Desde un inicio lo procuró, pero en estos últimos tres años de su gobierno como que se dio a la tarea de estrechar el cerco entre su persona y los periodistas...
Por: Javier Rosales Ortiz17/12/2010 | Actualizada a las 15:08h
La Nota se ha leído 1817 Veces
Desde un inicio lo procuró, pero en estos
últimos tres años de su gobierno como que se dio a la tarea de estrechar el
cerco entre su persona y los periodistas, sí, esos que hasta le han gastado
bromas que en ocasiones son de su agrado y otras que no, pero nunca lo han
orillado a perder la compostura, lo jovial, lo risueño. Su carácter no lo ha modificado en sus seis
años de gobierno y aun recuerdo una anécdota que la raza reporteril comenta y
que parece que es cierta. Dicen, quienes allí estuvieron, que en una
ocasión salió de Palacio de Gobierno y como siempre la prensa se le abalanzó.
¿Qué paso raza, ya desayunaron?, les pregunto. “No”, le contestaron varios
reporteros. “Síganme”, los convidó. Los tundemáquinasse sorprendieron y Eugenio Hernández Flores
avanzó a pie por la calle Juárez y entre broma y broma llego a un restaurante
de moda, donde pidió mesa para todos. En ese lugar compartió el pan y la sal
con quienes a diario tienen la delicada tarea de informar de lo bueno, de lo
regular y de lo malo que decora a una administración, lo que es sencillo porque
él nunca evadió una entrevista formal o de banqueta, que son las más sabrosas. Dicen, los cuates de los medios, que en ese
lugar entabló una larga charla con ellos en aquel día frío y lluvioso en el que
era obligado vestir de chamarra. Cuando se despidió un mesero le dijo:
“Señor Gobernador, le encargo el tenedor que lleva en la chamarra”. Según la
raza, Eugenio introdujo las manos en los bolsillos y, efectivamente, allí
estaba un cubierto. Volteo, miro a la cara a varios reporteros y le dijo:
“Pin…. raza” y enseguida lanzo una sonora carcajada. “Es lo última vez que los
invito por cabro….”, remató. Pero no, la convivencia entre el Gobernador de
Tamaulipas y la prensa se volvió regular. Lo mismo sucedió este jueves en Reynosa,
pero se dio en circunstancias muy distintas, por obvia razón. Y es que entre la carretera que une a
Ciudad Victoria con esa ciudad fronteriza se dispuso de un operativo que
protegió el autobús en que viajo la prensa compuesto por seis patrullas atrás y
adelante del vehículo, con docenas de elementos fuertemente armados que velaron
por la seguridad de quienes acompañamos al mandatario en sus actividades.
Ellas, las mujeres, se sentían como la reina Sofía de España y, nosotros, como
el rey Juan Carlos, en medio del impresionante convoy. Y fue en Reynosa precisamente, luego de que
inauguro el majestuoso Centro de Arte y de Cultura, donde Eugenio de nueva
cuenta le dio el lugar que los periodistas ocupan en su corazón y comió y platicó con ellos. Fueron chascarrillos buenos y regulares los
que proliferaron en esa charla y un punto a su favor es que Eugenio le
agradeció uno a uno a los comunicadores el apoyo que le han brindado en cada
paso que dio. Fue, en ese lugar, donde el gobernador
cerró con éxito los eventos del bicentenario con la edición y promoción de 40
libros que recogen 260 años de voces y experiencias de la riqueza cultural de
Tamaulipas, de sus héroes y de sus literatos. Con una bien elaborada obra de teatro se
recorrieron los pasajes de la historia de Tamaulipas, de sus ilustres
personajes como Marte R, Gómez, y las tradiciones de sus municipios, en la que
una de las conductoras fue mí querida prima Tania Rosales Cavazos, hija del
pintor y poeta Alejandro Rosales Lugo. Fue un evento relajado, agradable y rico en
contenido y a Eugenio se le notaba satisfecho, porque como los oradores dijeron
con certeza, cumplió con su labor de promover, dotar de infraestructura y de
rescatar las tradiciones culturales de Tamaulipas. Cierra él con esto uno más de los
compromisos que contrajo con sus gobernados hace seis años que fueron tan distintos, unos
tan tranquilos y otros tan polarizados. Su despedida de los periodistas de la frontera
fue emotiva y su agradecimiento, sincero. Por eso ahora que se va deja más amigos. Que enemigos. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas