Por: Lorena Illoldi06/12/2010 | Actualizada a las 17:56h
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El
fenómeno teatral es un acto que cumple importantes funciones sociales, como la
de concientizar, sensibilizar, y educar, entre otras. Responde en modo directo
a su contexto, que lo prefigura y determina los temas y tratamientos que se le
brindan al quehacer escénico. Además de estas importantes funciones, el teatro
satisface necesidades espirituales aún más importantes, como la diversión y el
sano esparcimiento. Lo
anterior ha venido siendo refrendado durante los días que han transcurrido
desde el pasado 30 de noviembre y se prolongará hasta el día 9 de diciembre en
el marco del Primer Festival de Teatro Nuevo Santander, que con alrededor de
una treintena de montajes, conferencias, exposiciones y otras actividades, han
divertido, entretenido y llevado a la reflexión a los afortunados victoresnes
que han acudido a los eventos, gratuitos en su totalidad. El
enorme esfuerzo es comandado por el incansable maestro Carlos Valdez, quien lidera
el COLECTIVO TRUEQUE, asociación civil que reúne diversas agrupaciones como
“Asociación de Teatristas Tamaulipecos”, “La Carpa”, “Imagen", Grupo de
Teatro de la UADCS y “Portón Teatro”, quienes han trabajado intensamente
durante los primeros días de este mes para dejar en claro su interés y
preocupación porque el arte escénico sea para todos, como lo argumenta la
presentación de dicho festival. La
programación ofrecida es plural en cuanto al público que persigue, y con
propuestas de teatro para niños, performance, piezas, teatro de cámara, circo,
comedias, pastorelas y danza contemporánea, han deleitado a los capitalinos.
También se celebró un homenaje póstumo a la memoria de Salvador Díaz “Chava
Cuenta Cuentos” y se entregó la placa “Una vida dedicada al teatro” al maestro
y director teatral Manuel Garza Vásquez, así como una magna conferencia acerca
de Salvador Novo, dictada por Gonzalo Valdés Medellín. El
teatro es vivo testigo de las grandes revoluciones sociales de todos los
tiempos; es un espacio donde se encuentran los desamparados de la tierra en
busca de explicación a sus desdichas; un alto tribunal donde se enjuician las
desmesuras de los tiranos y lugar donde llegan los hombres despojados de sus
ideologías, sus razas, sus fronteras, con el corazón abierto al encuentro del
ser humano. El
Centro Cultural Tamaulipas, El Teatro de la Universidad, La Casa del Arte, el
Ejido Boca de Juan Capitán, El Museo Regional de Historia de Tamaulipas y las plazas
públicas Juárez e Hidalgo, han sido los escenarios para este magno evento, que
da cuenta de la ardua voluntad que los jóvenes -y no tanto- organizadores
depositan en el maravilloso acto de la creación y la apasionada entrega de la
difusión y vinculación del arte en la sociedad. Y
todo, de manera independiente, mostrando que cuando hay deseo y ganas, se puede
trabajar con resultados patentes y eficaces, alejados del blof y el pof. Caray,
y pensar que tenemos que esperar aún a que el ingeniero nos desvele el misterio
de quien habrá de arreglar o continuar con los desaciertos de las políticas
culturales en Tamaulipas… sigamos esperando. CAJÓN
DE LO QUE NO DEBERÍA ESCRIBIR Y SIN EMBARGO ESCRIBO… 1.-
LA FRASE: “No hay pasajeros en la nave espacial tierra: todos somos
tripulantes” Herbert Marshall McLuhan. 2.-
UN TROZO DE POESÍA: “Poesía salva”. Lorena Illoldi 3.- MISCELÁNEOS: Sirva
el espacio breve para dar gracias totales a quienes me acompañaron y/o
felicitaron durante las celebraciones de mi onomástico este domingo 5, las
cuales, como fiesta patronal, comenzaron un poco antes y seguirán un poquitito
más… sirve que se empalman las posadas. Porque ya sabe: eso digo yo…
Lorena Illoldi,
tampiqueña de origen y victorense por adopción, es actriz, poeta, dramaturga, directora de teatro y promotora cultural independiente.
Parte del colectivo artístico EL ALEPH, colabora en medios electrónicos con su columna DIGO YO..
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