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Sección: Editoriales / En la balanza
Cerillo azul
Por: Jorge Hiram Hernández Morales
30/11/2010 | Actualizada a las 22:37h
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Si México fuera una
pradera, estaría seca. De resultados concretos y efectivos. De un mejor nivel
de vida. Porque ahora no se trata solo si hay 50 millones de pobres. Si no que
quienes se alejan de la pobreza. Son víctimas de los problemas de inseguridad y
violencia desatada. Se agudiza el desempleo. El robo de mercancías a
transportistas y de automóviles a ciudadanos se han convertido en rutinarios.
La clase política
es golpeada por igual por la inseguridad. Un candidato a gobernador, un exgobernador,
alcaldes en funciones y electos, policías de los tres niveles, miembros del
ejército, familias y ciudadanos se suman a la lista de daños colaterales al
igual que niños y niñas fallecidos o huérfanos y migrantes.
Pero el estado no
es fallido. Vamos bien. La estrategia es la correcta para el Presidente. Aunque
todo mundo la crítica. Y sí, se dan algunos cambios a la estrategia y surgen
las recomendaciones para los alcaldes. Que se armen hasta los dientes, con 6 o
más escoltas y en caso de agresión que se defiendan, con poco más de 2 mil 450
alcaldes de a seis escoltas por municipio serían miles solo para resguardar a
los alcaldes de México.
Sin embargo
parece ser que la década de los presidentes del PAN en México. Ha sido la
causante de la descomposición social que vive el país. Y le siguen tirando al
pasado después de 10 años de ejercer el poder presidencial. Para Fox y Calderón
las culpas son del PRI. Aunque al sexenio de Fox no se le puede achacar la
dimensión de la descomposición social alcanzada.
Pues son en los
primeros 4 años del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, cuando los mexicanos
hemos visto y vivido también, un regreso al pasado, revolucionario de México,
donde las cosas se definían por la vía armada. Así está el México del siglo 21.
Pero en esta
pradera seca en que esta convertida México. El Presidente Calderón celebro sus
4 años de gobierno en el auditorio nacional ante 9 mil personas el pasado
domingo 28 de noviembre. Ahí ante todos ellos en vez de ver una década perdida.
La veían maravillosa.
Ante la
concurrencia adictiva a Calderón, todo lo que decía, se lo aplaudían, se lo
celebraban y probablemente hasta lágrimas de felicidad brotaron al oír a su
líder azul. Y en esa hoguera de las vanidades. El Presidente de México arrojaba
un cerillo azul, incendario en la pradera seca mexicana.
“Hace cuatro años
llegamos a la Presidencia de la República. Se cumplirán, a la vez, 10 años del
arribo de un proyecto democrático. México no es el mismo país que hace diez
años. Tenemos problemas, sí, algunos de ellos profundos, como el de la
inseguridad, como el de la pobreza.
Hace 10 años
México transitó, plena y pacíficamente, a la democracia. Y transitó con la
fuerza del voto ciudadano; desmanteló la vieja estructura autoritaria que había
estado vigente durante casi todo el Siglo XX.
Hace cuatro años,
nosotros llegamos a la Presidencia de la República por la misma ruta: la
ruta pacífica del voto, y llegamos con el corazón por delante para servir
a México.
Comenzamos,
entonces, una apasionante jornada; una jornada de cambio en México, en que no
todo lo viejo termina de morir, y no todo lo nuevo termina de nacer. En estos
10 años han convivido lo viejo y lo nuevo, en una gran tensión, en una
gran interacción, en una dialéctica muy compleja.
México cambió y
el cambio trajo bienestar. Pero a la vez, amigos, estoy bien consciente, que
todos también observamos la pesada presencia de los lastres que nos impiden
avanzar con mayor rapidez y con mayor profundidad, porque todos vemos esos
obstáculos, los obstáculos de un sinnúmero de intereses creados que se aferran
a mantener sus privilegios.
Tenemos un
auténtico equilibrio entre Poderes, donde ni el Presidente manda al Congreso,
ni el Congreso se impone antidemocráticamente al Presidente, y ninguno de los
dos manda al Poder Judicial, ni el Poder Judicial abandona su cauce que dirimir
las controversias por la ley.
Ha quedado atrás
el autoritarismo, ha quedado atrás la opresión, la censura que caracterizaron
tanto a México, durante una buena parte del caminar de nuestra historia después
de la Revolución.
Somos
conscientes, yo el primero, de que aún quedan muchos desafíos, de que tenemos
muchos problemas, de que hay un gran camino por andar, de que hay muchas
estructuras de lo viejo que hay que derribar.
Es hora, amigos,
es hora de renovar el ánimo para ver coronado con éxito el cambio que
iniciamos. Es hora de seguir la larga marcha que nos ha sacado de ese México
viejo y opresivo, que nunca, nunca debe volver.
Un cambio
pacífico, un cambio que venza inercias, que venza resistencias. Un cambio
profundo y sustancial, que convierta a México en el país fuerte, justo,
próspero, seguro, limpio, libre, más democrático. El país que queremos y que
México está llamado a ser.
Reasumamos el
coraje, la gallardía, para luchar contra los resabios del autoritarismo que aún
aprisionan a muchos mexicanos, que aún frenan el desarrollo nacional.
De sobra sabemos
cuáles son esas reformas que hacen falta para avanzar y quiénes y por qué se
oponen a ellas.
Sí es posible
someter a la delincuencia. Sí es posible erradicar la pobreza extrema. Sí es
posible lograr la cobertura universal de salud. Sí es posible hacer de nuestra
economía una que crezca y se coloque a mitad del siglo entre las mayores del
mundo.
México no se
merece quedar varado a la mitad del camino del cambio democrático que hemos
emprendido, y mucho menos la tragedia de regresar a lo antiguo, a lo
autoritario, a lo irresponsable. Y no se lo merece, porque eso significa
pobreza, significa corrupción, significa negación o simulación de la libertad y
del derecho.”: Felipe Calderón Hinojosa.
¿Son las promesas
de campaña para el 2012? ¿Qué no regrese el PRI a Los Pinos? Hace 10 años los
mexicanos quisieron un cambio en la presidencia, nadie dudo del triunfo de Fox.
Hace 4 años el segundo triunfo del PAN en la Presidencia tuvo que ser avalado
por los diputados federales del PRI y del PAN mientras que el PRD sentía robada
la presidencia.
Hoy con el PRI
pintado para sacar al PAN de Los Pinos. El Presidente Calderón que se dice demócrata
no le deja el discurso político partidista al dirigente nacional del PAN Cesar
Nava. Pero el 4 de diciembre el líder real del PAN habrá de definir al nuevo
dirigente del PAN.
¿Calderón por el
PAN al igual que Zedillo por el PRI será el último en cerrar la puerta
presidencial?
jorhihem@prodigy.net.mx
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