En las últimas semanas de su administración, el gobernador de Tamaulipas Eugenio Hernández Flores participó en la reunión nacional de seguridad pública...
Por: Carlos Santamaría Ochoa19/11/2010 | Actualizada a las 16:24h
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En las últimas
semanas de su administración, el gobernador de Tamaulipas Eugenio Hernández
Flores participó en la reunión nacional de seguridad pública, haciendo una
serie de declaraciones, entre éstas, su despedida de tal Consejo, ya que como
es de todos sabido, la gestión de Geño concluye este 31 de diciembre próximo. ¿Qué se lleva el
gobernador? Muchas cosas positivas en su alforja: sin lugar a dudas, tenemos
que reconocer que la entidad ha logrado un significativo avance en
prácticamente todos los rubros, incluido el de seguridad pública, pese a lo que
una cadena de televisión nacional se ha empeñado en declarar, que no es
informar lo que hacen, dado que los comentarios de sus casi todos conductores
rallan en el amarillismo más nefasto que puede tener quien se precia de ser
periodista, faltando a los códigos de ética establecidos en nuestra noble
profesión. Cierto es que el
compromiso de los comunicadores es informar con veracidad, y definitivamente,
por donde se le pueda ver, los señores de esta cadena que por cierto, no está
en la televisión abierta, se han dado a la tarea de descalificar la labor de
Eugenio. Nada más parecido a la diatriba en su más pura expresión. Quienes vivimos
en el noreste mexicano sabemos que la administración actual ha dejado una
imborrable huella, y podemos dejar a la historia el juicio que no escapa de la
voz popular. No se vale, sinceramente, que se quiera ensuciar un trabajo que se
ha desarrollado con mucha pasión y con el talento de gente brillante que ocupa
puestos clave en el gabinete geñista: José Manuel Assad Montelongo, quien como
encargado de las finanzas desempeñó el papel que permitió a la entidad trabajar
con “números negros”, y ahora, como secretario de educación se ha distinguido
por ser una persona competente; Manuel Muñoz Cano, quien inició como secretario
particular del gobernador y concluyó su misión como secretario de Desarrollo
Social es una clara muestra de que cuando hay gente que tiene la capacidad y se
le da la oportunidad, los resultados son positivos. No podemos dejar
de mencionar a Oscar Almaráz, próximo diputado local quien ha sido un
secretario de finanzas con una gran capacidad y competencia, o a muchos otros
más. También existen los que desarrollan una buena función a secas, pero en
general, el balance es muy positivo. Y qué mejor que
esta fecha para establecer que Tamaulipas, en varios rubros, se mostró acorde
con los postulados de la revolución mexicana, movimiento nacido hace cien años
que nos permitió tener una estructura y una filosofía política que durante
setenta años funcionó positivamente, aunque haya voces que piensen lo
contrario: la administración llevada a cabo en ese tiempo dejó grandes
beneficios, como la tenencia de la tierra, independencia económica y muchas
otras cosas que se han manifestado a través del tiempo. Somos de la idea
de que todos los gobiernos tienen cosas muy buenas, y claro, algunas que no se
pudieron calificar de igual manera. Es la forma en que se ha avanzado en Tamaulipas,
porque los que vivimos aquí lo experimentamos en carne propia, y no como
aquellas voces nefastas que, desde la ciudad de México se dan a la tarea de
criticar a quien no les es simpático o quien no ha cedido a algunos de sus
muchos caprichos. La revolución que
hoy celebramos está a la vista en los gobiernos federales, estatales y
municipales del país, y eso no puede dudarlo nadie. ¡Vaya! Hasta en el sexenio
de Vicente Fox hubo avances en el país, y mire que es mucho decir. El caso de
Tamaulipas es significativo para nosotros que padecemos las críticas infundadas
–en su gran mayoría- de voces ajenas a una realidad que no conocen, y que nunca
han vivido aquí. Es fácil ver los
toros desde la barrera, y eso no será igual nunca a tratar de hacer, con todo
el valor e ingenio, una buena faena. Victoria ha
experimentado cambios que saltan a la vista, y entre muchas cosas podemos ver
aquel complejo llamado “Parque Bicentenario”, donde están muchas dependencias a
partir de esta fecha, y se encuentra también el Archivo General del Estado, así
como la sede del Congreso local, entre otras más. Eugenio ha sido
un buen tamaulipeco: como presidente municipal dejó obras en todos sentidos, y
como gobernador, ha propiciado, ante todo, una buena relación con un gobierno
panista que se dedica a vanagloriarse de sus obras y a establecer la diferencia
entre “gobierno Federal” y “Gobierno del Estado”, cuando a los ciudadanos nos
importa poco -o nada- quien haya hecho tal o cual cosa: lo que queremos
es mejorar nuestro nivel de vida. Por ejemplo,
nadie habla de un hospital de alta especialidad o un materno en Reynosa, cuya
construcción se adjudica en su totalidad el gobierno federal, pero que ha
dejado sin cumplir el compromiso que se tenía de participar económicamente para
su manutención y salarios de los trabajadores. Eso no lo quieren ver los ciegos
que rechazan la realidad, cuando hay un gobierno estatal que ha evitado el
cierre de muchas dependencias de este tipo. La verdad, según
nosotros y miles de personas, es que hemos tenido un buen gobierno, un gobierno
que ha revolucionado a la entidad en todos sentidos. Los ciegos no verán nunca
eso, y se regodearán criticando la paja en el ojo ajeno. En síntesis, hay
gobierno para un buen juicio de la historia, pues. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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