Muchos hombres trajeados, algunos somnolientos por los estragos de la última noche de 2010, llegaban con la perspectiva de tres años de trabajo en Matamoros.
Por: Maribel Villarreal/Matamoros01/01/2011 | Actualizada a las 15:34h
La Nota se ha leído 2300 Veces
Matamoros,
Tamaulipas.- Aun no
clareaba. Las luces de las patrullas que rodeaban la alcaldía trascendían a la
oscuridad de la madrugada. Muchos hombres
trajeados, algunos somnolientos por los estragos de la última noche de 2010,
llegaban con la perspectiva de tres años de trabajo. Todavía no daban
las seis de la mañana, hora inusual para tanta actividad, para tanta
impaciencia, para tanta elegancia. Algunos de
portafolio. Algunos con un fólder bajo el brazo, pero todos con mucha
esperanza. El inicio de la
administración municipal 2011-2013 en Matamoros tuvo gran convocatoria. El auditorio
“Pedro Sáenz González” en el tercer piso del Palacio Municipal lució repleto
como hacía mucho tiempo no lo estaba. Todas las butacas
estaban ocupadas. Gente incluso de
pie. Los más
adelantados a la cita ocuparon los asientos del pasillo central buscando ser
vistos por el nuevo alcalde, como una presión al compromiso de campaña…como un
recordatorio a la amistad. En la media luna
del Cabildo, síndicos y regidores electos buscaban su lugar. Ellos de traje
azul pero con un toque distintivo…los priistas de corbata roja…los panistas de
corbata azul. Ellas de morado
en un evidente acuerdo que ignoró la panista Sandra Rodríguez Estrada que se
sumó a sus compañeros de partido. Alfonso Sánchez
Garza tardó en llegar a su lugar. Los saludos y
abrazos de buenos deseos hicieron más largo el pequeño espacio. Ya instalado no
hubo ningún contratiempo. Los síndicos y
regidores dijeron a todo que si levantando la mano. Así se aprobaron
los primeros nombramientos, con ternas innecesarias, con designaciones ya
anunciadas. Ya instalado en
el cargo, el secretario del Ayuntamiento Israel de León Medina se notó fuera de
lugar. Nadie entendió al
flamante secretario de servicios públicos, Valentín Álvarez Sánchez cuando en
entrevista respondió “digamos que soy de San Luis Potosí” al ser cuestionado de
su lugar de nacimiento. Fue inevitable
observar al regidor panista Jorge Espinosa a punto de llegar al suelo cuando su
peso finalmente venció la desvencijada silla heredada por la administración
anterior. El apoyo de una
mano caritativa le evitó el bochorno. La primera sesión
de Cabildo fue rápida. La salida hacia
ciudad Victoria estaba prevista. Era ineludible. Los pendientes
quedaron pendientes…las designaciones serán los próximos días…se alarga la
espera para los madrugadores de traje…los que portaban su fólder bajo el brazo.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas