De acuerdo a las encuestas, si hoy se celebraran las elecciones en México del 2012, Enrique Peña Nieto sería elegido como presidente y el PRI volvería doce años...
Por: Luis Lauro Carrillo02/12/2010 | Actualizada a las 16:14h
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De
acuerdo a las encuestas, si hoy se celebraran las elecciones en México del
2012,Enrique Peña Nieto sería elegido como presidente y el PRI
volvería doce años después a los pinos. Pero para
conseguir ese objetivo, Peña Nieto tiene un obstáculo muy importante que
superar, más allá de derrotar a la izquierda o a la derecha con candidatos
propios o coaligados, es vencer la resistencia de los gobernadores de su
partido. ¿Por qué
la resistencia del poderoso grupo de gobernadores priistas? Porque si regresa
la figura del Presidente priista, los mandatarios tricolores tendrán por encima
de su poder el del Presidente. De esa
manera habrán perdido el poder excesivo que han disfrutado a lo largo de toda
una década, desde que Vicente Fox
derrotó a Francisco Labastida en el año 2000. En
los hechos los gobernadores se convirtieron en una especie de reyes locales sustituyendo en sus feudos al gran monarca que
caracterizaba al presidencialismo autoritario. Son
jefes de estado y de gobierno, jefes del partido, jefes de las fuerzas de
seguridad, con facultades constitucionales y metaconstitucionales. La
mayoría de los gobernadores del país, controlan a los poderes ejecutivo,
legislativo, judicial y el municipal de su estado, controlan los órganos de fiscalización de las
legislaturas, controlan sus institutos de transparencia e información,
controlan su comisión de Derechos Humanos, controlan sus organismos electorales. Lo
gobernadores además controlan el Congreso de la Unión a través de sus
legisladores y son los que más recursos reciben de la Federación sin estar
obligados a rendir cuentas, en suma controlan todo, como antes lo hacía el
Presidente a nivel nacional. Son
totalmente libres y autónomos en el manejo de los recursos, en la designación
de funcionarios, alcaldes y diputados, programas a ejecutar, designación de
amigos para la realización de las obras y poder viajar por el país y el
extranjero sin permisos. Dentro
de ese poder absoluto ellos tienen la facultad de en nombrar a su sucesor,
designar candidatos a senador y diputados federales que constituye la mejor
atribución política alcanzada gracias a la pérdida de la presidencia imperial. Volver
a ser subordinados cuando son jefes, solo lo harían si fueran retrasados
mentales. Con un presidente priista no solo perderían completamente su poder,
sino hasta correrían el riesgo de que si no hay empatía o no acatan órdenes,
los obligan a renunciar o los mandan a la cárcel, como ocurrió en el pasado con
varios gobernadores. Una
verdad monda y lironda es que el país vive un estancamiento democrático al
pasar del presidencialismo absoluto a un “neo feudalismo, donde gobernadores de
todos los partidos, de derecha y de izquierda, se han colocado por encima de las
instituciones. Retomando
a Peña Nieto en su arrolladora carrera presidencial, ha provocado fundado temor
en panistas y perredistas, en tanto los gobernadores salientes o por concluir
su mandato se cuelgan del mexiquense, y
los que están en el ejercicio del poder simulan apoyar al PRI elogiando al
copete saurio, pero hacen de todo por mantener sus ínsulas intocadas. En
definitiva en el2012, los mayores
enemigos del precandidato presidencial priista Enrique Peña Nieto, no serán los
azules o amarillos sino los propios gobernadorespriistas, a quienes por razones políticas y
económicas no les conviene el regreso del PRI a los pinos, porque sería un paso
atrás renunciar a las conquistas y prerrogativas alcanzadasdurante los últimos 10 años. carrsot_l@hotmail.com Twiter:
@luiscarrs
Luis Lauro Carrillo:
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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