Arnulfo Rodríguez Treviño, el profe líder de la Sección XXX, con el pretexto de festejar –tardíamente-, a los periodistas creo el escenario para desenvainar...
Por: Melitón Guevara Castillo19/01/2011 | Actualizada a las 16:55h
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Arnulfo Rodríguez Treviño, el profe líder de la Sección
XXX, con el pretexto de festejar –tardíamente-, a los periodistas creo el
escenario para desenvainar la espada y arremeter, o cuando menos, volver a
puntualizar, que el dialogo con el gobierno no avanza; no avanza, porque no hay
acuerdos. En pocas palabras: los representantes del gobernador Egidio Torre
Cantú, no dan su brazo a torcer. Carlos Marx da una explicación sobre la política. Es una
relación de fuerzas: y los hechos, actuales e históricos, le dan la razón. La
posición de fuerzas es la que lleva a Guadalupe Flores, ahí en el Congreso, a
repartir las Comisiones Legislativas: y el PRI, como partido mayoritario, se
llega la gran tajada. Por cierto, Hilda Santana se queda con la Comisión de
Equidad y Género: el primer caso, será lo que sucede ahí, precisamente, en el
Congreso: las mujeres, con Lupita Flores y Tania Contreras, arrasaron con los
principales puestos. Efectivamente, Arnulfo Rodríguez, conoce perfectamente la
definición de política de Carlos Marx: la fuerza es la mejor manifestación del
poderío. Siempre que Noé Rodríguez y Enrique Meléndez, entre otros, buscan
moverle el tapete magisterial, más rápido que el Spedy González, reúne a sus
correligionarios, como plaga aparecen los desplegados en los periódicos
manifestándole su confianza y adhesión. Hay una realidad. Arnulfo prácticamente fue derrotado en
sus ambiciones patrimonialistas –nombramientos para los profesores en la SET-,
cuando lograron convencerlo de que no hiciera ningún plantón al inicio del
ciclo escolar. Ahí es cuando, siguiendo la lección de Marx, debió mostrar su
fuerza. Cuando haces una amenaza, para lograr un propósito, se debe cumplir. De
otra manera, se muestra debilidad… aunque, bien lo dijo Arnulfo, en su caso es
“institucionalidad”. Dicen que a la tercera va la vencida. Y Arnulfo ya
dialogo tres veces con el gobernador Egidio; y una vez con Diodoro Guerra, con
este más de dos horas. Y los acuerdos con el gobernador, no se han
instrumentado. “No estoy pintado”, si no hay respuesta –dicen que para este
viernes-, “sonaran los tambores de guerra”. Hasta este momento es retórica
“sindical”, si pasa a los hechos, entonces sí, se escucharan los tambores de
guerra. En realidad son dos fuerza en choque: la de Egidio que,
como gobernador constitucional, tiene la facultad de nombrar a sus
colaboradores; la de Arnulfo que, como líder, reclama parte del botín político
que son los cargos de la administración pública estatal. Ambos, en la práctica,
tienen razón… solamente que la petición de Arnulfo se basa, en principio, en
una condición histórica y en méritos de campaña, dice, ofrecidos en su momento
por Rodolfo Torre Cantú. Lo importante, significativo, para la educación
tamaulipeca, es que no haya choque de trenes. Que esas fuerzas no se
descarrillen, que caminen siguiendo el mismo rumbo. Y por otra parte, que los
actores políticos, entiendan que las cosas no pueden ser iguales todo el
tiempo. El cambio es necesario, útil, pertinente, para consolidar proyectos y
programas. CONTRAESQUINA. En el Congreso Estatal se manifiesta el poder de la
fuerza. Por un lado, el PRI arrasa con buena parte de las Comisiones; y, por
otra parte, las mujeres arrasan con la mayor parte de la estructura burocrática
congresal. No hay equidad: si la líder es mujer, ¿Por qué la posición de
Secretario del Congreso no fue para un hombre? Lo confirma el rector Jose María Leal Gutiérrez: la UAT
no puede permanecer únicamente como generadora de conocimiento y de
profesionistas. Se vincula al gobierno estatal, apoyando con expertos la
realización de estudios que soporten, que fundamenten, proyectos y programas de
la agenda gubernamental. Atinados nombramientos de Libertad García. Por un lado,
Laura Casamitjana ya es la directora del Centro Cultural Tamaulipas; en tanto
que Carlos Mora es, nuevamente, el Director del Museo Regional de Historia.
Tienen, pues, la oportunidadde
evidenciar que hacer cultura e historia, proporciona capacidad para administrar
la cultura y la historia. COMENTARIOS: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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