El ejercicio sigue siendo uno de los grandes pilares para mantenerse en forma, pero es menester cuidarse y procurar hacerlo con una buena dirección
Por: Carlos Santamaría Ochoa06/02/2010 | Actualizada a las 19:50h
La Nota se ha leído 1624 Veces
Mucho se ha escrito sobre la salud de cada uno de
nosotros: las instituciones oficiales tienen programas que tienden a la
conservación de la misma y otros que están dirigidos a controlar aspectos que
dañan a la población. Temas de salud pública son vistos a diario, y pareciera
que no nos interesan del todo.
El ejercicio sigue siendo uno de los grandes pilares para
mantenerse en forma, pero es menester cuidarse y procurar hacerlo con una buena
dirección. Algunos gimnasios cuentan con instructores que lo único que saben es
procurar que uno tome anabólicos y se ponga hinchado, con unos músculos que,
más que estéticos, son grotescos. Claro, también los hay que saben a qué se
dedican y tienen noción de lo que nos explican o indican para la realización de
estas prácticas.
En la Universidad Autónoma de Tamaulipas se cuenta con un
magnífico gimnasio: instalaciones fundamentales para que tanto los equipos
estudiantiles, profesionales, público en general, universitarios y personas de
la tercera edad tengan lo necesario para hacer sus ejercicios en forma
adecuada.
Y resulta que muchos de los que asistimos –o al menos, un
buen número- somos gente que ha pasado ya de la cuarta década de existencia:
las personas llamadas “maduras” que queremos cuidar el organismo, sea por
vanidad o por salud, también asistimos y somos objeto de prácticas inadecuadas,
propiciadas por nuestra ignorancia y por no acercarnos a los que saben, con la
idea de que todos nos orientarán mal, en forma errónea.
Consideremos como muy importante el hecho de que para la
práctica del ejercicio después de los cuarenta es muy importante el acercarse a
nuestros médicos para consultar y que nos digan qué se puede hacer, en qué
frecuencia y cada cuando. Las rutinas no podemos establecerlas como hicimos
hace una, dos o hasta tres décadas. Hay que recibir orientación.
Si usted es de los que asisten para bajar de peso:
¡felicidades!, porque es el primer paso el difícil de emprender. Ya iniciada la
práctica, podemos volver costumbre el llegar a hacer nuestros ejercicios en
forma tal que podamos recibir el beneficio físico, emocional y mental.
El ejercicio tiene mucho que ver con la lucha contra los
grandes enemigos: la obesidad, la diabetes, la hipertensión.
Sin embargo, insistimos en que hay que recibir
orientación; muchas veces emprendemos rutinas totalmente agotadoras en aras de
mejorar en forma inmediata, y olvidamos el hecho de que se necesita ir poco a
poco en esta empresa que se resume en tres palabras: cuidar la salud.
Tenemos ideas equivocadas que nos pueden llevar a tener
lesiones o a que le ejercicio no tenga el impacto necesario.
Recurramos en ese momento a los que saben, que bien lo
agradecerá nuestro organismo y los que nos rodean, ya que si salimos bien
librados, el beneficio será para todos, comenzando por los de casa.
Una adecuada planeación nos permitirá calentar bien, con
los estiramientos necesarios y la frecuencia que debemos imprimir. Hemos aprendido
en estos últimos días, gracias al buen amigo David, que hacer ejercicio
aeróbico en forma desmedida, lejos de ayudar rápido, perjudica, por lo que es
importante buscar el ritmo que el cuerpo requiere.
Si usted es de los nuestros, que padece alguna enfermedad
crónico degenerativa, recuerde que es vital considerar que se requiere que el
organismo tenga una mejor irrigación sanguínea como base fundamental, y a
partir de ello, una consecuente mejora en el funcionamiento de todos los
órganos y “rincones” del cuerpo humano.
Así podremos vivir mejor, tener una calidad de vida
adecuada, y sobre todo, fungir como ejemplo para los nuestros, ya que si
comenzamos con estas rutinas y los de casa las observan, seguramente
comprenderán mejor que es básico hacer ejercicio.
Recuerde que para los “cuarentones” y un poco más se
necesita aprender, primero que todo, que el cuerpo se ha cansado un poco y
probablemente estemos ya en la segunda parte de nuestra vida, cuando todo
declina, y eso lo debemos asimilar adecuadamente. Todos nos haremos viejos y
hay que aprender a vivir con esa condición.
Entonces, si ha pensado en acercarse para la práctica
deportiva, considere la base de que los instructores deben ser consultados, los
médicos también, y si tiene problemas de salud ya manifiestos, hay que ser aún
más cuidadosos. En el caso de personas con diabetes, importante resulta un
chequeo antes, durante y después del ejercicio, para encontrar la medida
adecuada y no tener problemas más adelante.
No olvidemos que el ejercicio es bueno, pero como todo en
la vida, si se abusa de él, podríamos tener problemas que repercutirían en
nuestra calidad de vida.
Así pues, a hacer ejercicio, siempre con el consejo
adecuado. No espera a un día específico, puede comenzar hoy mismo.
Comentarios:
santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas