Por: Rosa Elena González23/12/2010 | Actualizada a las 22:31h
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Cubrir
deudas, guardar para la cuesta de enero, la compra de regalos navideños, el
enganche del coche, la lavadora, remodelar la casa, pagar la cena de navidad y
fin de año, todo eso y más es lo que se piensa hacer con la llegada de los aguinaldos. Triste
la situación, ahora al 80 por ciento de la clase trabajadora del país muy
apenas le alcanzará para aminorar las deudas adquiridas durante todo el año,
los regalos navideños serán menos o de menor costo, ni soñar con el enganche de
un nuevo auto, la remodelación de la casa quedara si acaso en una manita de
gato y las cenas navideñas o de fin de año serán raquíticas. Eso en el mejor de
los casos. De
acuerdo a los análisis realizados habrá hogares mexicanos que no les alcanzará
ni para comprar un pollo en navidad, también los regalos de sus hijos
tendrán que esperar. Es
lamentable que ahora ni siquiera sean tiempos políticos en los que los
candidatos andan enloquecidos repartiendo despensas y juguetes, no habrá quien
pueda salvarlos, los políticos de ahora ya tienen asegurada la chuleta del
próximo trienio o sexenio, lo demás poco importa. Entonces,
lo seguro es que la casa seguirá con las goteras de siempre, las deudas en la
tiendita de la esquina aumentarán un poco, las medicinas, la compra de útiles
escolares, seguirán incrementándose y los intereses aumentaran al grado de que
el año que viene la cuesta de enero será una enorme pendiente difícil de
escalar. La
razón, pues porque el empleo prometido jamás llego, luego la inseguridad acabó
con muchas de las oportunidades que se tenían de trabajo, y para acabarla de
amolar nuestros diputados, senadores y funcionarios de primer nivel hicieron de
todo solo para su beneficio sin preocuparse por lo que suceda con la
ciudadanía. Los
constantes aumentos a los productos básicos más los impuestos han provocado que
muchas empresas cierren sus puertas que a su vez traen la consecuencia de que
disminuyan las oportunidades de empleo y con ello aumente el numero de pobreza
en nuestro país. Ahora,
y nomás para ser felices, le podemos creen a FELIPE CALDERÓN y a la gran
mayoría de políticos que todos los días una y mil veces nos digan que ya
salimos de la crisis y estamos en franca recuperación económica, usted le puede
creer con todo y que la gran mayoría de los mexicanos continúan sin un peso en
la bolsa, con las deudas que les roban la existencia y la desesperación que les
envenena el alma, tanto que muchas veces se sienten obligados a someterse
a cualquier sacrificio o llegar a extremos para poder subsistir y llevar el
sustento diario a sus familias, ellos no esperan con ansia el aguinaldo, ellos
solo esperan comer un día más. Como
diría la canción de EMMANUEL, todo se derrumbo, ese es el sentir de buena parte
del sufrido y despreciado pueblo mexicano. Claro,
que no todos los mexicanos pasan por esas vicisitudes, hay quienes se dan el
lujo de realizar fastuosas fiestas para todas sus amistades, otros que se van a
esperar las navidades o el año nuevo en el extranjero, ellos son los que no
compran regalos pero si exigen que les lleguen de todos aquellos que les
hicieron algún favor o realizaron acuerdos oscuros, esos personajes, como
nuestros flamantes diputados, también esperaban el aguinaldo, pero no porque
tuvieran que cubrir deudas o algo parecido, sino porque la suma será bastante
generosa y como a ellos les gusta, pagada con el sudor y el esfuerzo de los
tamaulipecos. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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