Cierto, todos estuvimos muy enojados porque Victoria estaba prácticamente intransitable gracias a una temporada atípica de lluvias, los huracanes y una serie de factores que intervinieron para que tuviéramos arterias realmente lastimadas...
Por: Carlos Santamaría Ochoa22/11/2010 | Actualizada a las 15:34h
La Nota se ha leído 1540 Veces
Cierto, todos estuvimos muy enojados porque Victoria
estaba prácticamente intransitable gracias a una temporada atípica de lluvias,
los huracanes y una serie de factores que intervinieron para que tuviéramos
arterias realmente lastimadas, donde los baches y desperfectos fueron cosa de
todos los días… y todos los rumbos.
Sin embargo, no podemos decir que ha sido una mala
actitud: la verdad es que los huracanes que llegaron a dejar su huella en la
capital hicieron más daño del que todo mundo supondría: cuando hay una
inundación, los suelos se humedecen más de lo que debieran, ocasionando una
serie de trastornos.
Es por ello que entraron en funcionamiento programas
emergentes de los tres niveles de gobierno: el municipal, estatal y federal, cada
uno en la medida que su responsabilidad y recursos les han permitido.
Hoy, Victoria nos ofrece un nuevo rostro: el rostro de
una capital que está siendo atendida por autoridades que tienen el recurso para
hacerlo. Imposible resulta querer comprar un vehículo –por ejemplo- de cien
pesos cuando tenemos veinte o treinta. Simplemente, es una acción que no se
puede llevar a cabo y lo sabemos todos.
Recordemos que los daños de los huracanes no fueron
únicamente contabilizados en calles dañadas: hubo sistemas eléctricos que se
afectaron, parques y jardines y una serie de acciones que se han llevado a cabo
en los últimos meses en Victoria, la capital, la ciudad de muchos viejos amigos
que añoran los tiempos en que éramos un punto de la geografía tamaulipeca que
vivía distinto a como lo hacemos hoy.
El alcalde Arturo Diez Gutiérrez Navarro ha puesto a
trabajar a mucha gente, luego de que le fueran otorgados fondos federales y
estatales, aunado a una partida emergente que tuvo el Ayuntamiento que destinar
para la reconstrucción de las calles de Victoria, y que hoy están comenzando a
tener un nuevo rostro y que, curiosamente, no tiene nada de bueno, solamente
que para los que vivimos la crisis de los fenómenos meteorológicos, resulta
interesante ver la manera en que se están solucionando las cosas.
La dirección de comunicación social del Ayuntamiento nos
ha hecho favor de enviar información respecto a la obra que se está llevando,
pero más importante aún resulta el transitar por esas calles que han sido
molestamente cerradas durante unos días, pero luego las vemos relucientes,
transitables, y entendemos que el dinero que se ha destinado a este rubro está
bien gastado, y prueba de ello fiel es la calle Lauro Rendón, conocida por
nosotros como el 27, y que prácticamente la han vuelto a construir, en un
trabajo que tiene verdaderamente una calidad que merece la capital del estado.
Claro que cuando tenemos que pasar por una calle y está
cerrada nos ocasiona molestia, pero luego, al ver el resultado, tenemos que
reconocer que se está trabajando “con toda la mano”, es decir, se hacen
trabajos de calidad, no los que se limitan a tapar agujeros, literalmente.
Rafael Luque tiene datos que nos ofrecen las autoridades
y que muestran que programas federales y estatales han entrado en refuerzo del
intenso programa de reconstrucción de calles que lleva a cabo la administración
actual, y sobre todo, la meta que buscan para el mes de noviembre, ya casi
concluido, y que según nos informa el comunicador, va viento en popa, es decir,
hay buenos resultados.
Ya en la calle que comentamos se está trabajando a la
altura de la calle Veracruz, es decir, allá por donde se une el eje vial con la
misma arteria, y tienen varios días porque se están realizando trabajos desde
el fondo, a fin de atajar los conflictos.
Nos da gusto, sinceramente, que se esté trabajando en
esta forma. Las autoridades son algo así como empleados de los ciudadanos, y
como tales, tienen que entender que es un privilegio el servir a los demás y a
la comunidad a la que nos debemos, lo que constituye también un enorme
compromiso que se ha entendido cabalmente con estas obras que ya mero estarán
listas.
Y seguramente, la administración podrá cantar a los cuatro
vientos que se ha cumplido.
Entendamos, por favor, que no es posible, ni que estén en mil sitios a la vez,
así como tampoco hay dinero para que toda la ciudad –en su totalidad, pues-
esté reconstruida. No hay presupuesto que alcance, y hay que asimilarlo así.
La administración pública no es fácil y eso lo sabemos
todos, o al menos, quienes hemos estado cerca de los que la llevan a cabo. Hoy,
vemos con gusto que se trabaja, y pese a que siempre habrá voces que no estén
de acuerdo en alguna cosa, hay resultados que justifican el que hayamos pagado
un impuesto predial, destinado a la obra pública.
Ahora lo que sigue es que quienes están encargados de
estos programas no piensen que ya se terminó, y se siga haciendo un fuerte
trabajo en aras de otorgar a cada victorense un motivo más que de sobra para
sentirnos orgullosos de vivir en este punto de la geografía mundial y
tamaulipeca, y sobre todo, de ser de aquí, lo mejor que a muchos puede pasar, y
que otros lo adoptamos con un enorme honor y gran orgullo.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas