Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo, decían Carlos Marx y Federico Engels en el “Manifiesto del Partido Comunista”; hoy, a muchos años de distancia, de que se describía la lucha del capital y la fuerza de trabajo...
Por: Melitón Guevara Castillo16/11/2010 | Actualizada a las 17:38h
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Un fantasma
recorre Europa, el fantasma del comunismo, decían Carlos Marx y Federico Engels
en el “Manifiesto del Partido Comunista”; hoy, a muchos años de distancia, de
que se describía la lucha del capital y la fuerza de trabajo, es necesario
parafrasearlos y decir que “Un fantasma recorre Tamaulipas… el fantasma de la
pobreza”. Esa que Humberto Valdez Richaud y Lucia Irene Alzaga, entre otros, prometieron
combatir.
Imposible negar que hay pobreza en Tamaulipas. Sabemos que hay municipios con
extrema pobreza; que en esos lugares, comer es un verdadero milagro, porque no
hay trabajo. Son familias que viven, diría un católico, muy lejos de Dios. Y el
gobierno, en cualquiera de sus niveles, no los puede ocultar, así que, pregona
que para ellos hay uno y mil programas de bienestar social. Y todo sigue igual.
Ahora con la rebatinga por el presupuesto federal se hace declaratoria de
lugares pobres. En el caso de Tamaulipas se mencionan varios municipios, entre ellos,
San Nicolás, Bustamante, Casas, Miquihuana y Tula, considerados como municipios
de alta marginación. Sorprende que aparezca Casas; los otros, por siempre, se
les ha considerado de los más pobres.
Tula, por ejemplo, ha sido prototipo de población que vive (o vivía) de las
remesas que enviaban los braceros a sus familiares. Y en esa misma condición
están los habitantes de Bustamante, Miquihuana. Son lugares que, al no tener
fuentes de empleo, dan pie a que buena parte de los hombres se vayan a Estados
Unidos dentro del plan de “empleo temporal”, por un lapso de 10 meses. Por eso,
esos pueblos, han sido considerados como “fantasmas”, solo viven mujeres y
niños, cuentan.
El fantasma de la pobreza tiene culpables: la estructura económica y el propio
gobierno. Basta ver como más de cinco mil obreros pueden quedar sin empleos
toda vez que las empresas constructoras están a punto de paralizar obras.
Paralizan obras por los adeudos y, obvio, para cerrar con menos problemas
económicos. Lo cierto es que la falta de empleo se agudiza más en el sector de
la población más desprotegido.
Es la paradoja: fin de año, momento de expectativas, para muchos del aguinaldo,
de los bonos; expectativas para el comercio de repuntar las ventas; y otros,
están sin expectativas: dependen de la voluntad de otros, en este caso, de los
constructores, de los patrones, que ante el riesgo, prefieren no arriesgar y
paralizan inversiones, detienen obras y mandan a sus trabajadores a la calle.
Sexenio tras sexenio la pobreza y la marginación social es parte del discurso
político. Cada alcalde electo, que se ha reunido con Egidio Torre Cantú,
concluye declarando que a su municipio le irá bien con Egidio. Espero,
esperamos muchos, que los próximos alcaldes de Tula, Casas, San Nicolás,
Miquihuana y de Bustamante, también hayan dicho lo mismo. Y si lo hicieron es
porque, quizá, tendrán un poco de atención en el próximo sexenio. Y, de ser
cierto, esperemos que la población en esos municipios algún día, dejen de ser
municipios “pobres”, “marginados”, porque de ellos se acuerdan, en sus presupuestos,
el gobierno federal y el estatal.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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