Por: Carlos Santamaría Ochoa06/12/2010 | Actualizada a las 16:46h
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Mucho se ha dicho y escrito sobre
la administración de la justicia, y en ocasiones, cuando uno quiere dar a
conocer su punto de vista se encuentra con cada secretario particular que son
más que colaboradores, enemigos de una transparente burocracia que tiene sus
yerros, principalmente en este rubro. Los ejemplos más claros: en el
reciente partido en Torreón, Coahuila, los elementos de la policía municipal
tundieron a golpes y gas a los aficionados neoleoneses que acudieron para ver a
sus rayados del Monterrey. Nada se ha hecho ni dicho, y los abusivos sujetos,
como si nada. Otro claro ejemplo lo vimos con la
detención del criminal responsable de la muerte de Hugo Alberto Wallace, donde
su respetable madre estuvo presente en la exhibición del delincuente que
hicieron las autoridades del Estado de México. Es la primera ocasión que se
permite a algún familiar de la víctima estar presente y hasta cuestionar al
presunto delincuente, además de dirigirse a los medios de comunicación. En Tamaulipas se avanzó mucho en
justicia durante el sexenio de Eugenio Hernández Flores, y la verdad, hay mucho
de que sentirse satisfecho; el mandatario ha desarrollado una muy eficiente
labor, y sabe también que hay sus “prietitos en el arroz”, en este caso, como
ejemplo tenemos los jueces, que son, por lo general, los que aplican la
justicia y la manejan en muchos casos de acuerdo a intereses personales, gremiales
o de otro tipo. Hemos querido platicar con las
autoridades competentes para denunciar –o comentar- sobre el abuso de los
jueces, principalmente, los que se dedican a aspectos de la familia. Hemos vivido un caso muy cercano,
en el que se pone de manifiesto el tráfico de influencias y la manera
equivocada de administrar la justicia. Antes, queremos enfatizar que podemos
proporcionar datos fidedignos a la autoridad interesada en hacer justicia, ya
que por lo que vemos, no hay una claridad en estos asuntos. De todos es sabido que hay una
marcada preferencia legal hacia la mujer en asuntos familiares, aunque a decir
de los actores, en algunos casos son éstas, las féminas, las que han propiciado
acciones de violencia o abandono de obligaciones. Unas se niegan a aceptar
pensiones de los padres de sus hijos. Otras, gustosas aceptan los golpes de
malos hombres, pero no denuncian, sin embargo, cuando quieren hacer algo en
contra, lo hacen y el resultado es increíble: a ellas, cuando son acusadas, se
les cita ante el ministerio público, y a ellos, solamente se les encarcela y se
les priva de todos sus derechos. Así es la equidad de género que vivimos hoy en
día. Muy saludable sería que las
autoridades del Poder Judicial tuvieran una entrevista con Pedro Caudillo Gutiérrez,
quien funge oficialmente como juez primero de primera instancia en materia
familiar, pero en la realidad tiene acciones que, o tienen que ver con una
desviada opinión acerca de la equidad e igualdad en la justicia, o de plano,
hay intereses materiales –económicos o de otra índole- que pudieran hacer que
actúe como lo hace: en forma por demás inequitativa, poco clara, y sobre todo,
fuera de todo proceso legal aceptado por la justicia tamaulipeca. El abogado Caudillo ha desempeñado
el cargo con una claridad que podría ser cuestionable, dado que los procesos
que concluyen nunca tienen fecha de inicio, es decir, los acusados no saben que
fueron demandados, porque en el juzgado no se ofrece información clara ni a
ellos, y obviamente, a nadie más. No sabemos de quien dependa lo
anterior, pero por nuestra parte, nos gustaría poder comunicarnos con el
presidente del Supremo Tribunal de Justicia del estado, don Alejandro Etienne,
quien seguramente estará interesado en que la justicia sea clara y se administre
en forma justa, como lo dice el abogado Caudillo. Hemos buscado con algunos
interesados y encargados de la administración de la justicia una entrevista
como ciudadanos, pero nos hemos encontrado, como la mayoría, con la negativa y
desdén de esos individuos que pomposa y orgullosamente se dicen ser
“secretarios particulares”, mismos cuya función principal es obstruir las
audiencias, y manejarlas de acuerdo a su criterio y no a la importancia del
caso. Si usted conoce al magistrado
Etienne, salúdelo y comente con él existimos en la entidad personas interesadas
en poder comentar sobre lo que pensamos con sobrada razón, es una total
injusticia. No entendemos que pueda el juez
Caudillo Gutiérrez emitir una sentencia de cualquier tipo sin siquiera haber
enviado un citatorio al afectado, al demandado, y todavía con esta medida,
afectar a una familia sin medir consecuencias. Esa no es la justicia que hemos
escuchado de los que la administran, y menos, de quienes tienen un compromiso
con la sociedad. Estamos realmente molestos por la
forma en que se manejan las cosas, más, porque no somos de la idea de que una
gratificación económica o vaya usted a saber de qué tipo pueda influir y tener
más poder que la razón que por fuerza debe tener un abogado. No merece Tamaulipas este tipo de
personas administrando la justicia, no como jueces, para ser sinceros. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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