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Sección: Especiales / Entrevistas
Nuevo Laredo, penúltima parada de migrantes
Son muy pocos los hombres, mujeres y niños que completan la travesía de cientos de kilómetros, desde la frontera sur, donde abordan “la bestia”, a la frontera norte de México
Por: Primitivo López/Nuevo Laredo
20/01/2011 | Actualizada a las 15:13h
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Nuevo
Laredo, Tamaulipas.-
A bordo de los trenes cargueros llegan, en grupos reducidos, migrantes
mexicanos y extranjeros procedentes del sur de la República mexicana con la
meta de cruzar ilegalmente a los Estados Unidos.
Son
muy pocos los hombres, mujeres y niños que completan la travesía de cientos de
kilómetros, desde la frontera sur, donde abordan “la bestia”, a la frontera norte de México.
De
quienes logran llegar a Nuevo Laredo, pocos aceptan hablar de sus vivencias.
Uno
de ellos es Juan Domingo Silvestre, quien se dedicaba a la agricultura en su
natal, Guatemala.
“Me vine en tren, me sale más, más, bueno lo considero
más económico para viajar y para evadir las autoridades de México, la migración
de México”, contó.
Narró
que inició su viaje, con sólo algunos Quetzales en el bolsillo, antes de la
Noche Buena.
“No sé exactamente cuántos días pero salí el 22 de
diciembre de Guatemala”, recordó.
Esta
fue su ruta, junto con salvadoreños y hondureños.
“Llegué a Arriaga, de Arriaga a Oaxaca, de Oaxaca a
Medias Aguas, de Medias Aguas a Tierra Blanca, Veracruz, de ahí a Orizaba, de
Orizaba a Apizaco, de Apizaco al D.F., del D.F. a Irapuato, de Irapuato a
Torreón, ahí agarraron, de Torreón a Monterrey y de Monterrey para acá”, narró.
Su
meta es llegar a Atlanta para, como la de miles de emigrantes, mejorar el nivel
de vida de su esposa y una hija.
“Por tratar y conseguir una vida mejor, es el sueño de
todos, si”, dijo, sin titubear.
Juan
Domingo, de 37 años, repone fuerzas en la “Casa del Migrante Nazareth” para
continuar su viaje.
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Juan Domingo Silvestre, en su natal, Guatemala se dedicaba a la agricultura y es uno de tantos migrantes que cruzan por Nuevo Laredo Fotografía Brenda García
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