Hace 100 años en 1910, se inicio en México el movimiento armado conocido como Revolución Mexicana, llevada por la fuerza de los campesinos, teniendo como finalidad derrocar al gobierno anquilosado y represor de Porfirio Díaz Mori
Por: Luis Lauro Carrillo18/11/2010 | Actualizada a las 16:47h
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Hace 100 años en 1910, se inicio en México el movimiento armado
conocido como Revolución Mexicana, llevada por la fuerza de los campesinos,
teniendo como finalidad derrocar al gobierno anquilosado y represor de Porfirio
Díaz Mori, para transformar el sistema político y accesoriamente la reivindicación de derechos campesinos y
obreros.
Al concluir la Revolución Mexicana se propuso conjugar el proyecto de
nación de Morelos: libertad y justicia social con el de los liberales del siglo
XIX y el de Madero: democracia política y respeto por la ley y el nacionalismo.
Después del asesinato de Madero, hubo nuevas luchas en las que triunfó
Venustiano Carranza, quien promulgó la constitución de 1917, paso decisivo para
la organización del estado posrevolucionario. No obstante, los caudillos más
radicales de la revolución mantuvieron la lucha hasta 1920.
La
revolución contribuyó a formar el México contemporáneo,
proporcionó una redistribución de la riqueza a
través de la repartición de la tierra, con lo cual se mejoraron las condiciones
de vida del campesinado, que constituía el 85% de la población, situación que
se revirtió en el salinato con el desmantelamiento del ejido.
Nació
un Estado revolucionario que no era socialista, fascista o liberal. Ese régimen
era ideológicamente pragmático: no se oponía a las elecciones, pero no derivaba
de ellas su legitimidad, era anticlerical, populista, con una Constitución
donde se abraza por igual al individualismo, al corporativismo y sindicalismo,
con un partido de estadoque
gozaba del patrocinio del gobierno.
Al finalizar el gobierno de Lázaro Cárdenas también concluyo el objetivo de
hacer de México una sociedad sin desigualdades sociales y económicas por la vía
de la justicia social. Sin democracia política, sin cambio social que
reivindicara a los marginados al proyecto nacional, el respeto a la ley también
resultó imposible de cumplir.
No se puede soslayar ni dejar de reconocer que el autoritarismo gubernamental
conto con el apoyo y aceptación de la mayor parte de la sociedad mexicana. Esa
legitimidad del régimen pos revolucionario provino no del cumplimiento de las
promesas originales, sino de su capacidadpara sostener el crecimiento de la economía, así como la materia
educativa, comunicaciones einfraestructura.
Los
festejos del Centenario han sido empañados por una degradación terrible de las
condiciones materiales de vida de los mexicanos y por una ausencia
angustiante de un futuro mejor.
Los mexicanos, padecen una profunda crisis económica,el desempleo a la alza, el aumento geométrico de la pobreza, crisis de
seguridad y pérdida del control gubernamental en algunas entidades del país a
manos la delincuencia organizada, país formado por generaciones de maestros y
alumnos reprobados,la corrupción, se
expandió como cáncer en las instituciones públicas.
Cabe señalar que los mejores años post revolucionarios
fueron los llamados del Desarrollo Estabilizador, entre las décadas de los
sesentas y los setentas, en los que se alcanzo una relativa autonomía política,
económica y alimentaria.
Ylo peores, fueron con la implantación del neoliberalismo a partir de Miguel de la
Madrid hasta Felipe Calderón, cuya política económica ha probado su ineficacia
y que ha sumido al país en la debacle.
No obstante haber fallado en las expectativas de la sociedad mexicana, a la
Revolución de 1910 se le debe considerar como una herencia de valor social con
la que cuenta el país, de la cual el sistema político debería aprender en la actualidad
para no volver a caer en el mismo error que la originó.
En definitiva la Revolución Mexicana no fue una revolución
verdadera-porque las diferencias sociales y políticas, las desigualdades entre
los ricos y los pobres, se ven con mucha claridad en el México actual, porque
no hubo el cambio total que implica el término “revolución”.Por lo que no hay grandes motivos para celebrar.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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