Por: Carlos Cortez García11/01/2011 | Actualizada a las 21:26h
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Las últimas declaraciones hechas por el
Secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, no abonan a la concordia
y a fortalecer los puentes de comunicación con los partidos de oposición. Y es
que el pasado nueve de enero, Blake Mora hizo una comparación entre “el viejo
régimen” y el actual. Entre otras cosas, aseguró que a diferencia
del pasado, en la actualidad el País es más libre y goza de progreso; que la
democracia llegó para quedarse y ser el eje fundamental para transformar al
País; y que estamos construyendo el nuevo México, más libre y con mejores
oportunidades y posibilidades de desarrollo. Blake recordó que en el año 2000 menos de
la mitad de la población tenía cobertura médica y hoy más de 93 millones de
mexicanos tienen acceso a la salud. Y ejemplificó, que en 10 años se ha
reducido en un 25 por ciento la población en extrema pobreza a pesar de las
crisis económicas. Eso dijo Blake Mora. ¿Que es la pobreza? ¿Cómo se clasifica la
pobreza? La pobreza es una situación o forma de vida que surge como producto de
la imposibilidad de acceso o carencia de los recursos para satisfacer las
necesidades físicas y psíquicas básicas humanas que inciden en un desgaste del
nivel y calidad de vida de las personas, tales como la alimentación, la
vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable. Y
sus clasificaciones son las siguientes: 1. Pobreza alimentaria: es la población que
cuenta con un ingreso per cápita insuficiente como para adquirir una
alimentación mínimamente aceptable. 2. Pobreza de capacidades: es la población
que si bien puede cubrir sus necesidades mínimas de alimentación, cuenta con un
ingreso per cápita insuficiente como para realizar las inversiones mínimamente
aceptables en la educación y la salud de cada uno de los miembros del hogar. 3. Pobreza patrimonial: es la población que
si bien puede cubrir sus necesidades mínimas de alimentación, educación y
salud, cuenta con un ingreso per cápita que no le es suficiente para adquirir
mínimos indispensables de vivienda, vestido, calzado y transporte para cada uno
de los miembros del hogar. Por supuesto, y como a toda acción
corresponde una reacción, las afirmaciones de Blake tuvieron consecuencias
reflejadas en duras declaraciones de los dirigentes priístas. La tarde de ayer, y sin referirse
directamente a la respuesta del presidente electo del PRI, Humberto Moreira,
sobre el "fracaso" de las políticas sociales en las administraciones
del PAN, el secretario de Desarrollo Social del Gobierno Federal, Heriberto Félix,
consideró que no es partidizando ni politizando el combate a la pobreza como se
logrará sumar resultados en México. Y explicó que trabajando en un solo equipo
y en un solo frente, los tres niveles de gobierno han logrado resultados de
forma consulta en situaciones de desastres naturales ocurridos en distintas
entidades del país, por lo que propuso una alianza para erradicar y abolir la
pobreza alimentaria en México, con esfuerzo conjunto, entre los que destacó la
conformación de un solo padrón de beneficiarios de los distintos programas
aplicados en el país, los cuales dijo, "debe de existir transparencia de
sus acciones y recursos". Y me parece que entre muchos problemas que
vive este país, entre ellos el de la pobreza, debe ser atacado a fondo. ¿Cómo? Trabajando por lograr un crecimiento
económico mínimo del 7% anual; aplicando medidas que permitan la creación de
más empleos y mejor pagados; y logrando que la creación de nuevos puestos de
trabajo sea mayor que la población económicamente activa, la cual crece año con
año, indefectiblemente. La realidad es que en México sigue habiendo
un número excesivo de pobres, y ser un país tan rico debiera obligar a sus
autoridades a solucionar el problema de pobreza: 46% de la población mexicana
vive en pobreza general y 12% en pobreza extrema. Lo que se requiere es trabajo. ¡Señores, a
trabajar! Por cierto en la reorganización del
Gabinete del Presidente Calderón no le fue muy bien al Secretario Blake, y no
le fue bien a tal grado que en los mentideros políticos corre como reguero de
pólvora la versión de que le quitaron no sólo las atribuciones que como
responsable de la política interior debiera tener, sino que además dejó de
tener la confianza del Presidente, reduciendo su actividad a un mero cargo
burocrático muy bien pagado. Y sus nuevas atribuciones se las pasó el
Presidente a su Secretario Particular, Roberto Gil Zuarth. Es todo por hoy en el Hipódromo. Cualquier
comentario será bien recibido en carlos.cortesg@hotmail.com
Carlos Cortez
Columnista.
Su colaboración Hipódromo Político es publicada en diversos medios de Tamaulipas
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