Por: Melitón Guevara Castillo03/02/2011 | Actualizada a las 17:36h
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Todos dicen la
verdad: de que hay servidores públicos corruptos, que los hay; que aparecen, de
pronto –cada trienio o sexenio-, nuevos ricos, también es cierto. Como también
es cierto que, muchas de las veces, como bien dice Miguel González Salum o
Magda Peraza, no hay irregularidades o evidencias de que hubo algo ilícito.
Escenario que se
repite, bien dicen, cada trienio o sexenio, pero que los recuerda el affaire
que Luis Cabrera escenifico allá a principios del siglo XX. Resulta que Luis
Cabrera, con su seudónimo de Blas Urrea, etiqueto, acuso pues, a un funcionario
público de ser un sinvergüenza. La respuesta fue: si tiene pruebas, preséntela.
Y Cabrera, inteligente como era, replico: lo acuso de ratero, no de tonto.
Efectivamente las
cuentas están limpias. Rolando González Tejada, el panista Secretario de la
Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior del Estado, es muy claro en su
información: a ellos, a la Comisión, les llegan dictámenes que han sido
aprobados. Y explica: pueden tener una y hasta 100 irregularidades, pero se van
subsanando, hasta quedar completamente limpias. Y obvio: las que no llegan, las
que quedan pendientes, es porque no han “subsanado” las irregularidades.
En la práctica
las palabras del diputado panista es una alusión, incluso acusación, sobre la
Auditoria Superior del Estado. Les llama cómplices: revisan cuentas, las que
están “bien”, de inmediato las turnan como “aprobadas”; las que tienen
irregularidades, poco a poco, llamando a los responsables, se van
“justificando”, de tal suerte que, a los diputados, les llegan puros dictámenes
“limpios”.
Creo que la
cuestión debe ser enfocada de otra manera: los diputados, miembros de la
Comisión, o cualquiera, debiera pedir explicaciones sobre las que no aprueban;
revisar las inconsistencias y, a partir de ahí, ahora si revisar, investigar,
sobre lo que paso con el dinero del pueblo. Como bien dice un colega: la
sociedad tiene que saber, claro, si uno o más de sus alcaldes o exalcaldes,
tienen costumbres contrarias a la honestidad.
Por eso, en su
momento, Horacio Garza Garza –cuando fue legislador local-, con su experiencia
de haber sido alcalde dos veces de Nuevo Laredo, se aventó la puntada de que
los gobiernos municipales debían enviar sus cuentas al Congreso mensualmente.
Nadie le hizo caso, ni sus colegas diputados. Así, como están las cosas, la
revisión puede ser demasiado tarde… y, para no quedar en evidencia, piden a los
implicados “justificar”, llevarles la factura de los gastos.
Con esas cosas,
en serio, difícilmente pillan a un servidor público –alcalde, exalcalde, por
decir-, con las manos en la bolsa. Por eso, los contralores públicos –de
municipios, del gobierno estatal y de organismos estatales-, ni se preocupan:
si no hacen bien la tarea, allá en la Auditoria les ayudan, les dicen a sus
colegas que documentos les faltan, donde las cuentan no cuentan…y les dan, en
plan de buena onda, un plazo justo, apropiado, para que corrijan sus anomalías.
CONTRAESQUINA.
Eddy Izaguirre acaba de recibir un merecido ascenso. El sexenio pasado
fue asesor en Comunicación Social; es profesor de horario libre en la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales y, al finalizar el año, presento su examen de
Doctorado en Derecho. Su tesis verso sobre: medios de impugnación electorales.
Brillante y ahora, con el nuevo gobierno, será el Director del Instituto
Registral y Catastral. Enhorabuena.
Egidio Torre Cantú, paso a paso, va incrementando su ritmo de vincularse con
los tamaulipecos. Su más reciente gira fue a Matamoros; ahí, además de reunirse
con el alcalde Alfonso Sánchez, también lo hizo con grupos representativos del
desarrollo: empresarios de medios, empresarios, directivos de universidades. Ya
se ve un rostro más cerca del pueblo.
Miguel Ángel Valdez García, rector de la ULSA, ofrece para agosto la carrera de
profesionalización policial. Hace ya más de dos años que Carlos Hinojosa Cantú,
de Derecho de la UAT, informo de la cancelación de un proyecto similar. El
motivo: la carencia de infraestructura (salones, pues) para ofertarla. De que
los policías tienen que actualizarse, profesionalizarse, no hay de qué.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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