El día de ayer, un gran número de comunicadores tuvimos oportunidad de convivir con el ingeniero Eugenio Hernández Flores, gobernador constitucional...
Por: Carlos Santamaría Ochoa23/12/2010 | Actualizada a las 11:19h
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El día de ayer, un gran número de comunicadores
tuvimos oportunidad de convivir con el ingeniero Eugenio Hernández Flores,
gobernador constitucional del estado, en evento que tuvo lugar en la Casa de
Gobierno. Ahí, el mandatario se despidió de los periodistas
que durante seis años estuvimos pendientes de su administración, dando cuenta
de lo que se llevó a cabo y de esas cosas que hubo que dar a conocer a la
opinión pública. Quizá lo más importante de esta reunión es el hecho
de estrechar los lazos de amistad que surgieron cuando Eugenio se lanzó para
ganar la elección de presidente municipal de su querida Victoria, la capital
del estado, para luego seguir su carrera hacia la gubernatura, que, según ha
puesto de manifiesto en diversos foros, le ha dejado muchas satisfacciones. Imaginamos que tener la oportunidad de servir al
estado que le vio nacer, para todos, significa una meta muy interesante, llena
de cosas que deben guardarse gratamente en la memoria de todos. Y es que podemos decir que siempre hubo una gran
disposición hacia nosotros de parte de las autoridades que concluyen su
responsabilidad. Claro, siempre se quedan cosas en medio, cosas en el
tintero, como dicen algunos escritores, pero habrá cosas que Geño ha comentado,
se quedaron pendientes. Por muy importante que haya sido la administración, por
mucho que se haya avanzado, siempre hay algo nuevo por hacer. Surgen
inquietudes nuevas que no estaban contempladas en un principio. Eso sucede a
diario. Imaginemos, por ejemplo, cuando uno compra una
vivienda, que comienza a acondicionarla: ya pusimos un closet, ya instalamos
cortinas, ya compramos un mueble determinado y así, hasta llegar a un estado de
satisfacción tal que nos permite decir “hasta aquí”, y de repente, hay que
acondicionar una puerta que se ha vencido o algo por el estilo, que ya requiere
de labores de conservación. Un claro ejemplo lo tenemos con los caminos y
carreteras, que siempre necesitarán una “mano de gato” para volver a ser
útiles; el clima y las condiciones imperantes en el medio ambiente obligan a
labores de mantenimiento para que todo siga siendo funcional. Es la ley de la
vida, las obras y todo lo que tenemos. ¿Qué podríamos comentar sobre el convivio con el
gobernador? Pensamos que lo más importante es haber compartido momentos que se
guardan en la mente de cada uno de nosotros. Los cargos llegan, están y se van, cambian de dueño,
pero las personas siguen siendo eso: personas, amigos, contactos, y eso no
puede olvidarse. Pensamos que muchos de los comunicadores hemos visto en el
gobernador a una persona amable y sincera, con quien estrechamos lazos fuera de
la labor cotidiana funcionario-reportero; hemos aprendido a ser amigos en
muchas circunstancias, y también, de algunos de sus colaboradores, aprendimos a
conocerles como personas, que finalmente, es lo que perdura a través del
tiempo. En estos seis años, muchos de estos personajes
cambiaron su estilo de vida, pero nosotros, los que comunicamos, claro que
hemos aprendido mucho de cada una de las acciones de gobierno, y seguimos
siendo los mismos, aunque con más experiencias. Recordamos que estos tiempos son de mucha
convivencia, cuando patrones y empleados se reúnen para dar gracias por el año
que concluye, por las cosas que se lograron realizar. Y también, las reuniones con los amigos que se han
cultivado a lo largo de una administración, porque seguramente por ahí se
habrán fortalecido esos lazos de amistad, algunos ya existentes en gran mayoría
de personas que vivimos en este sitio tan hospitalario como es la capital de
Tamaulipas. Mucho tenemos que comentar sobre la administración
que concluye este fin de año, pero la verdad, pensamos que a la mayoría nos deja
muchas satisfacciones en todos sentidos. Agradecemos las muestras de afecto y amistad
existentes, y hacemos votos porque se hagan realidad los éxitos y sueños de
cada uno de los que pensamos que la Navidad es un buen motivo para cambiar
muchas cosas en nuestra vida. Hoy, en estas fechas, hay que aprender de la vida
más que nunca. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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