Por: Javier Rosales Ortiz11/12/2010 | Actualizada a las 15:21h
La Nota se ha leído 3162 Veces
RELATO 1.- Fue por éstas a veces alegres y
a veces tristes fechas decembrinas cuando lo ví en la Plaza Juárez muy cerca del
carrusel jovial, atento y muy sonriente en compañía de sus tres hijos. Eso
sucedió hace un año. Uno de ellos saboreaba un rico elote asado
con mayonesa y queso y él, los abrazaba, los protegía de la multitud y se daba
tiempo para saludar a quien se cruzaba en su camino. Su rostro y el de sus hijos se iluminaba en
la medida en que se acercaban a las cientos de lucecillas del carrusel y tan pronto
me descubrió me saludó cortésmente, al igual que lo hizo de beso con mi esposa
Blanca. Se le notaba despreocupado y como que
disfrutaba al máximo de aquel momento tan familiar. ¿Qué pasó, como estamos?,
me preguntó. “Bien, todo bien”, le respondí. ¿Qué te parecieron los
villancicos?. “Súper, ahora si que se lució el Gober, porque hasta de lejos se
aprecia la calidad del espectáculo”, le dije. En otra ocasión años atrás, él llego
sorpresivamente a una fiesta de mi cumpleaños cuando casi culminaba su campaña
para diputado local y, sencillo, convivió con mi familia, se echó una cheve con
mis amigos y hasta entonó algunas melodías huapangueras que bien interpretó el
hijo de José Gudiño, Adrián. Se dejo conquistar por el ambiente que reinó
en ese ágape y cuando se despidió me felicito por la familia que Dios me
regalo, tan unida, tan alegre y tan noble. Esos y otros momentos lo recuerdo, porque
siempre sonriente, siempre acomedido, se ganaba a su paso el cariño y la
admiración de quienes estaban cerca de él, en razón de que su maratónica
trayectoria por el servicio público y político lo elevaba a la estatura de un
titán. Era alguien a quien no se le puede olvidar
y eso mismo sucedió durante el homenaje luctuoso que le rindieron sus
compañeros contadores del INCOPSE, tan emotivo, tan triste y tan nutrido de
emociones encontradas que se deslizaron hasta a las lágrimas. Y cómo no, si se proyectó un video con
fotografías que dataron desde su niñez hasta sus 40 años de vida y allí estaba él,
hincado frente a una silla de ruedas escuchando y acariciando a una ancianita
minusválida, junto a las señoras de las colonias, de los campesinos y de los
jóvenes deportistas, que no lo olvidan. Y allí estaba él, del brazo del Doctor
Rodolfo Torre Cantú, quién fue su amigo del alma hasta el último momento. Conmueve, estremece, la calidad humana que
proyecta ese video, que con un nudo en la garganta fue observado con dolor y
detenimiento por su esposa Jessica, por sus hijos, por sus padres y por sus
amigos que una vez más le lloraron en silencio. No hay palabras para describir el tamaño de
amigo que era Enrique Blackmore Smer, porque fue un buen esposo, buen padre,
buen hijo y buen hermano. Desde aquí le tributo una oda y me alegro
de que aun a tiempo, en vida, disfrutó lo que merece aquel que es un ser
especial, brillante completo y querido. Va por ti, mi amigo, porque siempre lo
serás. Aunque ya no estés entre nosotros. RELATO 2.- Todo listo para la última cabalgata
que encabezara aquí el Gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, quién
con esto demuestra que no lo distrae el chisme mal intencionado y el ambiente
enrarecido que cubre como nube sus últimas actividades. Su actitud, inyecta seguridad a sus
gobernados, quienes hasta el último minuto de su gestión quieren ver a un líder
firme, decidido, coherente y completo. El pueblo está con él porque así se lo ganó,
y porque a base de trabajo, de respuestas claras, de dignidad y de una brillante
conducción política su fama escapó de nuestros límites y de nuestra frontera. Nada parece detener el camino de Eugenio
para consagrarse como un gobernador que dejara una huella enorme, un sello bien
marcado en Tamaulipas que ni con gasolina
y fuego se puede borrar. Este puede ser su último evento
multitudinario y será el lugar adecuado para tasar a quienes estuvieron con él
en las duras y en las maduras. Y allí estaremos. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas