La crisis de salud ha llegado a todo el mundo. Antes, recordamos que decían algunas personas que en Europa el asunto era distinto, y que lo anterior propiciaba que hubiera un grave problema de migración de África hacia el llamado “viejo continente”
Por: Carlos Santamaría Ochoa15/11/2010 | Actualizada a las 15:56h
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La
crisis de salud ha llegado a todo el mundo. Antes, recordamos que decían
algunas personas que en Europa el asunto era distinto, y que lo anterior
propiciaba que hubiera un grave problema de migración de África hacia el
llamado “viejo continente”.
Recordamos, en ese sentido, que se hablaba de los servicios de salud de España
como de los mejores en cuanto a cobertura y demás, sin embargo, la nota del día
mundial de la diabetes nos alarma considerablemente, dado que en Galicia, la
presidenta de la Asociación Compostelana de Diabéticos, Teresa Lord Rodríguez
comentó que era muy grave lo que acontecía, calificando como “aberración” el
hecho de que la Seguridad Social deje de financiar las tiras reactivas que se
utilizan para controlar y medir el nivel de glicemia en personas con diabetes,
principalmente, del tipo 2, que “justamente –como dice- son los que tienen más
problemas de complicaciones crónicas”.
También denunció la dama que las agujas que proporcionan hoy en día para
insulina son de muy mala calidad. También recordó que hay alrededor de 300 mil
gallegos con diabetes, e hizo el llamado a las autoridades para que se apliquen
en este sentido.
La situación no cambia mucho en Europa que en América: acá ninguna institución
de salud nos proporciona tiras reactivas, y de hecho, el grave problema es que
dentro del cuadro básico de salud existen dos tipos de insulina, y las mezclas
no las manejan, es decir, que muchos de nosotros que empleamos las mezclas,
estamos condenados a que no nos proporcionen el medicamento requerido como
básico para nuestro control.
En México hay graves problemas al respecto, porque sinceramente, no se ha tomado
la importancia debida la prevención de las complicaciones: hacemos algo urgente
y formamos todas las comisiones y comités necesarios, cuando el problema ya
está entre nosotros.
La diabetes sigue creciendo y lo sabemos todos: se espera que un 13 por ciento
de la población mayor de 20 años tenga esta enfermedad y las consecuencias las
padezca tanto el paciente, las familias y el mismo gobierno que tendrá que
gastar más dinero en este sentido.
Hay muchas cosas que se deben hacer al respecto, pero insistimos en la
necesidad de promover una cultura del control propio, dado que si no lo hacemos
será muy difícil poder emprender una lucha retroactiva: no se puede, no hay
forma de quitar los problemas que suscita el mal control, porque no son
reversibles.
De esta forma, la información de Galicia nos preocupa, y también el comentario
de un lector de “El Correo Gallego”, quien asegura que Galicia es la única
comunidad que no presta ningún tipo de ayuda a los celíacos, y existen otros
padecimientos que están medio olvidados y medio desatendidos.
Sin ser groseros, nos llama la atención lo que sucede en Galicia y España, pero
nos preocupa más lo que acontece en México, el país que nos ha dado la
nacionalidad y el orgullo de ser parte de esos 110 millones de afortunados que
nacimos en esta tierra.
Acá en la tierra del Bernal tenemos programas que funcionan pero no tienen el
resultado esperado. ¿Por qué?Fácil:
culpemos a las autoridades de salud y listo, culpemos a los médicos que no
hacen su trabajo, pero… ¿y el paciente?
¿No será que como son programas oficiales no les tomamos mucha importancia
porque no nos cuestan?
Muchos de nosotros no queremos acudir a instituciones del Sector Salud porque
pensamos que hay mala calidad, y eso lo tenemos como buena justificante para evitar
comprometernos con nuestro control.
Al cabo que, si hay problemas que no se puedan subsanar, podemos culpar al
gobierno por malos, por deficiente su trabajo, pero NUNCA culparemos ni a la
familia ni a uno mismo.
Es probablemente la forma más fácil de evadir nuestra responsabilidad como
pacientes con diabetes, y es, también,la manera de culpar a alguien por un problema que ha sido causa nuestra.
Manuel Pérez Barral, presidente de la Federación Gallega de Diabéticos dice
cuando se le pregunta que cuántos años se puede vivir bien con diabetes: “Si la
controlas, muchísimos años, toda la vida. Lógicamente no es lo mismo tenerla desde pequeño que a partir de los
cuarenta; cuantos más años la sufras es peor, pero si no la controlas, también.
Además, la diabetes es una enfermedad muy vinculada con la edad, y es que con
los años hacemos menos ejercicio, por ejemplo. Si viviésemos doscientos años,
seguro que todos seríamos diabéticos”.
Es parte de una interesante entrevista con motivo del día mundial de la
diabetes, pero nos ocupa y preocupa. Es para darnos cuenta de si queremos vivir
en control o de plano, hacer “mutis”, fingir demencia y como que no entendemos,
para luego, cuando haya complicaciones, culpar a gusto a los que tienen
responsabilidad por nuestra salud.
No nos hagamos, los principales responsables de nuestro bienestar somos
nosotros y ya. Lo demás, es pura mentira.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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