Somos parte de una sociedad productiva: nos preparamos, adquirimos conocimientos, desarrollamos habilidades, para estar en posición de acceder a un empleo; que es parte de nuestra vida, para subsistir y además...
Por: Melitón Guevara Castillo23/11/2010 | Actualizada a las 17:43h
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Somos parte de
una sociedad productiva: nos preparamos, adquirimos conocimientos,
desarrollamos habilidades, para estar en posición de acceder a un empleo; que
es parte de nuestra vida, para subsistir y además, para preparar la llegada a
la vejez. Para eso, aquella persona que trabaja, lo hace pensando que un día se
jubilara y tendrá una pensión. Y, parece mentira, así como se alarga el tiempo
de vida, también se alarga el tiempo de trabajo.
Me entere por los medios de comunicación que el rector José María Leal
Gutiérrez ya hizo público una decisión laboral: ahora, los docentes e
investigadores, para jubilarse tendrán que cumplir 65 años de edad y tener 30
de servicio. En menos que canta un gallo, me entero, que tengo que trabajar aun
10 años más para estar en posición de jubilarme. Este fenómeno no es nuevo, al
menos en Tamaulipas, pues el Gobierno del Estado esta puchando por una
situación igual.
Durante muchos años envidiamos a los profesores normalistas. Además de ser una
profesión extraordinaria, inicialmente conto con características especiales: un
buen numero de generaciones salto de la secundaria a la normal, sin estudiar
preparatoria; para los 18 años ya ejercían y para antes de los cincuenta años
ya disfrutaban de una jubilación… y, hay que decirlo, unos con premio: con
doble plaza.
Empleo, jubilaciones y pensiones están convertidas en un problema para el
gobierno. Egidio Torre Cantú y Miguel González Salum, como próximos Gobernador
y alcalde respectivamente, saber perfectamente que uno de sus principales retos
es crear empleos: no hacerlo implica coyuntura para mas marginación, mas
pobreza (en algunos casos extrema) y lo que con ello viene, quizá más
delincuencia. Por eso el Felipe Calderón prometió ser el Presidente del Empleo,
para ganarse al pueblo.
El problema de crear empleos se hace más complejo cuando el patrón de vida se
modifica y, además, el dinero vale menos. Se incrementa el nivel de vida: la
esperanza de vida, para el hombre y la mujer, ya rebasa los 75 años. Con el
esquema de antes, de jubilarse a los 30 años de servicio, buen número de
jubilados tendrían que recibir una pensión por más de 25 años. Por eso,
inicialmente, pusieron otro factor: tener 30 de servicio 60 años de edad.
Ahora, en la UAT, se incrementa la edad a 65 años.
La dinámica demográfica imposible detenerla. El censo de 2010 de población
indica que, en Tamaulipas, el segmento más poblado es el de 10-14 años; son
306,391 entre hombres y mujeres que en menos de 6 años pueden convertirse en
población económicamente activa, es decir, hay que prepararles el empleo. Y la
cuestión es que tiene que ser nuevo porque: a) los que ya trabajan ahora se
jubilaran hasta pasados los 60 años; b) el gobierno federal, el mayor empleador
de México, las plazas por jubilación las cancela.
El otro problema es sobre las pensiones. Medio mundo sabe que el IMSS está
quebrado; igual el ISSSTE y el rector José María Leal Gutiérrez, afirma, que
están garantizadas hasta el 2014. Jorge Abrego, del UPYSSET, no se queda atrás
y establece que si no hay reforma a la ley de pensiones, el sistema tronara. La
pregunta de todos: ¿Por qué llegamos a esta situación?
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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