Por: Carlos Santamaría Ochoa05/02/2011 | Actualizada a las 16:10h
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En
definitiva, un gran número de municipios tamaulipecos estamos habitados por
personas que no estamos acostumbrados a las temperaturas gélidas que vivimos
durante la semana que finaliza, sin embargo, podemos decir que los daños
ocasionados por el fenómeno natural no fueron tan desgarradores como aquella
helada del año de 1983, cuando las hermosas fotografías y postales de fuentes y
avenidas lucían sus trazos de hielo, anunciando una severa crisis en el sector
agropecuario, además de los consecuentes daños en la salud de muchos.
Pero tenemos que acostumbrarnos a vivir en un sitio en el que los tiempos han
cambiado: el frío será más frío, el calor mucho más intenso: habrá lluvias
torrenciales más frecuentemente y así, cada uno de los cambios climáticos nos
afectarán de manera enérgica, porque el planeta Tierra ha despertado de su
letargo y reclama con violencia la serie de agresiones sufridas a lo largo del
tiempo por los que habitamos y nos ufanamos de ser la única raza pensante, los
que deberíamos dominar, pero al parecer, hemos tomado una mala decisión y
estamos sufriendo las consecuencias.
Temperaturas gélidas en la capital tamaulipeca hicieron que nuestros hijos se
quedaran en casa durante dos y hasta tres días por la baja tan pronunciada en
los termómetros. Salir a la calle se convirtió en una acción meramente
necesaria: lejos quedaron las ganas de ir a dar una vuelta a un sitio público o
caminar por cualquiera de nuestras arterias.
El cambio climático ha llegado para quedarse y no es bienvenido, aunque sí
estará ahí, latente siempre entre nosotros, ocasionando la serie de problemas
al ser humano.
Una de las consecuencias se refleja en el estado de salud de las personas que
sufrimos inconvenientes de tipo respiratorio, y que nos ha llevado a buscar el
medicamento “barato”, que a la larga sale mucho más caro.
Veamos: con las disposiciones del sector salud en el sentido de no
automedicarse, tenemos que acudir a consulta, y por lo mismo que estamos
enfermos hay poca afluencia en los centros de atención públicos. Las consultas
con médicos en el ámbito privado se convierten en un verdadero sacrificio
económico, y posterior a la visita con su consecuente gasto, hay que visitar al
farmacéutico que se queda con lo poco que quedaba de la quincena.
Cualquier medicamento cuesta un mundo de dinero hoy en día, y los laboratorios
no han entendido cuál es su función social, y siguen haciendo como que nadie los
escucha y los precios se incrementan a diario.
Ejemplos los vemos todos los días. Vaya usted a comprar cualquier medicina y
dentro de un mes vuelva a hacerlo, y verá que hay un aumento inmoral en los
precios que estamos pagando hoy en día.
No podemos afrontar este ritmo sin dejar a un lado el beneficio de recuperar la
salud, sin lugar a dudas.
¿A dónde nos llevarán estas medidas? En definitiva, tendremos que recurrir a
los trillados medicamentos genéricos, esos que realmente no sirven para mucho,
porque está más que comprobado por los casos de miles de personas que no
contienen realmente lo que dicen que tienen en sus presentaciones, ante la
complacencia de quienes en el país se encargan de regular tan delicada
actividad.
En el ámbito productivo, no se puede negar que las heladas dejarán problemas en
el campo, aunque dicen los que saben que hay cosas positivas como es el hecho
de que gracias a este tipo de climas muchas plagas se extinguen, al menos, por
la presente temporada, que ya es ganancia.
Y las escuelas, vacías como una medida preventiva para evitar enfermedades en
los menores, aunque para ello haya que sacrificar algunas horas de clases que,
seguramente, no se repondrán, y obligarán a muchos escolares a tener que
trabajar a marchas forzadas para que sus profesores puedan sacar a tiempo el
programa. No importa si aprenden o no, hay que dictar para dar por vistos los
temas y así ser merecedor a estímulos de la famosa carrera magisterial que ha
servido de poco como aliciente para mejorar la calidad educativa no en el
estado sino en México entero.
Y todo se junta con los fríos. Dicen los expertos y los sistemas meteorológicos
que dentro de unos días entrará otro frente frío, por lo que es muy importante
tomar las medidas adecuadas.
La recomendación de la Secretaría de Salud, en voz de su titular Norberto
Treviño García Manzo es en el sentido de cuidar los cambios bruscos de
temperatura, abrigarnos bien, cuidar a ancianos y niños, no medicarse sin la
indicación del doctor, y sobre todo, atender a través de los medios de
comunicación las recomendaciones que puedan surgir al respecto.
La fórmula la tenemos todos los que padecemos estos cambios climáticos, ahora
solo resta poder seguir al pie de la letra lo que nos sugieren, lo que dicen
quienes saben realmente del tema, y propiciar un cambio en los hábitos de los
días fríos, para conjurar problemas laborales, educativos, productivos y de
salud.
Todo está conectado a nosotros mismos, pero si no tenemos la suficiente
decisión para establecer un cambio, de nada habrá servido tanta declaración,
tanto boletín, tantas medidas preventivas, o tanto dinero gastado para que no
tengamos problemas de salud. La solución somos nosotros mismos, hay que tenerlo
siempre presente.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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