Mucho gusto nos da el poder estar presentes en eventos como el realizado hace días en la capital de Tamaulipas, donde el gobernador Eugenio Hernández Flores hizo la entrega de recursos a estudiantes
Por: Carlos Santamaría Ochoa10/11/2010 | Actualizada a las 17:33h
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Mucho
gusto nos da el poder estar presentes en eventos como el realizado hace días en
la capital de Tamaulipas, donde el gobernador Eugenio Hernández Flores hizo la
entrega de recursos a estudiantes. Las becas Pronabes son un aliciente para
quien lleva a cabo sus estudios y no tiene forma económica de hacer frente a lo
que ello implica.
Aunque es sabido de todos que hay quienes gustan de estudiar entre seda y
algodón, la realidad es que en México existen millones de muchachos que tienen
problemas para enfrentar el reto de su vida: la preparación para una mejor
vida, un nivel distinto al que están acostumbrados a vivir, o simplemente,
buscar alcanzar el escalón que está arriba, aunque para ello se tienen que
vencer muchas cosas, entre ellas, la ideología absurda de algunos que piensan
que siempre seremos algo así como gusanos.
Un claro ejemplo lo vemos en conocido canal de televisión nacional –por cable,
es decir, no abierta- y que está conformado por un grupo de personas que no
tienen una remota idea de lo que es leer, estudiar, hablar o razonar. Los
encargados de los deportes destrozan todo cuanto tienen a su paso, pretendiendo
levantarse como los jueves de la verdad suprema.
Quien más sabe menos alardea del conocimiento, y eso lo sabe el gobernador
Eugenio Hernández Flores, cuando acompañado por el rector de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas José María Leal Gutiérrez encabezó el evento, allá en el
gimnasio Multidisciplinario de la máxima casa de estudios tamaulipeca.
Ahí llegaron los muchachos que se llevaron de regreso su cheque de la beca que
se otorga a alumnos de excelencia.
Hubo un poco de todo, pero principalmente, caras de tamaulipecos muy jóvenes
que pretenden ser factor de cambio en este mundo que vivimos y que camina a
paso vertiginoso.
Únicamente de la UAT hubo más de seis mil muchachos beneficiados, y lo anterior
nos muestra que, cuando se quieren hacer bien las cosas no hay pretexto para
llevarlas a buen puerto. Los estudiantes que gustan de destacar pueden hacerlo
porque la autoridad tiene programas destinados a otorgar el apoyo a esa mayoría
que está batallando para comprar la batería de libros o pagar la asistencia,
para cubrir sus colegiaturas o la inscripción. Todos ellos, cuando estudian,
tienen un buen premio que, hoy tocó entregar a Geño y a Chema.
También resulta cierto que hay algunos vividores que gustan de cobrar este tipo
de estímulos destinados a los que sí estudian; esos siempre existirán porque
hay a veces complicidad con algunas autoridades, maestros o los mismos
compañeros que solapan la holgazanería y la trampa. Esos no tienen cabida en el
México que queremos para nuestros hijos, y lo saben, por eso, aprovechan los
estímulos que hay ahora, para medio vivir aunque sea con recursos que no son
bien merecidos.
El evento de ayer nos lleva a la reflexión que todo mundo hace: cuando se tiene
la forma de apoyar a los que sí estudian, los resultados saltan a la vista:
independientemente de los conflictos que pudiera tener persona alguna, a nivel
personal, familiar o social, cuando llevamos a cabo estudios superiores a
cualquier nivel, cambia mucho la forma en que vemos las cosas.
Ese es uno de los grandes encantos que tiene el optar por la educación en todos
sus niveles y formas: cuando una persona accede a ella, puede conformar un
criterio distinto, una manera de ver las cosas que nos permitirá visualizar y
llevar a la práctica muchos proyectos que nos llevarán a superar las carencias
de una nación como la nuestra.
El peor enemigo de la ignorancia es la educación, la formación de recursos en
todos sentidos, y a ello ha apostado el gobierno de Tamaulipas, buscando los
apoyos federales correspondientes y, en muchas de las ocasiones, destinando
millonarios recursos para que los estudiantes de la entidad tengan un mejor
nivel educativo.
¿Los logros? Ya el secretario de educación José Manuel Assad Montelongo ha
dicho en muchas ocasiones qué se he podido hacer, lo que se ha logrado y a
donde se espera llegar. Ahora es cuestión de querer hacerlo.
Pero en sus últimos dos meses de gobierno, Eugenio Hernández Flores ha llevado
a cabo la entrega de estos recursos que para muchos significarán el poder
seguir en una de las muchas aulas que se construyeron durante el sexenio para
mejorar los sistemas educativos.
Esa era la encomienda y se llevó a cabo bien y completamente, a través de
autoridades y algunos maestros comprometidos con su labor.
Nos da gusto ver estos eventos, porque se refleja en cada uno de los que son
objeto de una beca, la enorme satisfacción por acceder a un recurso del
gobierno, que les permitirá llegar más lejos, tan lejos como ellos quieran
llegar.
Esa es la tarea, el reto, eso es lo que debemos motivar en nuestra juventud.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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