Parece cuento de nunca acabar: el proceso electoral ya se convirtió en una obra de teatro con varios actos. El último fue que...
Por: Melitón Guevara Castillo26/09/2010 | Actualizada a las 18:49h
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Parece cuento de nunca acabar: el proceso electoral ya se
convirtió en una obra de teatro con varios actos. El último fue que el IETAM
asigno las diputaciones y regidurías plurinominales. Sin embargo, aunque dicen
que se ajustaron a la ley, la cuestión es cómo se interpreta, de tal suerte que
por los rumbos de Javier Garza de Coss ya se saborean un triunfo en los
tribunales. Impugnaran la repartición porque, dicen, merecen más. Quieren repetir, al PRI, la receta de hace tres años. En
aquella ocasión, en realidad, el afectado no fue el PRI: fue el Partido Nueva
Alianza, mejor conocido como el PANAL, en virtud de que en aquella ocasión, le
había asignado dos diputaciones plurinominales: una para Noé Rodríguez, que era
el líder magisterial, y Blanca Anzaldua Nájera. El motivo, se dijo, fue que la
coalición con el PRI no se formalizo correcta y adecuadamente. Ahora las baterías están enfocadas, no al PANAL de ahí
que Hilda Santana puede estar tranquila, pero si al PRI; lo que hace peligrar
la diputación que, por la vía plurinominal, ya tienen en bolsa Lupita Flores y
Antonio Martínez Torres, entre otros. Y es, visto los hechos, el problema
reside en la interpretación que se hace de la legislación electoral. Bien dice
un experto, si impugnan, el PRI puede recibir en los tribunales una sorpresa. Ricardo Gamundi se defiende: que su partido, el PRI, solo
tiene las diputaciones que merece de acuerdo con la ley; que son 18 de mayoría
y 4 plurinominales. El detalle es el siguiente: la ley dice que no pueden tener
mas de 22, y son las que tienen. Sin embargo, en la practica, el PRI gano 22
diputaciones de mayoría; solamente que 4 fue en alianza, en dos con el Verde y
otras 2 con el PANAL. El detalle es que, para el órgano electoral, las 4
diputaciones de coalición, es como si fueran de un partido distinto. El razonamiento es muy sencillo: si el PANAL y el Verde
logran las diputaciones plurinominales por efecto de contabilizar los votos que
el PRI les da mediante la coalición; luego entonces, en términos de mayoría, el
PRI gano las 22 diputaciones de mayoría y, por lo tanto, no tiene la mínima
oportunidad de tener diputaciones plurinominales; mismas que, de impugnar y
ganar, tendrían que repartirse en el resto de los partidos, considerando la
votación que hayan obtenido. Para el IETAM el PRI gano 18 diputaciones de mayoría; y
el PRI-PAN, PRI-Verde, que ganaron las otra 4 diputaciones de mayorías son
otras entidades, diferentes, asi que, por esta razón, le asignan 4
plurinominales. Si hay impugnación y el Tribunal (el federal) interpreta que el
PRI gano las 22 (18 propias y 4 en coalición) todo cambia: ninguna plurinominal
para el PRI. Si hace tres años salió perdiendo el PANAL, ahora sería el PRI.
Les habría fallado la “estrategia Gamundi”. Volvemos a lo mismo: el papel de representante popular,
¿Cómo se obtiene? ¿Cuál tiene mayor validez? A nivel nacional hay un movimiento
que promueve un conductor de radio que tiene como fin “suprimir” las
diputaciones plurinominales. Al inicio del presente periodo legislativo
entregaron al líder de la Cámara de Diputados una relación de un millón de
correo electrónico donde se pide la eliminación de tales diputaciones, por
considerar que ya existe en la Cámara la representación de todas las corrientes
políticas por la vía de mayoría. Las diputaciones plurinominales son conocidas como de
“chiripa”, como un regalo incluso no al partido, pero si a la persona que es
agraciada. Así es como, por ejemplo, Alejandro Ceniceros volverá a repetir como
diputado local del PT. Así, el PRI, incluyo a Lupita Flores, porque saben que
ya en una ocasión perdido una diputación de mayoría, prefirieron no correr
riesgos. Lo mismo se pensó de Antonio Martínez Torres de ahí que Oscar Almaraz
haya sido el candidato emergente por la vía de mayoría. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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