Por: Carlos Santamaría Ochoa02/12/2010 | Actualizada a las 16:58h
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Con el
mes de diciembre comienza a desarrollarse una actividad tradicional no
solamente en nuestra ciudad, sino en todo el país y en otros del mundo: los
convivios con motivo de la Navidad se hacen presentes desde el día 1 hasta la
fecha en que celebramos tan especial y singular fecha. Las
empresas y dependencias, grupos de amigos y de otra índole se reúnen para
convivir y agradecer el apoyo prestado durante el año que concluye, y por lo
general, los titulares regalan un discurso en el que privilegian la
participación de todos sus colaboradores, así como también, hay algún banquete
y una ya casi obligada rifa de regalos. No falta
quien se pregunte por qué inician en fecha tan temprana. Sencillo: hay pocos
sitios para convivir de esta forma, y todos quieren su posada o convivio, lo
que hace que se tenga que distribuir la cantidad de grupos en la población con
los lugares correspondientes. En el
caso de los trabajadores del Sindicato Unico de Trabajadores Académicos de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, este 2 de diciembre se llevó a cabo la
comida en conocido centro social, aunque dicho sea con toda honestidad, faltó
algo en el ambiente, amén de la presencia del rector José María Leal Gutiérrez,
quien no pudo asistir a la convivencia con los profesores, por razones que no
fueron dadas a conocer. En el
marco de este convivio, los profesores de la UAT afiliados al SUTAUAT estuvimos
reunidos conviviendo y escuchando el mensaje del secretario general del mismo
sindicato. Cabe hacer mención que por lo general se llevan a cabo tres
convivios, uno para cada zona laboral del estado, es decir, norte, centro y
sur. Ayer tocó el turno a Victoria y la zona centro. Pero
hablamos de los convivios. Hay quienes también suponen que es un gasto
superfluo porque piensan que esos recursos bien pudieran dedicarse a otros
rubros, según el caso de cada dependencia o empresa, sin embargo, hemos de
coincidir con las voces que piensan que es básico el poder convivir con quienes
dirigen, y sobre todo, porque todos esperamos una felicitación o palabras de
aliento acerca del trabajo realizado durante todo un año. Diciembre
es un mes de reflexiones, y el caso laboral es fundamental. Podría pensarse que
algunas personas, al salir de este tipo de convivios, se motivan aún más para
seguir trabajando con entusiasmo. Y en
estos días se vienen en cascada los convivios: ya de una parte u otra nos
invitan a éstos, y también se tiene, como dijimos antes, la maravillosa
oportunidad de lograr establecer una buena y cordial relación con nuestros
iguales y con los superiores, así como también con los subordinados. Otro
punto a tomar en cuenta es el hecho de que en estos días la economía de los
sitios para banquetes, restaurantes y hoteles tienen una activación importante
en su economía, ya que es un buen dinero el que se queda en arrendamiento y
banquetes, así como todo lo que concierne a ello. Independientemente
de lo anterior, también hay compras importantes en tiendas departamentales y
bodegas, así como mueblerías, porque todavía en muchos lugares se llevan a cabo
rifas de electrodomésticos y otros productos, lo que hace atractiva la
convivencia. Hay
muchas personas que van prácticamente con la esperanza de ser afortunados en
las rifas, pero pensamos que lo más importante es el poder reunirse con toda la
planta laboral a convivir, a conocerse un poco, y a fortalecer los lazos de
convivencia y amistad, que es lo que, finalmente, nos queda a todos. Claro que
en estos días también se exagera en el consumo de bebidas alcohólicas, y eso
hace que las posadas se conviertan en un peligro para los automovilistas y
transeúntes, porque se incrementa el número de accidentes. El caso
es que la navidad nos lleva a convivios que tienen que ser manejados de una
forma responsable, dado que una desgracia puede dejar secuelas importantes. No
podemos dejar a un lado el mencionar los convivios personales y de pequeños
grupos que, por lo general, están salpicados de una buena convivencia y el
intercambio de regalos, algo también típico, que nos permite acercarnos un poco
más con los que generalmente tienen prioridad en nuestras relaciones
interpersonales. Hay
quienes piensan que este tiempo no debe de manejarse en el ámbito de las
convivencias sociales o pensar en los regalos, porque es una temporada en la
que debe fomentarse la espiritualidad. Puntos de
vista distintos, pero todos respetables aunque no estemos de acuerdo con ellos. El caso
es que la temporada debemos tratar de vivirla de la mejor manera posible, y
evitar malos ratos, procurar que los lazos personales se hagan más sólidos,
pero sobre todo, según nuestra convicción, disfrutarlos en toda su magnitud. Las
posadas, las cenas y banquetes, hoy en día, han tomado un papel prioritario en
un diciembre aquejado por intensos fríos y un panorama poco halagador en
distintos aspectos. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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