|
Sección: Editoriales / Escenario político
Que Manlio Fabio Beltrones acuda al hojalatero
Parece ser que si MANLIO FABIO BELTRONES aspira a llegar lejos en el año 2012, y hacer prosperar su proyecto político y así ganar la ansiada...
Por: Marco Antonio Torres de León
30/09/2010 | Actualizada a las 08:34h
|
La Nota se ha leído 2698 Veces
Parece
ser que si MANLIO FABIO BELTRONES aspira a llegar lejos en el año 2012, y hacer
prosperar su proyecto político y así ganar la ansiada candidatura a la presidencia
de la República del PRI, arrebatándosela a ENRIQUE PEÑA NIETO, primero debería
arreglar su bigote.
Bigote
raro, de moda en la década de los 50s del siglo pasado.
“Arréglate
ese bigote” le habría dicho su madre a Beltrones cuando era jovenzuelo, regañándolo
por verse tan anticuado.
Algunas
idas a la hojalatería deberá de hacer Mister Manlio Fabio para verse más galán
en los promocionales que podrían sobrevenir en aquél 2012, si llega a ganar la
candidatura presidencial.
Aparte
del bigote, son dos o tres cosas más las que el sonorense debería reconstruir.
Una
de ellas es su cara acartonada y su limitada sonrisa, la misma que lo hace
verse díscolo sobremanera.
Se
entiende como díscolo una persona tacaña, poquitera, avara, cicatera. Tal vez
sea la señal que Manlio lanza con su acartonado bigotín.
Manlio
Fabio debería corregir rápidamente fallas de origen.
Expertos
en marketing deberán corregir su bigote desastroso y feo, pese a que el
sonorense insiste en cuidarlo en exceso según vemos.
Trátase
de un bigote de la década de los 50s; del siglo pasado por supuesto.
Hoy
día un bigote como el de Manlio Fabio no lo usa nadie ni por error.
En
el pasado más reciente hubo dos candidatos presidenciales dueños de un gran
bigote, estos fueron LUIS DONALDO COLOSIO y VICENTE FOX.
Se
cree que Fox ganó las elecciones presidenciales por parecerse a un ranchero
cualquiera.
También,
en el pasado reciente hubo 2 candidatos presidenciales sin pizca de bigote,
ERNESTO ZEDILLO y FELIPE CALDERÓN.
Enrique
Peña Nieto sería el tercer candidato presidencial lampiño.
Ciertamente
un bigote como el de Manlio Fabio Beltrones lo usó el pachuco tampiqueño
MAURICIO GARCÉS, galán de cine. También lo usó Pedro Infante; pero aquél
también fue un artista.
Algunos
analistas consideran que MANLIO FABIO BELTRONES tiene además un triste defecto
de actitud, su rostro rara vez gira más de 90 grados; esto un elemento
dañino y gravoso para un político que aspira a ser candidato popular, donde es
primordial lograr un contacto visual con las multitudes, cuando alguien habla a
un candidato desde sus espaldas.
Es
básico, elemental, corregir este defecto. Pero desgraciadamente para él, un
defecto de actitud suele no se corregirse con facilidad pues se trata de un
estilo que usa desde su juventud. Es decir, son hábitos corporales, es parte de
su personalidad.
No
se trata de defectos físicos sino de formas de ser.
Por
su parte, ENRIQUE PEÑA NIETO parece haberle sacado amplia ventaja a MANLIO
FABIO en todo. Pues hay sospechas que el mexiquense ya se operó nariz y mentón,
yendo al hojalatero hace algunos añitos ya.
Así
pues, el ex gobernador de Sonora deberá ponerse listo si aspira a igualar
carisma y personalidad de su adversario Enrique Peña Nieto, quien en algunos
rubros ya le sacó ventaja.
Esperaremos.
Es
una ofensa que más de 10 alcaldes vayan a EEUU a gastarse los sábados y
domingos sus quincenas y a transitar serenamente por calles de San Antonio,
Houston, Tx, o la Isla del Padre, cuando a México le urgen más billetes.
En
vez de gastar sus salarios en México optan por poner pies en polvorosa, huyendo
cuando todavía les faltan 3 meses para acabar sus trienios.
En
México la economía está desalentada y requiere de reactivación; pero estos
prohombres de Tamaulipas optan por trasladar las divisas a los
Estados Unidos de Norteamérica.
Y
a México lo acaban de desgraciar por partida doble.
Primero
defraudan al pueblo que los eligió alcaldes; y luego aniquilan a la ya de por
sí destrozada economía mexicana, llevándose los dineros de sus municipios al
extranjero.
Parece
ser que se van de viaje allende las fronteras, dizque por miedo a la
delincuencia.
En
los inéditos casos de los alcaldes tránsfugas, solo diremos una cosa, como dice
José Alfredo Jiménez: “Quisiera ser como tú, que no sientes las penas; quisiera
ser como tú, sin sangre en las venas, vivir feliz como vives, llevando una
vida, que todo el mundo te elogia, que todo mundo te admira”.
Aunque
a los mexicanos de a píe no nos alcanza dinero para huir del país.
Es
factible una cosa, que los alcaldes viajeros renuncien a las alcaldías bajo su
cargo y así puedan caminar más tranquilos en calles y barrios de cuidades
texanas.
Algunos
mini-municipios gobernados por estos alcaldes siguen al garete.
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|