Con la intensa campaña mediática que los medios desplegamos para dar cobertura, o más bien nuestro veredicto, y punto de vista acerca del caso del intérprete Kalimba...
Por: Carlos Cortez García29/01/2011 | Actualizada a las 17:35h
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Con
la intensa campaña mediática que los medios desplegamos para dar cobertura, o más
bien nuestro veredicto, y punto de vista acerca del caso del intérprete
Kalimba, este hoy personaje de la imaginaria colectiva podría haber llegado a
ser Presidente de la República. Así es. La campaña mediática que se desplegó a
raíz de que se destapó el escándalo de violación a finales del año 2010, le hubiera
generado un muy buen número de votos, quizás suficientes para entrar a la
Residencia Oficial de Los Pinos. Del tema se habló en Quintana Roo, estado
donde ocurrió “el delito”, por supuesto en todo México y en los países de
Latinoamérica, donde Kalimba ha conocido por haber pertenecido a dos importantes
agrupaciones musicales, Onda Vaselina y OV7, así como su trabajo como Dee Jay o
DJ. Además,
la autoridad también jugó un papel muy interesante en todo este lío,
moviendo cielo, mar y tierra para acelerar el proceso, y en un
hecho insólito, agilizaron todos los trámites que terminaron con la
detención del presunto responsable del delito de violación, Kalimba, en muy
poco tiempo en los Estados Unidos. Ojalá y así de rápido caminara la justicia
en México. ¿Por
qué? Obvio. Las autoridades judiciales de Quintana Roo, en particular el
Procurador General de Justicia de aquella entidad, Francisco Alor Quezada, no
resistió la presión que ejercieron los medios en él, e intentó aprovecharlos
para demostrar su destreza jurídica “para resolver este caso”, algo que no
sucede cuando se trata de personas que nada tienen que ver con
la farándula. Hay que recordar, que a la cantante Ana Bárbara se le acusó
de haber atropellado y dado muerte a una mujer en Cancún, y al Procurador lo
acusaron de haberla dejado ir, sacando un tercero en discordia de la manga como
culpable del “delito imprudencial” que fue el chofer de la cantante. Por este
“error” aún y en contra de las acusaciones de la familia de la fallecida y de
la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no pasó nada, lo que mediáticamente
tuvo un alto costo para el Procurador Quintanarroense. Y
este problema más que judicial es de valores. Las y los adolescentes mexicanos
inician su vida sexual entre los quince y dieciséis años, lo que constituye un
fenómeno que tiene un alto impacto social, ya que por lo general se acompaña de
la pérdida de oportunidades, así como de expectativas de vida. También, de
acuerdo a cifras de la Secretaría de salud, sesenta por ciento de los jóvenes
tiene su primera relación sexual bajo los efectos del alcohol y se les olvida
protegerse, por lo que se desprenden dos problemas: enfermedades de transmisión
sexual y embarazos no planificados. Según
datos del INEGI, en México anualmente hay 2.3 millones de nacimientos, y de
ellos, en casi la mitad de estos, la madre tiene entre 20 y 29 años. Además, en
2009 480 mil madres adolescentes, de las cuales 20.1 son solteras y 23.8
realiza alguna actividad económica, según el Instituto Nacional de las Mujeres.
Asimismo, información de la Secretaría de Salud, señala que de todos los
embarazos que se registran en México, la posibilidad de que una mujer tenga su
primer bebé antes de los veinte años es de treinta y dos por ciento. El Sector Salud
reconoce que el aumento y permanencia de embarazos en adolescentes nos habla de
una ineficiente orientación sexual y quiere decir que el medio que los rodea no
tiene la información más adecuada para prevenir un embarazo. ¿Coincidencia?,
no, no es coincidencia. El problema de la “menor violada” de diecisiete años, es
problema de los padres, no hay más. Resulta muy sencillo llorar y hacerse la
victima; sin embargo, una joven después de los quince años ya sabe lo que hace
y en la mayoría de las ocasiones lo hacen de forma deliberada. El
Kalimbagate es una alerta que debería ponernos a reflexionar, padres de familia
y autoridades, sobre lo que queremos para nuestras familias y nuestra sociedad.
Tener un hijo es una gran responsabilidad. Y los jóvenes deben aceptar que ser
menor de edad no es excusa para no asumir la responsabilidad de sus actos. E
insisto, con la campaña de medios a favor de Kalimba, hubiera ganado la
Presidencia de México. PD.
Dicen las malas lenguas de las buenas conciencias, que quien salió hecho una
fiera y por la puerta de atrás del Comité Estatal del PRI, fue Rafael Luque
Jr., quien a su paso por la Coordinación General de Comunicación Social del
Gobierno de Tamaulipas en la anterior administración, en Nuevo Laredo, en el
Ayuntamiento de Victoria y ahora en el PRI, no hizo otra cosa más que ponerse
los guantes con toda la gente que tenía que acudir a él con motivo de su
encargo público. Luque,
en lugar de amigos, dejó enojos, molestias y resentimientos. El exceso de boca
y lo corto de la acción, terminaron por minarle el camino, lo que degeneró en
un paso muy pero muy efímero por el área de prensa del PRI, como para dar
seguimiento al lamentable papel que realizó al frente del área su antecesor,
Jorge Vela Villarreal. Es
todo por hoy en el Hipódromo. Cualquier comentario seráta.comww.lineaagos.cortesgde
Mactosias y nuestra sociedad.colectiva
podrruella entidad iones musicales ybien recibido en carlos.cortesg@hotmail.com.
O en www.lineaagata.com
Carlos Cortez
Columnista.
Su colaboración Hipódromo Político es publicada en diversos medios de Tamaulipas
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