Con cierta frecuencia al México que gobierna el PAN, a través de Felipe Calderón, le han cargado la etiqueta de “Estado fallido”. En plata limpia, eso significa llanamente, que no cumple con la tarea esencial
Por: Melitón Guevara Castillo11/10/2010 | Actualizada a las 18:40h
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Con cierta frecuencia al México que gobierna el PAN, a
través de Felipe Calderón, le han cargado la etiqueta de “Estado fallido”. En
plata limpia, eso significa llanamente, que no cumple con la tarea esencial;
que es la de garantizar la seguridad física y patrimonial de la población, así
como la satisfacción de las necesidades básicas para la supervivencia.
Si nos basamos en las explicaciones ideológicas
tendríamos que decir, según reza la doctrina marxista, que el Estado es el
aparato que utiliza una clase social (la elite política, económica y
financiera) para mantener su control, opresión y represión sobre el resto de
las clases sociales. En este punto, a nivel federal, han gobernado los priistas
y ahora los panistas. En la práctica no hay diferencias; solo fue un cambio de
personas, no de ideas y proyectos.
Así observamos, luego entonces, que el esquema propuesto
por Montesquieu está fallando: los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y
Judicial) han resultado inoperantes para evitar, decía, los abusos y usos
arbitrarios del poder. No funcionan como contrapesos. En todo momento predomina
el Ejecutivo. Lo vemos a nivel federal y en el estatal. Aquí, en Tamaulipas,
Alejandro Ettiene del Poder Judicial como Felipe Garza Narváez del Legislativo,
poco pueden aportar para evidenciar la “independencia”.
En este contexto es como aparece Adolfo Treviño Garza,
Doctor en Derecho y directivo de la Confederación de Colegios y Asociaciones de
Abogados de México, con una propuesta que a muchos puede parecerles
descabellada: que nos olvidemos de los tres poderes y que deben existir 5;
agregando el Poder Electoral y el de la Procuración de Justicia. Olvida que
formal y teóricamente el IFE ya está constituido en un poder mas, es autónomo y
no depende de ninguno de los tres poderes.
¿Qué está fallando en su operación? Que los hombres,
quienes ejercen el poder, han torcido el espíritu de la ley. Podemos verlo de
la siguiente manera: el IFE nació porque la población, la sociedad civil,
desconfiaba del gobierno como organizador de las elecciones; la cultura del
fraude llevo a una ciudadanización de los órganos electorales, es decir, en la
práctica a formar un Poder Electoral. Una evaluación sencilla nos lleva a una
conclusión: no han logrado ganarse la confianza y eliminar el abstencionismo.
Otro ejemplo más: la Comisión de los Derechos Humanos
nació, también, por la desconfianza que tiene la población sobre la Procuración
y Admistración de la Justicia. Que se vende al mejor postor; que es ciega, que
en lugar de fortalecer al Derecho lo hace con la corrupción, que la impunidad
tiene carta desnaturalización en cada rincón de México. Y cada día se robustece
la percepción de la población toda vez que, en el actuar de la Procuración y
Admistración de la Justicia, no encuentra evidencias de lo contrario.
Aunque ridículo, o tonto, pero al ver como México se
desvanece en las manos de los gobernantes, invariablemente recordamos el cuento
de cómo a Dios, al Gran Arquitecto del Universo, le reclamaron: porque le das,
dijeron, a ese lugar tantas riquezas; mismas que, no lo olvidemos, nos las
restriegan cotidianamente los líderes políticos. La respuesta fue: no se
preocupen, ahí voy a poner a los mexicanos; de quien un premio nobel de
economía llego a decir: si les damos el desierto de Sahara al rato tendrás
escases de arena.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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