Por: Rosa Elena González26/12/2010 | Actualizada a las 21:59h
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Muchas
son las historias que se cuentan, que se inventan, o se adjudican a las
personas exitosas en la política, en lo social o económicamente hablando, más
cuando son prominentes hombres que supieron construir un emporio con visión,
trabajo y esfuerzo Hoy
día son pocos los personajes que llegan a tener grandes fortunas o empresas
prominentes cimentadas en la honradez, gracias a su esfuerzo y
dedicación, porque trabajaron de sol a sol, la mayoría son ricos que
crecieron en un sexenio, en un trienio, o bajo el cobijo de los políticos, por
eso es más de reconocer a quienes quizá pasaron días sufriendo las inclemencias
del tiempo, que comían una vez al día, o que preferían darle de comer a sus
hijos que comprar una cajetilla de cigarros pero que de esa manera triunfaron
en la vida. Uno
de ellos, de los pocos que quedaban, falleció, le hablamos de DON ELIAS CHARUR
LIRACH, un hombre de origen Libanes que llegó a Tamaulipas con el sueño de
tener una vida tranquila y una familia integrada y logro, además de crear uno de los emporios más importantes
del Estado, junto con su familia le dio mayor auge comercial a la Entidad y
brinda empleos directos e indirectos a miles de tamaulipecos, les fue tan bien
que hasta se dieron tiempo para realizar obras de beneficio social como
escuelas y salones de usos múltiples en ejidos o colonias que lo necesiten. Hace
muchos años DON ELIAS contaba que desde muy joven comenzó a trabajar como
repartidor de una compañía refresquera, empleo en el cual apenas le alcanzaba
para mal comer, posteriormente la necesidad de mantener a su familia le llevó a
malpasarse para guardar unos centavos para la adquisición de una camionetita
que apenas caminaba pero que le funcionaba, luego adquirió un préstamo para
comprar mercancía, en especial ropa y zapatos que vendía en las rancherías
aledañas a la capital. Trabajaba
toda la semana de repartidor y los domingos de vendedor, las ganancias
adquiridas por la venta de sus artículos la dividía, para abonar al préstamo y
surtir de mercancía nuevamente, el asegura que no sabía mucho de matemáticas
pero que le alcanzaba para saber cuanto era 10 más 10, menos 5. Al
ver el éxito y las ganancias por la venta, se aventuro a dejar el empleo en la
compañía refresquera y se dedicó a recorres todos los ejidos, dividiéndolos por
días, salía de su casa desde las 6 de la mañana y regresaba antes de las 8 de
la noche sin descansar domingos, la sabiduría de su gente y la de los ranchos,
dicen, le dio tanto como para asegurar que entre mayor era el esfuerzo mejor
los resultados. Con
el paso de los años sus hijos fueron los que se hicieron cargo de la
continuación, de la visión comercial de DON ELIAS y a él con frecuencia se le
veía contemplando su obra y disfrutando de la tranquilidad de haber hecho las
cosas bien, sentado en una banca de su tienda comercial al norte de la ciudad. De
DON ELIAS se dijeron muchas cosas, se fabricaron muchas historias, unas con el
fin de decir que si el que era un gran empresario, no tenía miedo al escrutinio de la sociedad,
que no era como quien apenas tenían para comer y ya aparentaban lo que no eran
o lo que no tenían. Una
de las historias cuenta que un buen día llega DON ELIAS CHARUR a conocido
centro social ubicado en el 16 Hidalgo y Juárez acompañado de dos mujeres
de la vida galante y en la entrada le dice el guardia… “perdone DON ELIAS
pero no puede pasar”, a lo que el Sr. contesta “¿a caray y por qué no puedo
pasar, si soy socio y pago mis cuotas oportunamente?”, Y le responde el
portero… “mire DON ELIAS lo que sucede es que este lugar es para gente
decente y las personas que vienen con usted son de dudosa reputación”, ya
después de escucharlo DON ELIAS replica… “de dudosa reputación muchas de las
que están adentro, estas todo mundo sabe que son ligeras”, la verdad no pasa
eso de ser un chiste, pero que habla de la sabiduría de la persona, de cómo
pudo ver la oportunidad de hablar con la verdad en cualquier circunstancia. Otra
invento que le atribuyeron al empresario es que cierta ocasión le reclamaron en
su hogar el andar con otra mujer y le dicen, ya se que andas con una
vieja y que él contestó, mintieron apenas tiene 18 años, acto seguido le
replican, bueno, que vienes de la casa chica y el sonriendo dice ¿chica?, chica
esta… aquella tiene canchas de tenis y alberca”. De
su hijo menor de nombre ALEJANDRO igual hay historias por la misma inercia de
la fortuna de DON ELIAS y cuentan que cuando el JR estudiaba en el Tec. De
Monterrey, un despistado le pregunto ¿oye, tu también eres de Victoria”, y este
arrogante contesto, “no, Victoria, casi toda es mía” Luego
iba rumbo a una reunión y los trasladaban en el camión de la institución
educativa por lo que ALEJANDRO estaba inconforme pues no le permitieron que se
fuera en su fastuoso vehículo último modelo, en el camino comenzó a llover y le
dijeron, oye cierra la ventanilla porque se te mojara el reloj, y el sonriente
dice… no pasa nada, aunque es un rolex de oro con un diamante, es el desechable. En
fin eso es lo que la gente cuenta, pero si no hubiera sido una persona
destacada, admirada y reconocida por la sociedad jamás se hubieran tomado el
tiempo para tomarlo como referencia, eso casi siempre sucede con los grandes
empresario, políticos renombrados o personas de gran prestigio. Descanse
en paz DON ELIAS CHARUR LIRACH, su visión no requirió de asesoramiento, su obra
seguirá siendo una de las grandes historias de éxito en la Entidad, continuaran
generando empleos aunque luego los gobernantes se atribuyan el logro de abatir
el desempleo. La
verdad es que ojala existieran más personas como el que le apostara al progreso
de la entidad, DON ELIAS deja huella, muestra es la infraestructura que entrega
su hijo JORGE en coordinación con las empresas que tienen convenio de
compra-ventaigual son de agradecerse, lamentablemente estas obras forman parte de
las estadísticas de beneficios a la comunidad con las que han presumido durante
muchos años las administraciones
municipales o estatales. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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