En la recta final del 2010, los mexicanos han sido golpeados en su economía con el incremento a los precios del gas y la gasolina, ambos tendrán fuertes repercusiones en una escalada de precios que pulverizarán el aguinaldo de los trabajadores...
Por: Leticia Santoyo02/11/2010 | Actualizada a las 19:50h
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En
la recta final del 2010, los mexicanos han sido golpeados en su economía con el
incremento a los precios del gas y la gasolina, ambos tendrán fuertes
repercusiones en una escalada de precios que pulverizarán el aguinaldo de los
trabajadores, por lo que muchos niños podrían irse despidiendo de pasar una
“feliz navidad”.
El gobierno federal parece no darse cuenta del problema que enfrentan miles de
trabajadores que tienen varios años “estirando” su sueldo, pero lo que me
parece el mayor de los cinismos el hecho que se justifique el incremento bajo
el argumento que aún “tenemos precios más bajos que otros países”, ya que si
hablamos claro, también tenemos los salarios más bajos que cualquier otro país en
que se dice en vías de desarrollo.
Los problemas económicos por los que pasan millones de mexicanos, lejos de
pintar un panorama optimista en el combate a la delincuencia, parece ser un
síntoma de lo que viene y que se va a poner peor y no por nada, ya muchos
políticos están augurando forma errática en cómo el Gobierno Federal está enfrentando
los problemas del país.
Los incrementos al precio de la gasolina seguirán deslizándose durante el 2011,
ya lo anunció la Secretaría de Hacienda y este aumento será superior a la
inflación. Al subir la gasolina aumenta también todo el flete, es decir,
todoslos productos que tienen movilidad
nacional…así, pues todos los precios se deslizarán también cada mes.
Y si a esos incrementos, -que se dicen sólo son centavos, pero sumados en los
litros que se consumen diariamente se convierten en millones de pesos- se suman
los siniestros y perdidas de los alimentos que sufrieron los campesinos del sur
y centro de México como consecuencia de un año extraordinariamente húmedo, tendremos
que considerar que habrá mayor carestía, menos productos y más caros.
Con el gas, ya se ve a corto plazo el aumento en el precio de la tortilla y
así, la escala de precios será continuo y gradual, y no es para asustarnos,
pero la esperanza de que aumenten un buen porcentaje en el salario para el
2011, se ve muy lejos y no creo que sea mayor del 4 por ciento y en un remoto
caso si llega al 5 por ciento sería como una petición a Santa Claus.
Ante esos golpes ala economía popular,
el Gobierno Estatal y Municipal puede hacer todo tipo de llamados y descuentos
para que la población pase a liquidar sus adeudos en predial, derechos
vehiculares, el problema es que no hay con que pagar…ni por las buenas, ni por
las malas, la gente no tiene con qué responder, es más para pagar sus impuestos
tendría que desprenderse de los pocos bienes que les queda.
Ya se escucha la desesperación de las administraciones que se van por allegarse
de esos recursos tan valiosos…el rezago en los impuestos sería un alivio para
la economía, hasta para los famosos bonos de salida, que parece ser que están a
punto de diluirse, porque para cumplir con ese sueño, los gobierno tendrían que
recurrir a nuevos endeudamientos, y no sé si el Congreso Estatal está en
condiciones de caer en el papel de “alcahuete” de todos los alcaldes a los que
no les alcanzó el dinero para “cerrar su administración”
Doctora en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela.
Profesora de Tiempo Completo e investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Miembro de La Asociación de Ciencias Políticas.
Ha trabajado para medios impresos y radio, desempeñando cargos como reportera, jefa de redacción y columnista. También participó como Directora de Comunicación Social en la administración actual.
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