Por: Melitón Guevara Castillo17/01/2011 | Actualizada a las 17:12h
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Los ninis son una realidad: que no estudian ni trabajan.
Y por lo regular, los expertos y estudiosos, le cargan la culpa al Estado; por
ser incapaz de garantizar la educación ni e empleo. Sin embargo, ya apareció
otra explicación: Agustín de la Huerta Mejía, el delegado de la SEP, no se anda
por las ramas para defender a la federación: los ninis, dice, existen porque
quieren, es decir, no estudian ni trabajan por decisión personal, propia.
¿Usted le cree? ¡Yo no!
Los gobiernos establecen que la educación es una tarea
prioritaria. Los organismos internacionales, como la UNESCO y la OCDE, nos
tienen como un país de reprobados, principalmente en español y en matemáticas.
Las estadísticas son letales y, a ellos, debemos agregar el porcentaje de
niños, adolescentes y jóvenes que están convertidos en ninis. Las estadísticas lo dicen todo. Que de cada 100 alumnos
que ingresan a educación primaria, solamente llegan 15 a la educación superior;
es decir, 85 se quedaron en el camino,. Y resulta que en la Universidad, como
es el caso de la UAT, el nivel de eficiencia terminal muy apenas rebasa el 50%.
Eso significa que, de los 15 que llegaron, solamente terminan 7 u 8, para que
luego solamente se titulen 3 o 4. Carlos Abascal, quien fungió como Secretario del Trabajo con
Vicente Fox, ante la realidad educativa, en una ocasión sentencio: los que se
titulan tienen que crear empresas para que les den trabajo a los que no
estudiaron. Quizá, por eso, Felipe Calderón inicialmente se proclamo como el
Presidente del empleo; porque sabía que, en el empleo, esta la solución a buena
parte de los problemas sociales. Los ninis, los que no estudian ni trabajan, han sido
capaces de provocar polémicas entre el rector de la Jose Narro Robles con el
Secretario de Educación como el de Gobernación; estos dijeron que oficialmente
hay 285 mil “ninis”; Narro, tomando de referencia al INEGI, estima que son casi
7 millones y medio. Son una realidad, incuestionable, difícil de soslayar. Es
un problema social y tiene que haber una solución, una alternativa. Creo que hay otro problema. El rector Jose María Leal Gutiérrez,
semestre tras semestre, informa de que buen número de jóvenes aspirantes se
quedan con las ganas de ser universitario en la UAT: no son aceptados. La razón
es sencilla: se limita el número de “aceptados” porque no hay infraestructura
física para recibirlos. Y sucede en la UNAM, en la UANL. Y, con todo, los que ingresan ofrecen dos caras: el nivel
de eficiencia terminal muy apenas rebasa el 50%. Y un factor, grave, de que eso
suceda, es que hay ausentismo estudiantil, que llega casi al 40%. Y el
resultado final, una catástrofe, es que no aprueben la materia. No van, no se
preocupan por obtener apuntes, no compran libro, si no van a clase, menosa presentar los exámenes. Es decir, hay
estudiantes, que lo son porque están inscritos, pero no lo son en el sentido
estricto de la palabra, porque ni van a clases ni estudian. ¿A quién echarle la culpa? ¿Al gobierno? ¿A los padres de
familia?, pero sin duda, que no a ellos: son, los ninis, y los estudiantes que
no estudian, consecuencia, producto, de un sistema educativo que ha sido
incapaz de educar y formar a las generaciones. Por eso, el trabajo de Diodoro
Guerra en educación no es fácil; y menos si, en esa coyuntura, los profesores, los
responsables de impartir las clases, se obstinan en seguir con los vicios y prácticas
sindicales y políticas, que tanto daño hacen a la educación. ¿De esto, imagino,
algo debe saber Arnulfo Rodríguez? CONTRAESQUINA. Carlos Hinojosa Cantú ha propuesto al Consejo Técnico de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales que los alumnos que acumulen un
porcentaje de inasistencia, sean dados de baja automáticamente. Esto, con el
propósito de atajar el ausentismo estudiantil y, por otra parte, mejorar el
índice de eficiencia terminal. Ya son dos. Primero Humberto Valdez, Bético, se puso a
disposición de Egidio (cuando era gobernador electo), alegando que necesita
trabajar para mantener a sus hijos. Ahora, Luis Humberto Hinojosa, El Oso,
apunta que es un “soldado”, listo para cumplir con encomiendas del líder, del
Gobernador. Mónica González, la Secretaria de Desarrollo Económico y
Turismo, tiene que multiplicar su trabajo, sobre todo, para generar empleo.
Buena parte de los gobiernos municipales están convertidos en una amenaza para
el empleo: recortan, recortan y recortan la nomina, como sucede en Altamira,
Madero, Tampico, Victoria, Reynosa. ¿Cuántos son ya desempleados? Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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