representan a todos los habitantes en las entidades
federativas, en los hechos representan a los ejecutivos estatales, la mayoría
por pertenecer al mismo partido y los de oposición por presunta vía de la
cooptación.Por lo tanto deberían estar
obligados políticamente a ser defensores, procuradores de la población de los
distritos y de la entidad misma en atención al mandato popular que ostentan.
Los diputados tienen una doble función, constitucional y tradicional a
desempeñar,la de actuar como legisladorespresentando iniciativas o colaborando en el
trabajo legislativo en la construcción de legislaciones que contengan las
aspiraciones o demandas de la sociedad y las gestiones a la comunidad, de las
cuales en su mayoría frecuentemente se apartan.
En definitiva la actual legislatura (LXI) tiene el reto de superar la
insolvencia legislativa, permanecer en los linderos de la política seria, la de verdad, la de servicio a la comunidad, reivindicar
la dignidad ética y el profesionalismo legislativo; aunque vivan de y para la
política o deambulen en ese ámbito, representen los intereses de los
tamaulipecos.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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