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Sección: Editoriales / Juego de ojos
Adiós a Camelot, welcome WMD
Hoy seré políticamente incorrecto. Quienes sientan aversión por lo políticamente incorrecto deben dejar de leer en este punto y en este momento
Por: Miguel Ángel Sánchez de Armas
12/11/2010 | Actualizada a las 13:01h
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Hoy
seré políticamente incorrecto. Quienes sientan aversión por lo políticamente
incorrecto deben dejar de leer en este punto y en este momento.
En agosto del año pasado el último del clan Kennedy, Edward, bajó a su postrer
morada entre lágrimas de multitudes, endechas de Plácido Domingo y los
lánguidos acordes que sólo Yo-Yo Ma es capaz de arrancar al violonchelo, instrumento
no por nada emparentado con la viola d’amore. Dicen que su muerte puso fin a
una época. Según sus panegiristas, Edward encarnaba las más puras virtudes
republicanas. Estadista, forjador de la nación, icono de la izquierda (¡gulp!),
y el más grande legislador de nuestro tiempo (Obama dixit), son algunas de las
loas que prensa, radio y televisión multiplicaron a lo largo y ancho del país
vecino por el más joven del famoso clan político irlandés cuyo capo, don Joseph
P., parece hoy reencarnado en vida y figura en Enoch
“Nucky” Thompson, el personaje principal de la serie Broadwalk Empire magistralmente
interpretado por Steve Buscemi, el de los dientes chuecos.
¿Entre los plañidos y lamentos, el rechinar de dientes y el rasgar de túnicas,
alguien habrá recordado a Mary Jo Kopechne? Esa joven secretaria murió ahogada
el 18 de julio de 1969 en la Isla Chappaquiddick cuando el auto en que era
pasajera y que conducía el joven Edward Kennedy se precipitó a las aguas. Ambos
habían estado en una fiesta. El futuro “León del Senado” pudo salir del
vehículo y abandonó el lugar. Reportó el hecho sólo cuando al día siguiente fue
descubierto el cuerpo de la infortunada chica en el interior del coche.
Después, of course, Edward juró en televisión nacional que iba sobrio y que no
había mantenido ninguna “relación inmoral” con Mary Jo.
(En México también
hubo congoja y luto por la “pérdida” del anciano senador, si bien el hombre de
la calle, e incluso los muy avezados, tendrían dificultades para discernir exactamente
cuál fue la merma de nuestro país al término de los casi cincuenta años de
labor legislativa del llamado “León del Senado”. Creo que tal “León del
Senado”, fiero defensor de los desposeídos, debe sentirse muy a gusto en el Cementerio
Nacional de Arlington, ya que su hermano mayor, John F. contribuyó con una
buena porción de los cientos de miles de soldados caídos en batalla que ahí
reposan.)
Viene a cuento el anterior recuerdo de la inmoral conducta de un renombrado
político, por la sensacional noticia de que el expresidente Bush, en un libro
de memorias que recién presentó, jura que sintió “náuseas” cuando se dio cuenta
de que en Irak no había armas de destrucción masiva (ADM), tal como durante su
presidencia aseveró una y otra vez para justificar la invasión y el
derrocamiento y posterior ejecución del dictador Saddam Hussein.
Y además nos dice que fue una suerte de opositor pasivo a la invasión, que fue
engañado en temas clave de las consecuencias de la acción militar y que
autorizó las torturas a prisioneros para evitar mayores riesgos a la seguridad
nacional de los Estados Unidos.
No he leído el libro, pero estoy seguro de que en ninguna página el autoconfesado
exalcohólico hijo del primer Bush acepta que bajar el costo del barril de
petróleo en medio dólar fue razón suficiente para sacrificar miles de vidas
tanto de jóvenes estadounidenses y de naciones aliadas como de jóvenes
iraquíes. En esto de la defensa del American Way of Life nuestros vecinos son
implacables. Hace algunos años, cuando una de las crisis de gasolina amenazaba
a la industria aeronáutica, lograron ahorrar cientos de miles de dólares
quitando las aceitunas de las ensaladas que se sirven a bordo.
En el primer capítulo de Broadwalk Empire, por cierto dirigido por Scorsese, “Nucky”
Thompson habla ante un grupo de mujeres de la liga de la templanza y les dice
que casi niño tuvo que matar ratas en invierno para que su familia comiera,
pues el padre había caído en el infierno del alcoholismo. Al salir del evento
un cofrade le pregunta asombrado sobre aquel episodio, a lo que Thompson
responde con cinismo cordial: “Hijo, la primera regla de la política es que la
verdad nunca debe interferir con una buena historia”.
Parece que George Walker Bush siguió el consejo. Después de todo, aquí mismo en
México escuchamos al señorito Aznar confesar hace tiempo ante un auditorio de
jóvenes que había sido “engañado” para mandar tropas españolas a morir al Medio
Oriente. O sea, todo es posible, todo se vale, en la república de los políticos
amorales, en donde se sobrevive, al igual que en las carpas, gracias a la mala
memoria del público.
Permítame el lector compartir el cable que la Prensa Asociada difundió el
martes 9 sobre la presentación del libro del compadre de Dick Cheney (ex
Vicepresidente de Estados Unidos y expresidente de la compañía Enron, empresa
que como todo mundo sabe, en nada se benefició de los contratos para la
reconstrucción en Medio Oriente después de la invasión) y su presentación en un
conocido programa de televisión:
“CHICAGO -- George
W. Bush hizo un recuento de los errores de su presidencia en un programa
televisivo después de que diera inicio a gira para promover su libro Decision
Points (Puntos de decisión), que salió a la venta el martes.
“El ex presidente dijo en el programa de la presentadora Oprah Winfrey que
todavía le provoca ‘náuseas’ que no se hubieran encontrado armas de destrucción
masiva en Irak, motivo por el cual ordenó la acción militar contra ese país.
“Bush dijo que debió actuar más rápido ante el huracán Katrina y aterrizar con
el avión presidencial Air Force One dos días después del temporal en lugar de
sólo ver la devastación desde la ventanilla, agregó. También afirmó que jamás
advirtió la llegada de la crisis financiera.
“El ex presidente apareció el martes en un episodio grabado para el programa
televisivo de entrevistas ‘The Oprah Winfrey Show’. El presidente describió la
redacción de sus memorias como ‘un proceso fácil’ que lo mantuvo ocupado.
“Mucha gente no cree que sé leer, mucho menos escribir’, dijo en broma Bush
durante el programa.
El mundo está mejor sin Saddam Hussein, dijo Bush, aun cuando la invasión para
derrocarlo se basó en información de inteligencia incorrecta sobre la
existencia de armas de destrucción masiva.
“’Cuando no encontramos las armas me sentí muy mal, me dieron y continúan
dándome náuseas, debido a que la acción para sacar del poder a Saddam Hussein
se basó primordialmente en las armas de destrucción masiva’, expresó. Hussein
era ‘igualmente peligroso’ incluso sin esas armas, agregó.
“De Katrina, Bush dijo que no aterrizó al avión presidencial para ver de cerca
las anegaciones de Nueva Orleáns debido a que le preocupaba quitarle recursos a
las operaciones de rescate.
“‘No debí sobrevolar (la zona) para mirar. Cometí un error. Debí aterrizar’,
aseguró Bush. ‘No consideré que una imagen mía mirando al exterior (desde el
avión) daría la impresión de que me importaba un comino (el desastre)’, apuntó.
“Mientras abundaba sobre Katrina, Bush afirmó que debió enviar pronto soldados
federales para que colaboraran con la seguridad en Nueva Orleáns, pero aguardaba
la autorización del gobierno del estado de Luisiana.
“Bush volvió a la carga contra sus detractores que le calificaron de racista
ante la reacción que tuvo frente a Katrina.
“Winfrey recordó al ex mandatario que el rapero Kanye West afirmó en el 2008 durante
un teletón a favor de los damnificados del huracán que ‘George Bush no se
preocupa por los negros’.
“‘Eso sí molesta en verdad’, expresó Bush. ‘Se puede discrepar con mis
políticas, pero que jamás se me acuse de racista... Puedo entender la percepción
de que a Bush no le interesaba, pero me asquea la acusación de racista en mi
contra’, agregó.
“Bush dijo que no era el único responsable de que no advirtiera la crisis
financiera y defendió la decisión de su gobierno de canalizar a finales del
2008 recursos a los bancos que tenían dificultades con el objetivo de
estabilizar al sistema financiero.
“‘Creo que esa medida contribuyó a salvar al país’, afirmó el ex presidente.
“Bush se abstuvo de emitir comentarios negativos sobre su sucesor, el
presidente Barack Obama, a quien Winfrey dio su amplio apoyo en el 2008.
“‘Me
disgustaban las críticas en mi contra’, dijo Bush. ‘Así que nadie me verá lanzándolas
(contra Obama). Deseo que a nuestro presidente le vaya bien. Amo a nuestro país’,
agregó.”
Amén.
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