Gente cercana y querida habla de la posibilidad de éxito en la vida y recuerda aquella frase que dice que cuando una puerta se cierra, siempre hay otra. La Biblia refiere algo sobre el tema y nos recuerda que siempre hay una ventana...
Por: Carlos Santamaría Ochoa30/09/2010 | Actualizada a las 17:22h
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Gente
cercana y querida habla de la posibilidad de éxito en la vida y recuerda
aquella frase que dice que cuando una puerta se cierra, siempre hay otra. La
Biblia refiere algo sobre el tema y nos recuerda que siempre hay una ventana
por donde, al menos, pasa un poco de luz que nos es suficiente para recordar
que el Ser Supremo está ahí, iluminando la existencia de alguien para que
encuentre su camino y decida qué rumbo tomar.
Esto es algo que a todos nos lleva a pensar y asegurar que siempre hay algo
para nosotros.
Y lo anterior aplica en todos los ámbitos. Cuando una persona tiene deseos de
alcanzar una meta, la busca, lucha por ella, trata de encontrar una alternativa
ante la adversidad, pero lo más importante: no deja de luchar, de querer ser lo
que ha deseado ser.
Y en ocasiones nos afecta mucho una decisión de terceros: de repente te llaman
y te dicen que ya no hay trabajo para ti, y el mundo se te viene encima.
Es cuando pensamos que si realmente estamos haciendo las cosas bien, por qué
nos dejan fuera de la nómina o de los proyectos. Existe gente que no entiende o
no quiere entender que un trabajo comunitario es más importante que cualquier
labor individual. El hacer equipo nos permite hacer más con menos, nos obliga a
convivir con los demás y a encontrar una mejor forma de desarrollo.
Los seres humanos siempre tenemos una alternativa, por difícil que sea lo que
emprendemos o vivimos.
Y cuando decimos que si se cierra una puerta se abre la ventana, es porque
simbólicamente la segunda implica la entrada de luz y aire refrescante; en
cuanto a la luz, logramos encontrar el elemento que nos permita ubicar las
metas sin tener que tropezar por falta de claridad, y en el caso de las
puertas, es precisamente el camino que tenemos que seguir, según la decisión
tomada, para emprender la ruta hacia el éxito.
Y muchos de nuestros servidores públicos encuentran ese camino a través de
cargos de elección popular o designación directa. En Tamaulipas tenemos muy
buenos ejemplos de ello, dado que las áreas de su competencia son siempre una
garantía de eficiencia.
Recuérdese el paso de José Manuel Assad Montelongo por Finanzas, donde se logró
entrar en “números negros”, o del mismo Oscar Almaraz Smer, quien ha
eficientado a más no poder esta parte de la administración estatal que se
constituye como una de las más importantes, no por lo que hace directamente con
los ciudadanos, sino por la repercusión que tiene en la asignación de recursos
que se emplean en prácticamente todas las áreas.
La parte financiera en cualquier proyecto resulta fundamental. Si se quiere
encontrar el éxito, hay que administrar las cosas adecuadamente, porque si nos
vamos por caminos del despilfarro o algo similar, seguramente que no
encontraremos satisfacción en nuestra misión.
También es justo mencionar a jóvenes políticos como Manuel Muñoz Cano, quien
fuera secretario particular del gobernador Eugenio Hernández Flores y un muy
competente secretario de Desarrollo Social, cargo con el que pudo servir a
miles de tamaulipecos, a través de los programas instrumentados en esa
secretaría y que siempre fueron apoyados por el gobernador del estado.
Cierto es que algunos servidores públicos no han respondido a las expectativas,
y cobran un salario que no devengan dada su falta de capacidad y
profesionalismo, muchos ejemplos podríamos citar, sin embargo, sus jefes
seguramente tendrán una visión clara de quienes son los que no hacen bien sus
tareas.
De esa misma forma, esperamos que esos que no supieron responder no se cuelen
en la administración del ingeniero Egidio Torre Cantú, porque han demostrado
ser buenos “chapulines” que van de una a otra, buscando mantenerse en alguna
nómina, sin importar si sirven o no.
En ese sentido, seguros estamos que los que supieron responder tendrán abierta
otra ventana al inicio de la siguiente administración; no necesitan hacer
grilla ni nada por el estilo: quien viene a gobernar tiene una visión de todos
los que conforman el equipo de gobierno.
Lo que sí no se vale es que dejen las cosas a medias, y tampoco se vale que
abandonen su compromiso de lealtad. Muchos malos amigos y malísimos
funcionarios están pensando en dejar el proyecto de Eugenio Hernández Flores.
No se vale, porque dejarlo a estas alturas significa traicionarlo, y una
persona que se ha entregado a los tamaulipecos de la manera en que lo ha hecho
Geño no merece que le traicionen de esa manera.
Así pues, los que pensaron que, como las ratas, había que abandonar el bardo a
la brevedad posible, deseamos que sean exhibidos y que el ingeniero Torre Cantú
conozca a esos malos amigos y pésimas personas, para dejarlos sin la
oportunidad que buscan.
Gente eficiente siempre habrá y eso lo saben los que gobiernan, el caso es
saber captarlos y lograr su interés en el proyecto que iniciará en menos de 100
días, pero en tanto, a seguir siendo fieles con quien les hizo ser lo que son.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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