Por: Gastón Espinosa Glz17/11/2010 | Actualizada a las 21:12h
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Pululan
por las oficinas federales y estatales una serie de agrupaciones ciudadanas
prestas a exigir, amedrentar y amenazar con tal de lograr jugosas prebendas,
recurso público para satisfacer sus intereses personales. Cada
una de ellas con un líder ajeno a cuestiones campesinas, charros urbanos que de
cuestiones agrarias sabrán poco pero de gritar y mentar madres saben un resto. Desde
hace días la “triple T” tomó por asalto las oficinas de Fonaes al grito de todo
o nada. De entrada mandaron muy lejos al nuevo delegado federal en Tamaulipas,
Rafael Díaz Chávez. No
hay disposición para el dialogo. El asunto es ya intolerable. Ángel
Sierra, Director General de Fonaes, salió a aclarar paradas. Desnudó a la organización
y a su dirigente Guadalupe Medina, a
quien el Fondo Nacional de Apoyo a Empresas Sociales desde el 2007 le ha
apoyado con once proyectos por la cantidad de cinco millones y medio de pesos. Para
variar, de esos proyectos, siete están en el jurídico por irregularidades y
otros tres se oponen a que el personal realice la verificación física del
proyecto. Pero no tienen llenadera. Para este año, presentaron tres proyectos
por casi dos millones de pesos, pero no acreditan la propiedad del terreno para
la instalación de las microempresas. Eso
les vale madre a los inconformes, exigen su dinero o no seguirán con el
bloqueo. La
prudencia en este caso del gobierno federal está por agotarse. La fuerza
pública se antoja como el único medio para hacer valer la ley y poner todo en
orden. Grupos
como la “Triple T” son un claro desafío a las instituciones. Solaparlos es
aplaudir la violencia. Si no se actúa de inmediato el problema será mayúsculo
ya que otros grupos más van a intentar hacer lo mismo. El
chantaje y la amenaza por delante. Ahí
siguen de cerca el caso agrupaciones como la “Triple C”, “Triple C y D”
“Unimoss” entre otras muchas. Si
se salen con la suya Bernal y compañía, el desmadre les viene encima…crearon
pues un Frankestein. HIJOS
DE LA CHINGADA La
expresión de Cruz López a su compañero priista Francisco Rojas no es mas que el
sentir de la ciudadanía al papel que desempeñan nuestros legisladores. Cada
quien reza para su santo, velan sus intereses, aquí no hay cabida para el
sentimentalismo, ni el respeto a la palabra. La gente es lo de menos. Al
echar abajo el incremento de los recursos para el campo en cuatro mil 400
millones de pesos, los priistas emanados del sector campesino echaron bola a su
coordinador, a quien no bajaron de rajón. Los
perredistas andan peor. Los de López Obrador groseros e intratables. Los
panistas divididos entre chismes de bodas, elecciones internas y la ausencia de
un líder. En
lo último que piensan es en el pueblo. Si Cruz, tienes razón, son ustedes unos hijos de
la chingada.
Gastón Espinoza
Es egresado de la facultad de Derecho y Relaciones Públicas, donde obtiene el título de Licenciado en Relaciones Públicas por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Además realizó diplomado en Mercadotécnica.
Desde hace nueve años es autor de “Posdata” que se publica en medios electrónicos de Ciudad Victoria, Tampico y El Mante.
Ha sido director de Comunicación Social en algunos ayuntamientos de la región cañera, así como jefe de prensa de varios candidatos a puestos de elección popular.
Además dirige un negocio dedicado a la edición e impresión de periódicos y revistas en El Mante.
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