Por: Carlos Santamaría Ochoa10/12/2010 | Actualizada a las 16:44h
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Los integrantes de la llamada
“triple T” han tomado acciones de protesta contra el gobierno federal, y han
tomado el Palacio Federal hace ya varias semanas, argumentando una serie de
irregularidades que, para ser honestos, ignoramos si lo han hecho por los
canales adecuados. El caso es que el inmueble “luce”
una serie de mantas que se refieren a un programa específico del gobierno de
México: “Vivir Mejor”, y en ésta hacen gala de poco ingenio, aunado a las que
denuncian a asesinos, tramposos y demás, según su óptica o información que
seguramente deben tener a la mano. El caso es que este grupo de
tamaulipecos –y uno que otro “fuereño”- han decidido tomar justicia por propia
mano, y entonces han instalado sus pertenencias de choque en el edificio que ya
lucía casi vacío en dos de sus plantas, en las que se encontraba antes la
Secretaría de Salud en Tamaulipas. Hoy, el caos vial tuvo su clímax:
los integrantes de este grupo que encabeza Guadalupe Bernal ubicaron una
camioneta vieja y sin papeles para bloquear la calle Juan B. Tijerina –el ocho,
para los victorenses-, así como también dejaron a media calle un anafre con su
respectivo tanque de gas, unas cuantas sillas y las mantas de rigor, exponiendo
su punto de vista sobre la justicia de los programas que tanto critican. El caso es que por decidirse a
hacer uso excesivo de la permisividad existente, han estrangulado la zona
centro de la capital de Tamaulipas. Hay que recordar que la calle de referencia
es una de las principales, dado que conecta la zona sur donde está el Santuario
de Nuestra Señora de Guadalupe, con la colonia Mainero, el centro y más allá:
la zona donde se ubican centros comerciales y la salida a Monterrey. Sabemos que los mexicanos gozamos
de una serie de derechos consagrados en nuestra carta magna, la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, sin embargo, hay que ser muy claros
en ese sentido: los derechos de todos terminan donde se invaden los de los
demás, es decir, la gente de Lupe Medina no tiene derecho a usurpar el derecho
que tenemos de transitar libremente por las calles. La medida que han tomado
únicamente ha servido para estrangular el tráfico de por sí ya difícil en esa
zona. La temporada navideña propicia que haya más flujo de personas en una de
las áreas comerciales más tradicionales de la calle Juárez hasta Guerrero, esta
arteria permanece cerrada en espera de una solución que no depende ni del
gobierno municipal ni del gobierno del estado, lo que indica que habrá bloqueo
para rato. En este sentido, el clamor popular
indica que la autoridad debe meter la mano más que dura, porque finalmente, los
que votamos y pagamos impuestos queremos una ciudad tranquila, sin problemas
hasta donde sea posible, y evitar que un pequeño grupo nos tenga como rehenes
de sus caprichos. ¿Por qué no les han resuelto? Todos, absolutamente todos,
sabemos que hay muchos grupos de agitadores profesionales, unos disfrazados de
líderes sociales, y otros simplemente que no dan la cara, pero que viven de
forma por demás holgada gracias a los acuerdos que llevan a cabo con ciertas
autoridades que, en aras de evitar enfrentamientos, con un cheque tratan de
arreglar sus asuntos. No se vale, sinceramente, que
tengamos que dar rodeos por quién sabe cuántas calles por culpa de algunos
inconformes con un programa o presupuesto, sea federal, estatal o municipal. Nos manifestamos profundamente
respetuosos de la decisión de cada quien para hacer valer su voz y presencia,
pero no estamos de acuerdo en que nos compliquen la existencia a quienes no
tenemos asunto que atender en los casos de referencia. El hecho de que tengan intención
de manifestarse es asunto de ellos, pero queremos insistir en que la autoridad
nos debe garantizar a los demás el derecho de circular sin problemas, sin tener
que padecer el capricho de algunos que no tienen siquiera intención de ubicarse
dentro de la lógica de la convivencia social. También es importante que ya no se
dejen las autoridades chantajear por este tipo de personas, y que la ley, sea
con el coste que sea, se aplique en forma enérgica. Un ejemplo lo hemos visto
con las últimas manifestaciones del Reino Unido, donde la gente fue retenida
por la policía que no escatimó esfuerzos para garantizar el orden. No se debe tener miedo a un grupo
social, cualquiera que sea, y se les debe exigir el respeto a la ley. Y en ese sentido, consideramos que
en tanto exista una convivencia social con todos los grupos de distinta
ideología, sea afín a nosotros o no, tenemos que aprender a comprender las
necesidades y gustos de los demás, porque de esa forma no se puede garantizar
el que se respeten los derechos de unos, cuando éstos violan los de los demás,
haciendo de la ley algo ajeno y desconocido. Ojalá no padezcamos un fin de
semana estrangulados en el tráfico de Victoria, porque, sinceramente, no
merecemos estar en manos de unos cuantos irresponsables que sienten que nunca
serán sujetos de una aplicación estricta y puntual de la ley. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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