Quienes hemos tenido como parte de nuestra norma cotidiana el chequeo de correos electrónicos y también la incorporación de éstos al desarrollo personal...
Por: Carlos Santamaría Ochoa01/11/2010 | Actualizada a las 13:54h
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Quienes hemos tenido como parte de nuestra norma
cotidiana el chequeo de correos electrónicos y también la incorporación de
éstos al desarrollo personal y profesional estamos expuestos a muchas cosas,
entre ellas, las cadenas, los virus y demás cosas, pero hay algunas que tienen
algo de razón. Un buen amigo ha enviado un correo pidiendo que
tengamos cuidado con el próximo recibo de la Comisión Federal de Electricidad,
argumentando que se cierne sobre la población un nuevo fraude disfrazado: nos
han enviado el “monedero” a todos los usuarios, que no es más que una tarjeta
que acumula puntos de acuerdo al consumo de energía, y que luego se canjeará
por muchas cosas, o al menos, eso nos han querido hacer creer. Hablan entre otras cosas de un seguro, y nos recordó
aquella acción que llevó a cabo Teléfonos de México en su tiempo, cuando sin
querer nos dejaron en la cuenta un seguro de la firma Probursa, que nadie
contratamos pero sí nos cobraban. Era muy sencillo: había que hablar para
cancelar y listo, pero en tanto, las compañías se embolsaron una muy buena
cantidad de pesos –y centavos- de todos nosotros. Ahora la CFE hace lo mismo
según nos reportan, y sería muy bueno tomar las medidas de precaución necesarias. Nos dice el correo en mención que dentro de poco
vamos a tener medidores digitales, lo que no tendría nada que ver si no tomamos
en cuenta el hecho de que ahora, según el correo, tendríamos que pagar la luz
por anticipado: algo así como el saldo de los teléfonos, en los que uno compra
tiempo aire y gasta según lo que tenga. Asegura nuestro amigo que esto ya se lleva a cabo en
el estado de Veracruz, y pone la voz de alerta ante las medidas que toma el
gobierno federal –panista, por supuesto- para tratar de adquirir más recursos
en forma no muy clara. Sabemos de antemano que están tratando de jorobarnos con
más carga tributaria a cambio de un deficiente accionar, y lo vemos todos los
días, menos en las bardas que pomposamente mandan pintar con sus pocos logros. En el caso que nos ocupa, se asegura que si alguien
no leyó las clásicas “letras chiquitas” caerá en el fraude que se gesta contra
los usuarios, dado que si se utiliza el monedero, en ese momento se activa el
seguro de vida y asistencia que no pedimos pero sí nos cobrarán. Piden no utilizar el famoso monedero, porque
aseguran que al momento de hacerlo se activa y ya no hay forma de echarse para
atrás, considerando que hablar a CFE a atención al público es casi imposible. Cierto, es una empresa con una gran clase y el
servicio que presta es de primer mundo, al menos en Tamaulipas, donde están
pendientes de cuando se presenta un inconveniente, porque se atiende a la
brevedad posible. Eso lo tenemos más que claro. No se discute la eficiencia,
pero sí los métodos que emplean en ocasiones para tratar de ser más que
eficientes, parte de un aparato que nos está dejando sin recursos en un país en
el que los incrementos salariales no van acordes con los de precios y
servicios. Somos curiosos, porque nos dicen por un lado que la
inflación es de uno o dos puntos, pero los precios se incrementan en más de un
20 por ciento, y si no, cheque lo que compra cotidianamente, y verá que no
alcanza igual que en el mes antepasado, por decir solamente algo. La página del monedero asegura que el mismo no tiene
ningún tipo de seguro adherido, que sus beneficios son absolutamente gratuitos.
La verdad, poco creemos en estas cosas dado lo que hemos vivido en una nación
que ha sufrido desengaños oficiales por años. Hay que estar muy pendientes y exigir a nuestras
empresas paraestatales y oficiales que sean claros en sus promociones en sus
leyendas y cobros, porque los mexicanos no merecemos que nos hagan los
trafiques que vivimos siempre, y que luego, al encontrar al culpable, solamente
se le consigna y se le deja libre con cualquier pago de fianza. Hay delincuentes de los llamados de “cuello blanco”
que andan libres como palomas en plaza pública, sin ningún problema, viviendo
de lo que estafaron a los demás. Esos son los que deberíamos tener en cuenta
para evitar los conflictos económicos que luego vivimos en cada hogar mexicano. Lo que menos necesitamos es que nos digan que los
“beneficios” que recibimos son de parte de un servidor público en particular.
Los que votamos elegimos a un presidente de la República, sea con voto a favor
o en contra, porque en un proceso democrático así es. Pero de ahí a que todo lo que se haga es por obra y
gracia -o culpa- de él, dista mucho de la realidad. Elegimos a un
gobierno, a alguien que encabeza el aparato oficial, y será esta persona la
encargada de rendir cuentas, pero no es el que nos sacará de la pobreza o que,
generosamente nos regalará unos centavos. Es el gobernante y no el Robin Hood
mexicano. Es el encargado de hacer que todo funcione bien, y
eso lo deben tener muy claro. En lugar de pensar en cómo quitarnos algunos
centavitos a cada uno para sumar millones, en lugar de pintar bardas con los
logotipos del gobierno federal, deberán cumplir con sus cometidos, para los que
fueron electos. No queremos ladrones ni bandidos, queremos
gobernantes y servidores públicos, por favor. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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